29/01/2021

Formosa: Pietragalla, un aval encubridor para Insfrán

Sobre la visita del secretario de Derechos Humanos a la provincia.

El secretario de Derechos Humanos nacional, Horacio Pietragalla, después de visitar la provincia por un día y medio, no solo salió a avalar los centros de aislamiento puestos por el gobierno de Gildo Insfrán sino también los abusos de la policía y los métodos violentos de traslado de las personas a dichos lugares.

Después de recorrer algunos de estos centros y entrevistarse con algunas de las personas, en una conferencia de prensa Pietragalla enfatizó que en Formosa no hay violaciones “sistemáticas” de derechos humanos. Y dijo que las denuncias realizadas son todas operetas de los medios y la oposición. Sostuvo, así, el mismo discurso del gobierno de la provincia. Pietragalla vino a Formosa ya con su conclusión preestablecida y relato bajo el brazo. De esta forma, el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner le protegen la espalda al gobierno de Insfrán. Un compromiso político perjudicial para la población.

Son innumerables las denuncias de violaciones de derechos, atropellos, violencia y hasta detenciones durante toda la cuarentena, una gama variada que va desde los “varados” hasta los aislamientos compulsivos. Recordemos que un joven perdió la vida al intentar cruzar el río a nado queriendo ingresar a la provincia o la reciente declaración de una mujer, quien denunció haber perdido su embarazo por el estrés provocado por su estadía en uno de estos centros.

Ahora el gobierno pretende cerrar la discusión con el aval del gobierno nacional, pero se le abre otro frente, dado que la Cámara de Casación habilitó el tratamiento de los habeas corpus en el Juzgado Federal provincial, algo que en el pasado le resultó adverso aunque con otro juez actuante.

Sobre la represión y detenciones de los wichi

Sobre las detenciones y los golpes policiales que recibieron estos, y sus posteriores traslados innecesarios a un centros de aislamiento, el invitado de Insfrán prefirió no hablar, esquivando la pregunta de una periodista. Tampoco, vale decir, visitó a ninguna de estas comunidades que han levantado graves denuncias y vienen de movilizarse contra la actuación de las fuerzas policiales a cargo del ministro Jorge González y contra los tratos discriminativos que reciben en los hospitales de la zona. El secretario de Derechos Humanos se limitó a decir que estudiarán las denuncias, es decir, y volvemos a las conclusiones, Pietragalla negó violaciones de derechos en la provincia sin haber investigado todas las denuncias.

Gobierno y oposición, cada cual atiende su juego

A nadie sorprenden las conclusiones y declaraciones de quien, a esta altura, se ha convertido en un defensor más de Insfrán. Cualquiera que se haya hecho ilusiones de otra cosa pecó de inocente. De todas formas, el gobierno dispuso en los días previos a la llegada de Pietragalla, el alta de centenares de personas que se encontraban en los centros de aislamiento, descomprimiendo momentáneamente la situación. Así, todo el escenario quedó armado para que el funcionario nacional no se vea involucrado en las tropelías del gobierno provincial.

Por el otro lado, la oposición que viene actuando de denunciante judicial, no quiso quedar afuera y también tuvo su momento con el visitante. Lo llamativo es que los referentes salieron de la reunión con versiones totalmente opuestas a las presentadas más tarde por el propio Pietragalla. Al margen de esto, la ahora devenida opositora, la concejala Gabriela Neme (PJ disidente), quien parece haber descubierto recientemente quién es Insfrán, dijo haber expresado que “como peronista no avala lo que hace el gobierno y que no puede creer que esto lo haga un gobierno del peronismo”. Mientras que Luis Naidenoff (UCR), que no participó de la reunión, denunció la complicidad del gobierno nacional. Lo cierto es que los denunciantes vienen de participar de gobiernos represivos y antiderechos en el pasado reciente, ahora banderean como opositores lo que ocultaron cuando fueron gobierno con Macri o con el propio Insfrán, en el caso de Neme.

La oposición pretende dar un golpe político, sin principios y sin presentar una alternativa más que levantar la cuarentena y exponer discursos supuestamente progres sobre las libertades, pero la libertad que les interesa defender realmente es la del mercado y de la explotación. No les importa exponer al conjunto de la clase trabajadora al contagio masivo. Lo peligroso es que al reclamo de la oposición y de la patronal el gobierno va cediendo, esto porque a las medidas de cuarentena no acompañó con ninguna medida de asistencia para los trabajadores. Tampoco lo plantea la oposición. Por el contrario, se oponen a rescatar los recursos necesarios para financiar esta atención, porque para eso es imperioso dejar de pagar la fraudulenta deuda externa y romper con el FMI, lo que está en las antípodas del programa de la oposición y del propio gobierno.

Nuestra posición

A la pelea electoral entre gobierno y oposición, en la que la salud y los derechos están supeditados, es necesario contraponer un programa que garantice realmente el cuidado de la vida garantizando todos los derechos: como la salud, el trabajo, la alimentación, la vivienda y la educación, entre otros. Para ello es necesaria la conformación de los comités de salubridad en cada lugar de trabajo, electos por los propios laburantes, como así también en cada pueblo y barrio, por los propios vecinos, que dispongan de las condiciones de prevención y cuidado para evitar los contagios.

El gobierno debe garantizar todos los elementos sanitizantes, masificar los testeos y poner freno a los aislamientos compulsivos. Garantizar la alimentación suficiente y los ingresos necesarios a cada familia para soportar la cuarentena. Todo esto es tan vital como triplicar los recursos materiales y humanos en los centros de salud y avanzar en un profundo plan de viviendas populares para terminar con los hacinamientos, donde en una casa conviven dos o más familias. Solamente con estas y otras medidas, podemos estar discutiendo realmente sobre los derechos humanos.