22/09/2021
Declaración jurada

Confirmado: Ferraresi hizo su fortuna con la especulación inmobiliaria

Ministro ajustador de Desarrollo Territorial en un país jaqueado por la crisis habitacional.

Recientemente el ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi, declaró sobre el origen de la fortuna que lo llevó a ser el segundo ministro más rico del gabinete. Confirmó que acumuló riquezas gracias a dos empresas ligadas a la construcción por todos lados “flojas de papeles” y, además, justificó también su nutrido patrimonio y la compra de varios inmuebles presuntamente propios argumentando “buenos rendimientos” financieros.

Tras nueve meses de retraso y de silencio hermético, Jorge Ferraresi presentó el origen de su enorme fortuna a la Oficina Anticorrupción, algo que por ley tendría que haber hecho al asumir como ministro. Finalmente, confirmó lo que venía escondiendo: que hizo millonadas con dos empresas fantasma ligadas a la construcción (que en sus directorios abarcan a funcionarios públicos de renombre, principalmente de la Municipalidad de Avellaneda), como también reconoció haberse dedicado a la especulación financiera.

Un agente de la especulación

Probablemente lo más grave de la situación es que, en un país cruzado por una enorme crisis habitacional, donde casi un millón y medio de personas viven en situación de “hacinamiento crítico”, el ministro de Desarrollo Territorial sea directamente un agente de la especulación inmobiliaria. Y esto se vuelve todavía peor si se atienden los baches de ambas constructoras en sus declaraciones.

Ferraresi reconoce ser, por un lado, el dueño de Saek; una constructora que no solo no presentó ningún balance ante la Inspección General de Justicia, sino que tampoco tiene registro alguno de obra realizada ni de contratar trabajadores alguna vez. A pesar de permanecer desde el 2015 en el Registro de Entidades Inactivas, en la AFIP aún figura como operativa. Por otro lado, reconoce ser el dueño de Prociv junto a su esposa, la jefa de gabinete del Municipio de Avellaneda, Magdalena Sierra. Esta constructora se encuentra en prácticamente las mismas condiciones que Saek. No hay registros de obras, de trabajadores contratados, no hay balances presentados desde 1998, pero eso sí: en 2014 registra en AFIP su inicio en el rubro inmobiliario.

El ministro argumenta casi toda su riqueza con estas empresas fantasma, pero concentra el mayor porcentaje de su riqueza (casi 19 millones de pesos) en inmuebles supuestamente propios. Algunos de ellos son baldíos, como una propiedad en el centro de Avellaneda. Pero también tiene lujosas propiedades en Córdoba, donde los números que declaró tampoco cierran de acuerdo al precio del metro cuadrado en aquel barrio privado; Asociación Riviera de Los Reartes. Si se atiende a los valores reales de las propiedades, queda claro que es mucho más rico de lo que presenta. Ferraresi, de cualquier modo, ofreció una justificación por parte de su patrimonio inmobiliario, y postuló que tuvo “buenos rendimientos financieros”. Así, reconoció haber especulado comprando bonos locales e instrumentos financieros en 2020 por más de 15 millones de pesos. Dice que tiene a su vez cuentas bancarias con 6,3 millones de pesos y 66 mil dólares.

Ministro del ajuste

Un dato que no hay que perder de vista es que Jorge Ferraresi desembarca en el Ministerio de Desarrollo Territorial como “relevo”. En medio de la oleada de recuperaciones de tierras que se evidenció el año pasado (mientras Ferraresi compraba bonos) se produjo la salida de María Eugenia Bielsa. La exministra se retiró cuestionada por la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, aliada de primera línea al exintendente de Avellaneda. Desde su llegada, no obstante, esta crisis de vivienda solo se ha profundizado, y se siguieron sucediendo los desalojos a fuerza de represión.

El principal responsable de dar soluciones a los reclamos por tierra y vivienda, por la urbanización de las villas, de los asentamientos precarios, y por el infierno insostenible que supone para los trabajadores poder pagar el alquiler no solo viene de gobernar un distrito donde todos estos problemas se expresan de manera sobresaliente; sino que él mismo pertenece a la clase social que se enriquece a costa de ello. Evidentemente, la salida al déficit habitacional no está en manos de sus propios responsables. Organicemos la intervención independiente de los trabajadores del país y conquistemos el voto al Frente de Izquierda – Unidad en noviembre para darle, bajo la necesidad de reorganizar al país sobre nuevas bases sociales, una salida a la crisis habitacional acorde a las necesidades reales de las mayorías populares.

También te puede interesar:

Una tragedia evitable, que expresa toda la crudeza de la crisis social y la desidia del Estado.
Se trata del segundo apriete con los mismos métodos patoteros en campaña electoral.
La banca del FIT en el Concejo Deliberante al servicio del derecho a la tierra, la vivienda y contra la represión.
La capital alemana enfrenta una crisis habitacional motivada por la especulación inmobiliaria.