15/09/2021

CABA: gran elección del FIT Unidad, enfrentando el ajuste y a la derecha

Obtuvo el 6,2%, porcentaje de votación más alto para las Paso desde su conformación.

Los datos políticos más destacados de la elección de la Ciudad ocurrieron a izquierda y derecha de la polarización forzada que buscaron entre Juntos y el Frente de Todos. Los 2 bloques que habían concentrado casi el 90% de los votos en 2019 retrocedieron al 72% en esta elección. Ese retroceso fue capitalizado principalmente por el fascistoide Javier Milei alcanzando un 13% de los votos. Y en menor medida por el Frente de Izquierda Unidad encabezado por Myriam Bregman y Gabriel Solano, que con el 6,2% obtuvo la votación más alta para unas Paso desde su conformación en la categoría de diputado nacional y 6,3% en la de legislador. La izquierda por fuera del FIT-U obtuvo una votación insignificante y solo Luis Zamora pasó las Paso con un 2,6%, lejos de la posibilidad de obtener una banca.

De este modo se procesó en la Ciudad el derrumbe electoral del gobierno nacional y las dificultades de Juntos para canalizarlo luego del desastre reciente dejado por el gobierno macrista. Como planteamos en la campaña, los responsables del hundimiento de la Argentina son todos los que gobernaron en las últimas décadas.

El jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta salió fortalecido más por su desembarco en la provincia y el triunfo en esa interna que por la elección en la Ciudad, donde no alcanzó el 50% y la lista de María Eugenia Vidal sacó solo 2 tercios de la votación. Y la incógnita hacia adelante es si logrará retener el 11% obtenido por Ricardo López Murphy o si sufrirá una migración de votos hacia Milei. Para detener la sangría, Larreta llamó a respaldar a la oposición que puede ponerle un freno al gobierno nacional.

Del otro lado, Leandro Santoro no alcanzó el 25%, retrocediendo casi 10 puntos de lo obtenido por Matías Lammens en 2019. Su candidatura solo logró contener la votación del núcleo más duro del Frente de Todos, arrastrado hacia abajo por el derrumbe del gobierno y por la complicidad de su bloque con Larreta en la Legislatura.

Enfrentar la derechización

Milei canalizó este descontento por derecha, con un discurso contra la casta política, planteos reaccionarios respecto de los derechos sociales y laborales y una deriva fascista atacando abiertamente a la izquierda. Juntos y el Frente de Todos se adaptaron a sus planteos y operaron su propia derechización. Vidal y Larreta planteando la eliminación de las indemnizaciones por despido y metiendo a Patricia Bullrich en la campaña. Y Santoro avalando las Táser, un régimen penal juvenil y mostrándose cercano al represor Sergio Berni.

El Frente de Izquierda fue el único bloque político que salió a enfrentar abiertamente a Milei. Gabriel Solano advirtió que “si votás a Milei te sale Videla”, exponiendo que su lista estaba plagada de defensores de genocidas como Victoria Villarruel. Esta firmeza nos destacó en la campaña, atrajo una atención mediática y debates en las redes sociales, especialmente en la juventud. La derecha tomó nota y eligió a los candidatos del FIT-U como adversarios. Solano fue blanco de ataque del acto central de Milei. A Myriam Bregman la atacó el derechista Alejandro Fargosi echando mano a argumentos antisemitas y macartistas, lo que produjo una reacción de muchos sectores que se solidarizaron con la candidata del FIT-U.

La lucha contra el ajuste

La campaña del Frente de Izquierda apoyó e impulsó todas las luchas contra el ajuste. Desde la lucha contra el hambre y la desocupación protagonizada por el Polo Obrero y el Frente de Lucha Piquetero hasta la tenaz lucha contra los despidos y la precarización laboral de los tercerizados de Edesur, la de la juventud por becas y dispositivos para poder estudiar, contra los desalojos en la villa 31 y la 21-24 o contra el ajuste salarial de los trabajadores del Garrahan.

Estas luchas fueron los episodios más destacados de un proceso profundo que estalló en la elección. La ruptura de grandes franjas de trabajadores con el gobierno y el pasaje de una parte de ellas, todavía pequeña, a la independencia de clase y el voto al Frente de Izquierda Unidad.

La izquierda que crece en los barrios

Esta incipiente transición política se manifestó con fuerza en el Polo Obrero. Miles de compañeros que se incorporaron a sus filas al calor de la lucha contra el hambre dieron un salto político hacia la izquierda y se sumaron a la pelea por el voto. El resultado fue el notorio crecimiento del Frente de Izquierda en todas las villas de la Ciudad, en algunas más que duplicando la votación de 2019 como en la Villa 31 o Soldati y superando el 8% de los votos.

En las mesas de migrantes superamos el 10% luego de una enorme campaña con uno de los sectores que más sufre el ajuste, la falta de trabajo y vivienda y que tuvo la posibilidad de votar por primera vez luego de conquistar el derecho a estar automáticamente en el padrón.

Esta fuerte votación, resultado de la inserción y militancia del Polo Obrero, modificó el “mapa de calor” de la izquierda en la Ciudad donde a partir de ahora se le agregan a las comunas del centro geográfico de la Ciudad los circuitos electorales de todas las villas, donde viven los trabajadores más explotados y sumergidos en la miseria y donde peleamos palmo a palmo con el aparato de punteros del PJ y el PRO. El alto voto a Milei en estas mismas barriadas refleja un enorme desafío para el Polo Obrero y el Frente de Izquierda que debemos abordar en esta etapa.

El derecho a la vivienda y el espacio público

El aumento sideral de los alquileres puso en el centro del debate la cuestión de la vivienda y la discusión de la ley de alquileres promovida por el gobierno. Desde Vidal a Santoro salieron a cuestionar la regulación desde un punto derechista y dejando al inquilino sin elementos para defenderse. Pero la base del problema está en la especulación inmobiliaria y el hundimiento del salario operado en los últimos años responsabilidad de todos los gobiernos. Por eso a la denuncia del ajuste, sumamos la complicidad del PJ-kirchnerismo en la Legislatura con la privatización de más de 300 hectáreas de tierras públicas e hicimos una campaña contra la venta de Costa Salguero y las megatorres de Irsa en la ex ciudad deportiva.

La pelea por el voto joven

En la juventud también se evidenció una incipiente transición política de la cual tomaron nota todos los bloques e intentaron canalizarla. El ajuste y la pandemia afectaron fuertemente a los jóvenes. El gobierno no garantizó ni su derecho a estudiar, ni a trabajar formalmente y defendió la depredación del ambiente para pagarle al FMI. Estas fueron las causa del enorme retroceso del voto joven al gobierno. Los intentos desesperados de coquetear con sus intereses solo reflejaron prejuicios y su incapacidad para garantizar lo elemental. Como vimos, Milei canalizó provisoriamente esta ruptura de una parte de la juventud con el gobierno y con Juntos por el Cambio. Otra parte vino con el Frente de Izquierda luego de pelear por el derecho a estudiar, por el derecho al aborto y contra los femicidios, contra la depredación ambiental y el cambio climático o la precarización laboral. Este acercamiento se manifestó en los más de 500 fiscales de la UJS y la juventud del Polo Obrero y estuvo apuntalado por la enorme campaña de “Tati” Fernández que se ganó un lugar, incluso mediático, como referente de la juventud que lucha y de la izquierda. La pelea y el debate están abiertos.

Reagrupamientos en el movimiento obrero

La campaña en los lugares de trabajo estuvo dificultada por la pandemia. En muchos lugares la presencialidad es reducida o tiene restricciones por protocolos. Sin embargo, hemos desarrollado importantes reagrupamientos de docentes de la Caba y de la UBA, de enfermeras a través del pronunciamiento por el pase a la Carrera Profesional y la candidatura de Gabriel Solano, un pronunciamiento de intelectuales y artistas que tuvo más de 400 firmas y reuniones importantes en el Subte, profesionales de la salud mental, jubilados, telefónicos, estatales y recorridas de hospitales. El encabezamiento de la lista del Frente de Todos por Alejandro Amor, burócrata de Sutecba y cómplice de Larreta, causó un profundo rechazo en el activismo sindical y es un eje de denuncia fundamental.

Los nuevos desafíos de la izquierda

La gran votación del FIT-U es un pronunciamiento contundente contra el ajuste con el que acuerdan todos los bloques patronales, desde el Frente de Todos a Milei. Es un refuerzo a su vez a todas las luchas en curso y un punto de apoyo para desenvolver nuestro programa de salida al hundimiento de la Argentina. La votación obtenida nos deja cerca de la conquista por primera vez, de una banca para Myriam Bregman, en rotación con Vanina Biasi y de 2 o 3 legisladores encabezados por Gabriel Solano. Para lograrlo debemos promover una movilización política mayor, en cada barrio y en cada lugar de estudio y trabajo con comités de apoyo e iniciativas propias de campaña. Llamamos a todos los que nos confiaron su voto a sumarse con todo a este nuevo desafío.