29/01/2021

Formosa: lo que el secretario de Derechos Humanos prefirió no ver

Múltiples denuncias por golpes y detenciones.

Entre las múltiples denuncias de violación de los Derechos Humanos ignoradas por el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla, en su visita a Formosa, está el caso de Zunilda, una mujer oriunda de Clorinda. Junto a su marido y sus tres hijos fue aislada en un hotel por ser contactos estrechos de pacientes diagnosticados con Covid-19; estuvieron así por más de catorce días, incluso con pruebas PCR negativos. Luego de que trasladaran al esposo al centro de la capital tras dar positivo el tercer PCR, Zunilda sufrió un aborto espontáneo en pleno aislamiento obligatorio que, según expresiones de la mujer, fue producto de las situaciones intensas de estrés que vivió.

El ministro de la Comunidad y ahora también a cargo de la cartera de Salud, Aníbal Gómez, se expresó al respecto consultado por los periodistas en la conferencia de prensa diaria. Lejos de hacer una autocrítica acerca de las medidas extremas que están implementando y las posibles consecuencias, se ocupó de desmentir la relación entre los abortos espontáneos y el estrés, y de exponer la historia clínica de la paciente para argumentar otras causas.

El caso de Zunilda es uno de los tantos en que son vulnerados los derechos de las personas.

La semana pasada, unos 15 miembros de la comunidad wichi del oeste formoseño fueron detenidos, golpeados y luego puestos, como reprimenda, en aislamiento en un centro de la ciudad de Formosa, a unos 500 km de distancia de sus pueblos. Días antes, fueron detenidas otras 4 personas wichi, 3 mujeres y un hombre, quienes reclamaban frente al hospital saber a dónde fueron trasladados sus familiares que fueron aislados por ser contactos estrechos, dado que las autoridades les negaban la información. También, denunciaron tratos discriminatorios por las autoridades del hospital.

Otro de los casos es un hombre de la ciudad de Clorinda, quien fue brutalmente golpeado por la policía. Los familiares denunciaron que en la comisaría les ocultaban dónde se encontraba detenido.

Situaciones como estas se registran casi a diario, la represión no hizo cuarentena. Sin embargo, el secretario de Derechos Humanos prefirió no pronunciarse sobre este y otros casos, se limitó a decir que en su opinión no hay violaciones “sistemáticas” de los derechos humanos, dejando entrever que sí existen casos aislados. Pero al contrario de lo que opina Pietragalla, las constantes denuncias no dan lugar a considerar como casos aislados lo que a toda vista aparece como un método sistemático por parte del gobierno, pretendiendo controlar la circulación del virus reprimiendo y penalizando a la población trabajadora que está imposibilitada de hacer cuarentena en la casa porque tienen que salir a la calle a ganarse la comida ya que el gobierno de Insfrán no lo garantiza.

La realidad es que en una provincia donde la mitad de la población es pobre, estamos ante un gobierno violador serial de los derechos elementales para la vida. Algo que Pietragalla prefirió no ver.

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