Políticas
26/9/2026
El 36,8% de pobreza en San Juan muestra que la minería enriquece a pocos y empobrece a todos
El gobierno no puede esconder los números confirman que el ajuste lo paga el pueblo mientras unos pocos se llenan los bolsillos.
Seguir
El propio gobierno nacional tuvo que reconocer lo que las familias trabajadoras venimos sufriendo: la pobreza creció más de 4 puntos en un año y ya alcanza al 32,4% de la población. Pero en la provincia de San Juan la situación es aún más grave: llegamos al 36,8%, casi dos puntos por encima del promedio nacional. Mientras la gente se empobrece, se venden recursos y se firman acuerdos que solo benefician a unos pocos.
El Rigi y la megaminería: negocio de pocos, hambre de muchos
Se llenan la boca hablando de inversiones, de desarrollo, de progreso. Pero la realidad es otra, el Rigi y la megaminería contaminante no traen bienestar, traen acuerdos millonarios para empresas extranjeras y mayor miseria para el pueblo trabajador.
Los datos no mienten: las exportaciones crecieron un 14,5% interanual. En el primer semestre del año, la provincia exportó 1.284 millones de dólares y el 84% corresponde a minería: plata y oro
Minerales que se sacan de nuestra tierra, que se procesa aquí, y la ganancia se va toda afuera. No queda en nuestros barrios, no llega a las escuelas, no baja el costo de vida. La minería funciona así, se llevan todo, nos dejan la contaminación y la pobreza.

Es una contradicción. Somos una de las provincias que más exporta y sin embargo tenemos una pobreza superior a la media nacional. La minería no es desarrollo. Es negocio de pocos y hambre de muchos.
Mientras el gobierno firma acuerdos y entrega nuestros recursos naturales, los salarios no alcanzan, los precios suben, y cada vez son más las familias que no llegan a fin de mes y se endeudan con préstamos para poder comer. No es casualidad, es el ajuste para el pueblo, ganancias para las empresas.
No es inevitable, es un régimen político
La pobreza crece porque se sancionan leyes que benefician a las grandes empresas, regalan nuestros bienes comunes y recortan en salud, educación y ayuda social.
Los números están a la vista: 32,4% de pobreza en el país, 36,8% en nuestra provincia y el 84% de nuestras exportaciones son minerales que no se quedan aquí
No hay que creer en el humo que venden. La riqueza la producimos nosotros, los trabajadores, pero la están robando. Basta de saquear nuestra tierra y dejarnos sin nada.




