Políticas

6/2/2024

El prontuario de los intermediarios amigos de Pettovello

Sobre el convenio firmado entre el gobierno y la Fundación Conin.

Pettovello y Abel Albino (director de Conin).

El mismo día que en Buenos Aires se armó la cola del hambre, que esperó sin éxito que la ministra Sandra Pettovello cumpla con lo prometido (recibir a todo aquel que necesite alimentos, “sin intermediarios”), la cartera que ella dirige firmó dos convenios de asistencia alimentaria millonaria: $177.500.000 a favor de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la Argentina (Aciera) y también hubo acuerdo con la Fundación Cooperadora Nutrición Infantil (Conin), con el ultramontano Dr. Abel Albino. Demostraron que sí hay plata.

Lo de Pettovello no es ninguna novedad, está haciendo lo que hicieron todos los gobiernos: crear intermediarios en la asistencia social afines a sus propósitos políticos. Así como Fernández puso a Pérsico y Barrios de Pie como funcionarios en Desarrollo Social de la Nación, los libertarios hacen lo mismo para intentar golpear el poder de organización de los trabajadores desocupados nucleados en las organizaciones independientes.

Aciera y Conin tampoco son nuevos en el asunto, vienen de ser una suerte de tercerizadas que manejan cuantiosos fondos en los distintos gobiernos (incluso peronistas), tanto nacionales como provinciales y municipales.

Las fundaciones e iglesias evangélicas, por lo general, administran comedores, hogares de huérfanos, centros de adicciones, hogares para víctimas de violencia de género, en algunos casos hasta sustituyen funciones de la salud pública sin ningún tipo de control por parte del Estado.

En cuanto al Opus Dei, la peor experiencia fue en Salta con la fundación Conin y el Dr. Albino, cuando Urtubey les creó el Ministerio de Primera Infancia. Llegaron incluso a manejar un presupuesto mayor al del Ministerio de Salud con el supuesto de que iban a combatir la desnutrición infantil en el norte provincial, sobre todo en las comunidades originarias.

Los resultados fueron terribles, bajo la responsabilidad de estos ultramontanos del Opus Dei siguieron las muertes de niños producto de la malnutrición y la extrema pobreza. Nunca rindieron cuentas por el desastre que hicieron. Cuando asumió Sáenz, viendo que públicamente era indefendible, su gestión disolvió el Ministerio de Primera Infancia.

Albino y cía son auténticos gerentes que se enriquecen administrando fondos públicos en nombre de los pobres. Como olvidar las intervenciones de Albino cuando se discutió la ley del aborto legal, aunque a algunos les causaba gracia; en la práctica aplicaron esos postulados reaccionarios contra una población vulnerable que vive en la extrema pobreza.

Promovían el uso de métodos naturales y no la anticoncepción en las mujeres originarias y hasta planteos asquerosamente discriminatorios, comparando a los pueblos con animales y responsabilizándolos de su propia pobreza. Albino decía que los niños con desnutrición en realidad murieron… por falta de amor.

Para eso los quiere Pettovello a Albino y a Aciera, para que cumplan un rol de control social reaccionario, para que los trabajadores desocupados no se organicen de manera independiente del Estado y saquen la conclusión de que el gobierno de Milei es una estafa, que el “ajustazo” lo pagamos los trabajadores. Mientras se corta la asistencia alimentaria a millones, los grandes grupos económicos embolsan mayores ganancias con la devaluación y los beneficios adicionales que les entrega Milei.

Lo que el Polo Obrero organiza no es un gerenciamiento nefasto como el de Albino y Cía, ni una intermediación; es la lucha contra el Estado por la asistencia alimentaria indispensable como un derecho y el control colectivo y democrático en asambleas barriales de su distribución.

Seguiremos defendiendo nuestras reivindicaciones, mientras haya hambre queremos asistencia de calidad para los comedores y merenderos, trabajo genuino con salarios indexados por inflación y el aumento al potenciar trabajo hasta tener trabajo genuino.