Políticas
24/9/2026
editorial
La bronca sigue y la lucha también
Los desafíos que debe encarar el Frente de Izquierda.

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Hay una agenda de mucha importancia para los trabajadores argentinos en este momento, a la cual debemos abocarnos.
El gobierno giró el proyecto de presupuesto 2027 al Congreso que en síntesis profundiza el ajuste que viene aplicando el gobierno de Milei. Lo poco que se conoció ya plantea la necesidad de luchar contra su aprobación, y a lo largo de los días nuevos sectores se verán obligados a intervenir por las consecuencias del mismo. Por un lado está el ataque al colectivo de la Discapacidad justo cuando el reclamo es la prórroga de la emergencia, lo que aparece en el proyecto es una escalada en el ataque, y aunque el propio oficialismo hablé de cambios es claro que la orientación y el objetivo es lo que está presupuestado. Las jornadas de lucha que organiza el colectivo de la Discapacidad por la prórroga son un punto central para impedirlo, porque que además de masificadas plantean la necesidad de una lucha general para derrotar a Milei ahora y no en 2027 cuando su ajuste se haya afirmado.
El otro aspecto es un recorte importante a los fondos para las universidades y para la educación en general. Hemos señalado que “en términos reales el gasto educativo sube 2,4% frente a 2026, pero cae 44,3% respecto de 2023. Las partidas para universidades se mantienen casi sin cambios respecto a 2026, pero quedan 25,4% debajo de lo que fija la Ley de Financiamiento Universitario. También se recortan las becas Progresar (-77,2% real vs. 2023), la asistencia a comedores escolares (-26,8%), los fondos para programas de Educación Sexual Integral (-98,5%), la inversión en infraestructura y equipamiento (-92,8%) y las acciones de formación docente (-59,7%). Los cálculos son de Chequeado (17/9)” (Prensa Obrera, 18/9).
Ya está planteada una marcha federal para el próximo 15 de octubre, por cuya masividad debe esforzarnos para romper la política de “contención” y negociación con el gobierno de las gestiones universitarias –en general en manos de la UCR y el PJ-, la burocracia de las organizaciones sindicales y de los centros de estudiantes. Que la marcha esté dirigida a Tribunales y no a Plaza de Mayo para colocar en el centro del reclamo a Milei es una confesión de que no se busca una derrota del gobierno. La organización y masividad que logremos debe concentrarse en este último objetivo.
En la agenda está el Encuentro Nacional de Mujeres y Diversidades que se desarrollará en Córdoba desde el 10 al 12 de octubre, cuando la política de ataque a las mujeres y sus reivindicaciones particulares ha pegado un salto, no solo por el ajuste también por la pretensión de voltear conquistas logradas con enormes luchas como el derecho al aborto o la ESI. Hay una campaña tendiente a producir un retroceso en esos avances y esa campaña se verá fortalecida por la presencia del Papa en la Argentina, y el programa reaccionario de las Iglesias. El peronismo se plantea asociarse fuertemente a la visita del Papa en su disputa con el mileísmo hacia el 2027. Este compromiso seguramente se reflejará en el Encuentro de Córdoba y será un escenario de una fuerte lucha política que requiere la intervención de las organizaciones independientes de los partidos capitalistas y de su demagogia marketinera.
En la previa el 28 de setiembre en el día de acción global por el aborto legal, están organizándose pañuelazos en las universidades y habrá una acción en la plaza Congreso en CABA y en distintos puntos del país
Fate, una lucha estratégica
Una batalla en curso de enorme importancia para los trabajadores en general es la que están desarrollando los trabajadores de Fate contra un fallo de la Cámara de Apelaciones de San Isidro ordenando el desalojo de los trabajadores que sostienen una permanencia en la planta exigiendo su reapertura. El conflicto ya lleva 7 meses, desde que los trabajadores de la planta junto a la directiva del Sutna respondieron al lockout de la empresa con una permanencia en el predio de la misma. Una respuesta del colectivo obrero con la dirección de su sindicato a la cabeza que enfrentaba un lockout patronal con la lucha y, en particular, con la permanencia.
La lucha de Fate tiene una importancia estratégica para el conjunto de los trabajadores en un cuadro donde los cierres de empresas y despidos están a la orden del día. Estos días conocimos el cierre de Dánica en Llavallol y se viralizó el testimonio de los trabajadores de Granja Tres Arroyos que no tienen -literalmente- para comer. Bajo el gobierno de Milei se cerraron casi 32.000 empresas, a un ritmo que se incrementó en los últimos meses afectando a empresas cada vez de mayor volumen de trabajadores; en el mismo período se perdieron 250.000 puestos de trabajo en el sector privado, si sumamos los perdidos en el sector público la cifra llega a 430.000. En Fate se perdieron unos 950 puestos de trabajo directos y 2.500 indirectos. Una masacre laboral.
Pero hay algo más y muy importante. No solo salieron a defender los puestos de trabajo y la suerte de los 950 trabajadores de Fate, agregaron el carácter estratégico de la empresa por ser el único fabricante en el país de neumáticos para el transporte de carga, la maquinaria agrícola, los servicios de ambulancias, etc. y plantearon una salida: que se declare la ocupación temporánea de la empresa para que esta siga produciendo.
La importancia de la lucha de Fate, además, reside en que la dirección del sindicato, Sutna, está al frente de la respuesta obrera, jugando un papel de organizador, y es la portavoz de una salida a la crisis que provoca el lockout de Madanes Quintanilla. Un contraste con la política que sigue la burocracia sindical de conjunto, que orienta a los trabajadores a aceptar pasivamente los despidos, o negociar indemnizaciones. La política de la burocracia está orientada por las necesidades de las patronales, que afectadas por el derrumbe del consumo, la parálisis económica y la orientación de la política económica de Milei buscan descargar la crisis sobre los trabajadores. Por eso la burocracia de conjunto ha aislado la lucha de Fate, buscando su desgaste.
Alejandro Crespo, desde las puertas de Fate, ante una concentración en defensa de la ocupación y contra el desalojo, deschavó a Kicillof. La respuesta del gobierno de Buenos Aires -a todo lo que los trabajadores de Fate y el Sutna han hecho en estos 7 meses- pinta de cuerpo entero la política del peronismo respeto al “industricidio” que ellos dicen van a resolver. El proyecto de la ocupación temporánea está paralizado en la legislatura provincial, Kicillof nunca recibió a los trabajadores de Fate y el Sutna, a pesar que le entregaron en sus manos un pedido de audiencia, que luego se movilizaron a La Plata.
La lucha del Sutna dejó en claro que Kicillof y el peronismo son los representantes de Madanes Quintanilla y los que cierran las empresas. También de los acreedores y buitres del capital financiero internacional a los que Kicillof fue a Nueva York a asegurarles que la deuda será pagada y que el peronismo será garante ello.
Defender la lucha de Fate y del Sutna, atender y fortalecer todas las luchas que encaran los trabajadores y los sectores populares golpeados por el ataque del gobierno y los capitalistas es vital.
Las tareas de la izquierda: asamblea nacional del FIT-U, comités unitarios
La marcha de la bronca colocó cuál es la vía de intervención frente al gobierno de Milei: la huelga general. Los partidos del FIT-U que fueron los impulsores, organizadores y propagandizadores de la marcha tienen como tarea central plantear cómo seguir luego de la convocatoria del 19.
El escenario para intervenir está por el agravamiento de la situación del gobierno por un lado por la gravedad de la crisis económica y el fracaso de su plan, pero además porque como razón de esto aparecen fracturas en su frente interno, en particular la pretensión de Bullrich de delimitarse de Milei. La profundización de la crisis política será alimentada por el devenir de la crisis económica y el ritmo que esta adquiera y por la creciente posibilidad de que Milei no sea reelecto como consecuencia de ella.
El peronismo pretende servirse de esta crisis para conjurar la propia, por supuesto no lo hace impulsando la intervención de los trabajadores sino fortaleciendo su compromiso de sostener los avances capitalistas bajo el gobierno de Milei. La política del peronismo es antagónica a la de la Marcha de la Bronca que tuvo como eje la "huelga general para derrotar a Milei"; esta es una perspectiva completamente ajena al peronismo en todas sus alas, empeñado.como está en garantizar la.gobernabilidad de Milei. Ese es el significado del viaje de Kicillof a Nueva York en paralelo al de Milei.
El Frente de Izquierda tiene que ofrecer una salida al impasse de las fueras políticas capitalistas impulsando los reclamos y las luchas de los trabajadores, y la huelga general; ganando al activismo bajo un programa propio de los trabajadores, o sea, una salida obrera y socialista a la crisis capitalista.
Planteamos la necesidad de que el FIT-U defina un rumbo, nuestra propuesta es una asamblea nacional del FIT-U con todos los sectores que en serio quieran luchar por la derrota de este gobierno y sus cómplices; contraponemos a la política divisionista y de autoconstrucción del PTS la urgente necesidad de que actuemos en común, conformando comités unitarios a lo largo de todo el país.




