Políticas

12/1/2022

El Banco Mundial baja las expectativas del gobierno de un “ajuste gradual”

Recesión, ajuste fiscal y penurias en el camino del pacto con el FMI.

El Banco Mundial se metió en las negociaciones del gobierno nacional con el FMI para derribar las “expectativas” de que se convalide un “ajuste gradual”, pronosticando una crecimiento del PBI argentino, para 2022, del 2,6%: muy por debajo del 4% proyectado por Guzmán. El FMI reafirma su posición de que la garantía al acuerdo es un ajuste profundo que parta de liquidar el gasto público y golpear más a la economía agravando la situación social.

La caracterización del Banco Mundial –organismo cuasihermano del FMI- fue difundida en un informe sobre las perspectivas globales, que advirtió sobre las consecuencias del deterioro económico mundial sobre los países emergentes.

Según el organismo multilateral, la economía mundial sigue enfrentando las consecuencias de la pandemia de Covid-19, signada por la aparición de nuevas variantes como la Ómicron, la suba de la inflación, el endurecimiento de las tasas y el aumento de deuda. Esto llevaría a un pronóstico de caída del PBI global de 5,5% en 2021 a 4,1% en 2022 y 3,2% en 2023.

A la fuerte desaceleración de EE.UU. y China, lo que arrastra a gran parte de la economía mundial, se suman las propias dificultades regionales, donde los estragos climáticos están paralizando la generación de electricidad hidroeléctrica y aumentando la presión y el precio de las energías fósiles: otro factor de dificultad para las economías.

El pronóstico para la Argentina es desalentador, partiendo de caracterizar la suba del 10% del PBI en 2021 como un rebote luego de la caída del 9,9% en 2020. Teniendo en cuenta la “reducción del apoyo fiscal para los hogares”, con el recorte de la mayoría de las políticas asistenciales por pandemia, y el deterioro en los salarios por vía de la inflación, la economía nacional se vería afectada por una caída del consumo.

El Banco Mundial también señaló la caída de la inversión privada (huelga de inversiones), debido a “las políticas actuales de control de precios y restricciones al movimiento de capitales”, la brecha cambiaria y “la demora en las mejoras en las condiciones del mercado laboral”, como parte de las expectativas para el año. Lo que sugiere todo un programa antiobrero de intervención en favor de las patronales.

El punto clave de las observaciones del organismo está puesto en los pronósticos de reducción del déficit fiscal: mientras Guzmán insiste con llegar al déficit cero, gradualmente, en 2027, el FMI, y sus colaboradores, demanda que esto se logre en los próximos dos años. Esto a pesar de que el gobierno haya hecho “buena letra” bajando el déficit fiscal de 2021 gracias a los recortes en el Paquete Covid y al ajuste en las jubilaciones y pensiones.

La reducción del déficit fiscal debería ir aparejada de un cese en la emisión monetaria, utilizada para cubrir las cuentas deficitarias durante la segunda parte del 2021, y una reducción de la brecha cambiaria, según requieren desde el Fondo.

A su vez, el aumento en las tasas de interés de la FED plantearía nuevas dificultades financieras para los mercados “emergentes”, así como una huida de capitales, además de contribuir a un escenario recesivo. Bajo la “recomendación” del FMI el gobierno aumentó dos puntos la tasa de interés para los plazos fijos y leliqs, lo que no descarta nuevas subas, en sintonía con el plan fondomonetarista de contracción de la economía.

Las previsiones del Banco Mundial, luego de que el economista Joseph Stiglitz saliera a respaldar la política de Fernández y Guzmán, implican un reencuadramiento de las expectativas oficiales de un ajuste gradual en la vía de un ajuste ortodoxo que reclama el FMI. Independientemente de los matices, se trata de dos caras de la misma moneda ajustadora contra el pueblo trabajador: cianuro o cicuta.

Una salida para el pueblo trabajador demanda el rechazo a cualquier acuerdo con el FMI y el no pago e la deuda externa, para utilizar los recursos nacionales en pos de un plan económico y de desarrollo de la clase trabajadora.