04/02/2021
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El gobierno confirma que prepara tarifazos

Las declaraciones del ministro Martín Guzmán descartan otro rumbo que no sea la liberación de precios.

El ministro de Economía Martín Guzmán brindó, en declaraciones para el medio C5N, una idea de los tarifazos que están preparando en vistas a las negociaciones con el FMI y al cumplimiento del programa de ajuste contenido en el Presupuesto 2021.

Entre otras cosas, declaró que “el ratio de subsidios sobre producto permanecerá constante”, lo que significa que el gobierno no prevé modificaciones en los porcentajes asignados a los subsidios para los principales servicios (luz, gas, agua y transporte,). “Vamos a hacer un cuadro tarifario de transición y se va a enmarcar en lo que establece la Ley de Presupuesto”, concluyó.

Se trata de un reconocimiento de algo que el gobierno nacional ha venido postergando y que se niega a blanquear. Ya a principios del 2021, cuando se discutía la cuestión tarifaria, la propia Cristina Kirchner había deslizado la idea de fijar un tope del 9% de aumento a las tarifas de los servicios, cosa que parece haber quedado en el olvido.

Para esta operación, Guzmán realiza una evaluación antojadiza y unilateral de las posibilidades: “Si el Estado subsidia las tarifas, eso se paga de alguna forma: con impuestos, con deuda o con emisión”. Visto de esta manera solo queda la opción a la cual se dirige el gobierno: los tarifazos. Así se descarta toda política o medida en defensa de los trabajadores.

Por otra parte, el gobierno se niega a reconocer la realidad de la inflación, afirmando que la misma se debe solo a “factores estacionales”. Es parte de la misma lógica que se aplica con los alimentos, ya que se deduce que los programas de Precios Cuidados y Precios Máximos funcionan con excelencia, tratando de disimular que en verdad son vulnerados por las patronales, lo que ha sumado un nuevo hecho inédito como el “Hot Sale de grasa” a precios cuidados.

Cuando Guzmán afirma que “el Presupuesto es el corazón del programa macroeconómico” da por descontado que allí se expresa el programa económico del FMI, ante quien intentan lucirse para arribar a un pacto de ajuste.

Guzmán ha puesto de manifiesto que van a una segmentación de los aumentos, aunque por los montos totales y, para defender el presupuesto de hambre, el punto de partida de los “sectores más vulnerables” tendrá que ser bastante elevado, en medio de un clima ya marcado por la inflación.

¿Salarios por arriba de la inflación?

Al referirse a la recuperación del “salario real” lo hace de la misma forma: en clave presupuestaria. Es que el Presupuesto 2021 calcula una modesta inflación del 29%, cuando las estimaciones privadas y del propio Banco Central la miden en 50%.

Con un aumento promedio de los salarios del 30% este gobierno se daría por satisfecho, consumando una reducción significativa del poder adquisitivo: el gobierno se compenetra con su propio relato con tal de no admitir el ajuste que viene impulsando.

Mientras tanto, la burocracia de todos los colores, tanto la cegetista como las de las CTA, sigue los pasos de las mentiras oficiales respecto de “la recuperación del poder adquisitivo”. En la reunión realizada anteayer, la CGT se manifestó “muy satisfecha” con la perspectiva de que los salarios se incrementen en el 2021 “2 o 3 puntos por encima de la inflación”, en referencia a la mentirosa proyección del 29%.

Resultó por demás significativo que el vocero de la CGT designado para mostrar esta “satisfacción” por “la recuperación del poder adquisitivo” haya sido nada menos que Andrés Rodríguez, de UPCN, que en el 2020 firmó una paritaria (que ATE avaló) por un 25%, cuando la inflación superó el 36% y el costo de la canasta básica aumentó durante el año pasado un 39%.

Anticipando la política de la burocracia, otro de los popes de la central, Armando Cavalieri, atornillado desde hace 35 años en el Sindicato de Comercio, acaba de firmar la paritaria más numerosa del país (por la cantidad de trabajadores que abarca) por un 21%, en tres cuotas de 7% cada una, es decir 8% menos que la más que mentirosa estimación oficial. Y santificando la pérdida salarial del 2020 y los años anteriores.

Para evitar los tarifazos es necesario intervenir y controlar toda la cadena de formación de precios, desde una auditoría integral de los costos de producción de los servicios hasta su logística y distribución, de la mano de la nacionalización de todo el proceso y su control por parte de los trabajadores. A su vez, hay que defender los salarios con paritarias libres y sin techos que arranquen acuerdos por arriba de la inflación real y lleven los salarios al costo de la canasta familiar, lo mismo para las jubilaciones y para el seguro al desocupado de $40.000.

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