03/05/2021

En el gran Córdoba el salario promedio alcanzaría la mitad de la canasta alimentaria

Nuevas estadísticas van dando cuenta de una caída en los ingresos populares que va por el cuarto año consecutivo.

El ingreso del conjunto del pueblo trabajador viene en franca caída. En ese sentido ya hay proyecciones que indican para el salario real volverá a caer por debajo de la inflación en el 2021. En ese sentido, un estudio del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) afirma que, a marzo del corriente año, el promedio salarial de trabajadores registrados en el gran Córdoba es de $30.500, en tanto que lxs informales perciben una suma media de $19.000.

Cabe señalar que según el Indec la canasta básica alimentaria volvió a incrementarse en marzo. De modo que una familia tipo de 4 personas necesitó $ 60.874 para no ser pobre y $ 25.685 para no ser indigente. Las cifras señaladas exponen el retroceso salarial que se viene produciendo desde mediados del 2017. Es decir que la caída del salario real antecede a la pandemia, y con la “nueva normalidad” continuó.

El estudio de Idesa se realizó en base a los últimos registros de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec. Los datos del mencionado informe fueron publicados por La Voz del interior.

Vale señalar que en el caso de trabajadores del Estado el promedio salarial que marcó el estudio de Idesa es de $59.093, es decir que también están por debajo de la línea de pobreza. El personal de salud, la docencia, en Córdoba cobran en promedio por debajo de la línea de pobreza.

Así las cosas, las paritarias de conjunto no alcanzan para recuperar lo perdido, ni tampoco alcanzan a cubrir la inflación de los próximos meses. En ese sentido, ya hay previsiones que indican que de ninguna manera los salarios acompañaran la inflación.

Es decir que con la “nueva normalidad” el rebote económico, no de crecimiento, vino acompañado de una inflación que en Córdoba supera el promedio nacional. Y para peor los tarifazos en servicios, y combustibles prefiguran la continuidad de todo un proceso de confiscación de los ingresos.

El deterioro salarial llegó al punto que el Ieral (laboratorio de la fundación mediterránea) reconoció en un estudio que “si bien Argentina presenta precios de bienes y servicios relativamente bajos cuando se comparan en dólares, como el salario formal promedio (después de impuestos) también es bajo, el resultado de combinar ambas variables arroja la conclusión que en un 81 por ciento de los casos nuestro país presenta menor poder adquisitivo”.

Es claro que el freno a la recuperación económica delas familias trabajadoras pasa por un incremento de salarios y jubilaciones. Se trata de un planteo elemental puesto que el consumo interno ocupa un lugar determinante en el PBI argentino.

Pero la inflación y la política salarial de quienes gobiernan dan por tierra con cualquier recuperación del salario real. En este punto, las conducciones de las centrales sindicales han sido un eslabón clave para que se produzca esta pérdida de poder adquisitivo de lxs trabajadores.

En este escenario vale resaltar el papel de la gran huelga de lxs trabajadores de la salud de Neuquén que mediante la acción independiente superaron el techo salarial firmado por el gobierno y la burocracia sindical. En esa línea el sindicato clasista del Sutna, conquistó un incremento salarial del 54%.

Por eso la consigna de la etapa planteada por el Partido Obrero en el Frente de Izquierda es que “solo lxs trabajadores podemos dar una salida a la crisis”, adquiere toda una vitalidad para luchar contra el gobierno y la oposición patronal, para derrotar el ajuste y abrir paso a un curso político y reivindicativo que saque de la pobreza al pueblo trabajador.

 

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