Políticas
22/9/2026
Marcha de la Bronca: cómo seguimos
Editorial de Gabriel Solano en 14 Toneladas.

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Este sábado tuvimos la Marcha de la Bronca. Nosotros hicimos una gran campaña y podemos sacar conclusiones de lo que tuvimos ese día, que no solamente se dio en la Ciudad de Buenos Aires, en la Plaza de Mayo, donde concurrieron trabajadores que se interesaron por la convocatoria, sino que se hizo en 30 ciudades de toda la Argentina. Lo cual habla realmente de una presencia importante de la izquierda en todo el país.
Argentina es un país realmente enorme, que tiene muchísimas provincias importantes, centros industriales y proletarios; de ahí la importancia de esta acción. Y fue un hecho político de significación, porque la marcha permitió atraer sectores a partir de una agitación en la cual convocamos a que se exprese la bronca contra el gobierno con una consigna que yo creo que es acertada: "derrotar a Milei con la huelga general". El Partido Obrero había propuesto "Fuera Milei, huelga general", pero indudablemente plantear la derrota del gobierno de Milei con la huelga general es una consigna importante, ya que significa una derrota no a través de un proceso electoral del año que viene, sino a partir de una intervención independiente de los trabajadores.
En todo el país
Una acción extraparlamentaria por fuera del proceso electoral de los sectores populares, con eje en la clase obrera, para derrotar al gobierno de Milei, que representa indudablemente la ofensiva capitalista contra el pueblo. La consigna fue difundida con afiches, videos y por una amplia agitación que realizamos desde el Partido Obrero y en común entre todos los convocantes; también lo hizo cada organización en forma particular, destacando cada una de ellas distintos aspectos políticos que entendían se ajustaban a su orientación y a sus planteamientos políticos generales. La marcha en la Ciudad de Buenos Aires fue especialmente importante; no solamente se movilizaron los partidos del Frente de Izquierda, con columnas significativas, sino también sectores independientes que habitualmente no se movilizan con la izquierda.
Y en ese punto es un progreso político indudable, porque un sector de la población vino a la marcha sabiendo de antemano que las que convocaban eran las fuerzas políticas del Frente de Izquierda. Si no se sabía eso por la agitación nuestra, el peronismo se encargó de hacérselo saber cuando explicaba por qué no iba a la Marcha de la Bronca. Y decían: "esa era la convocatoria de la izquierda".
Los compañeros y las compañeras del Partido Obrero que estuvieron en la marcha informaron que la consigna "Fuera Milei", que era cantada por nuestra columna, fue realmente muy bien recibida por la Plaza de Mayo. Y que además fue bien recibida la agitación previa (en las volanteadas, en los frentes donde se invitó); un registro para ver el alcance de la convocatoria es justamente quién fue a la marcha y otro es cómo fue recibida la campaña en los frentes.
La bronca en los lugares de trabajo
En el interior hubo 30 marchas en diferentes puntos; hubo algunas más destacadas que otras, pero en general logramos movilizar a sectores de trabajadores, de la juventud, organizaciones ambientales y de la mujer. Fue importante en ese punto. Indudablemente, un tema que tenemos que abordar es que la fisonomía de la marcha, junto con las fuerzas de izquierda, estuvo dada especialmente por una presencia independiente, más parecida habitualmente a lo que es una expresión ciudadana, de sectores de la población que rechazan al gobierno, pero no tanto todavía de trabajadores organizados en sus lugares de trabajo.
Este aspecto tiene que ver con la consigna: la huelga general corresponde que la hagan los trabajadores, organizados en sus comisiones internas, en sindicatos combativos, en una lucha contra la burocracia. Y digo una lucha contra la burocracia, porque sería absolutamente incorrecto, desde todo punto de vista, esperar que una huelga general la haga la burocracia sindical. La función de la burocracia sindical es negar la huelga general. Y eso ha quedado claro en estos casi tres años de gobierno de Javier Milei.
La bronca que existe entre la clase obrera por la caída del salario, la precarización laboral y por la ofensiva capitalista para modificar los convenios colectivos de trabajo e implementar la reforma laboral, tiene que expresarse también en otras acciones que tenemos que impulsar. Entonces, la marcha ha sido un paso adelante indudable; ha sido un paso adelante de la convocatoria del Frente de Izquierda a sectores independientes, y nos queda como gran tarea por delante el problema de cómo esa bronca se lleva a los lugares de trabajo para darle más fuerza al planteamiento de la huelga general. El hecho de que haya participado un sector independiente significativo no quita que todavía la convocatoria esté lejos de lograr el propósito que la consigna tiene, que es derrotar al gobierno de Milei.
Los desafíos del Frente de Izquierda
Y como nos tomamos muy en serio la consigna, creemos que tenemos que profundizar este proceso. Y profundizar este proceso significa dos cosas en simultáneo. Por un lado, remover todos los obstáculos políticos para masificar una lucha contra el gobierno de Milei. Y para remover estos obstáculos políticos es muy importante dar una lucha política. Y esa lucha política la tiene que asumir el Frente de Izquierda como tal. ¿Eso quiere decir que nosotros somos expulsivos de sectores independientes? No.
Sino que el Frente de Izquierda tiene que hacerse cargo de una disputa política, especialmente con otras fracciones políticas que se reclaman opositoras pero que en la práctica son parte del mismo régimen capitalista que Milei y operan como un bloqueo para que las masas puedan expresarse en una lucha directa contra el gobierno. Y eso es una lucha política. No puede hacerse de otro modo.
Es una lucha de partidos, una lucha de frentes, una lucha de programas, una lucha de estrategias. Y eso el Frente de Izquierda tiene que empeñarse en llevarlo adelante hasta el final. Por eso el Partido Obrero repartió un volante en la movilización, que se titulaba: "¿Cómo la seguimos?". Y dentro del "cómo la seguimos" hay una propuesta sobre la que queremos insistir. Planteamos comités comunes del Frente de Izquierda en los lugares de trabajo, en los lugares de estudio, en las barriadas populares; y sobre la base de esos comités comunes ir hacia una asamblea nacional del Frente de Izquierda, a la cual deberíamos invitar a todos los sectores independientes que participan.
Porque nosotros queremos una fusión entre los trabajadores que luchan, entre la población que lucha y el Frente de Izquierda. Y no una disolución programática o una disolución política, que además sería muy negativa en esta etapa considerando que es clave la lucha política para poder masificar la pelea contra el gobierno.
Porque es remover todos los obstáculos que se presentan. Por ejemplo, el mismo día en que se hizo la Marcha de la Bronca, Axel Kicillof realizó un acto en Avellaneda, con otro planteo: "Téngame en cuenta para las elecciones del 2027".
Es el lanzamiento de su campaña electoral. Y él no quiere el triunfo de Fate, él no quiere el triunfo de las luchas. Es un planteamiento electoral sobre la base de buscar el apoyo de la clase capitalista contra el gobierno de Milei, tratando de interesarla en un programa alternativo. Entonces, esa pelea política la tiene que dar un partido o la tiene que dar un frente. Por eso es tan importante una asamblea nacional del Frente de Izquierda.
Hay que registrar también que el momento político es propicio para eso. Porque el gobierno vive un momento de crisis, con la Argentina en recesión. Un momento de crisis porque crece esta bronca popular. Un momento de crisis porque hay divisiones dentro del oficialismo, que abarcan a sectores muy sensibles. Porque los debates entre Patricia Bullrich y Javier Milei son clave, porque Milei ganó las elecciones justamente con el voto del bloque de Patricia Bullrich.
Una crisis de ese tipo plantea para el gobierno un escenario realmente problemático. Y en el último reportaje que se hizo a Patricia Bullrich, ella asume en sus planteos una parte de la agenda de la burguesía descontenta con el gobierno. Planteamientos más de tipo industrialistas, de la construcción, del comercio; repitió cosas que se escucharon, por ejemplo, en las jornadas de la UIA. Entonces, de esa manera aparece Bullrich disputándole al peronismo este sector descontento de la burguesía.
Eso habla de una crisis en la esfera del poder. Habla de una crisis en la formación política del gobierno y habla de una crisis en la relación del gobierno con la clase capitalista. Para la izquierda es una oportunidad.
¿Cómo seguirla?
Una oportunidad importante en la cual tiene que intervenir. Y mientras planteamos el problema de la Asamblea Nacional del Frente de Izquierda, planteamos también continuar la lucha ahora por los temas más inmediatos. Uno clave pasa a ser la lucha contra el Presupuesto 2027, que ya ha generado un gran repudio popular.
En el presupuesto hay un ajuste brutal contra el sector Discapacidad, que demuestra el carácter criminal de un gobierno que les quita a las personas que más necesitan la asistencia del Estado todo tipo de apoyo. Lo mismo pasa con la universidad, que acaba de convocar una marcha para los próximos días, ya que el presupuesto está lejísimos de cumplir lo que establece la ley de financiamiento. Tampoco el proyecto establece los fondos para la Emergencia Pediátrica. El presupuesto supone un ataque en regla contra el conjunto de los trabajadores; fue armado fundamentalmente para el pago de la deuda.
La crisis del gobierno se agrava por un contexto internacional preocupante para Milei. La Reserva Federal de Estados Unidos acaba de disponer una suba de la tasa de interés y eso es un golpe muy fuerte a todo el esquema financiero de Argentina. Entonces, una gran pelea contra el presupuesto puede servir para unificar sectores que están luchando, y nosotros queremos dar esa pelea con todo; nos vamos a jugar a una gran pelea contra el presupuesto. Pero son marchas que obviamente haremos con todos los que quieran hacer, pero esto no quita la pelea política de la cual tiene que dar el Frente de Izquierda como frente.
Entonces, ¿cómo seguirla? Aparecen estos dos aspectos en simultáneo: vamos a la lucha para que Fate no se cierre y evitar el desalojo; vamos a una lucha por la defensa del salario y contra los despidos; vamos a una lucha para enfrentar el presupuesto del FMI del año 2027. Queremos un planteo del Frente de Izquierda para que pueda aprovechar el impulso que dio la Marcha de la Bronca y para reforzarlo como un frente de los trabajadores a nivel nacional.




