Políticas
21/8/2026
Fracasó la licitación internacional sobre 15 áreas de Vaca Muerta
Una licitación desierta de gigantes expone la parálisis inversora.
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En mayo pasado el gobernador de Neuquén viajó a Houston para anunciar la convocatoria a través de GyP S.A. (Gas y Petróleo de Neuquén S.A.) de una licitación internacional para 15 áreas de Vaca Muerta.
Según el boletín de prensa oficial NeuquénInforma (4/5/2026) la licitación busca “sumar nuevos actores al desarrollo energético, con un esquema claro, competitivo y con reglas de juego previsibles”. Abiertos los sobres este miércoles 19/8, si se sumaron “actores” han sido de reparto y solo hubo interés en la mitad de las áreas ofrecidas. Un pobre interés para un “player de nivel mundial”, como gusta definir a Vaca Muerta el oficialismo.
Las ofertas, además, estuvieron superconcentradas ya que de las siete áreas sobre las que hubo interés, en cinco el oferente es una sociedad entre Phoenix Global Resources y Continental Resources.
Los “nuevos” actores
Phoenix Global Resources, radicada en Inglaterra y Gales y bajo el dominio del fondo suizo Mercuria Energy Trading, tiene una breve pero intensa historia especulativa en Vaca Muerta. Hay que recordar que a mediados del año pasado anunció repentinamente que desistía de su asociación con Geopark (una dominada de una sociedad radicada en el paraíso fiscal de las Bermudas) con la cual compartía las áreas Mata Mora Norte y Mata Mora Sur, donde habían anunciado un proyecto de inversión por U$S 320 millones.
No obstante en esta licitación ambas empresas aparecen nuevamente asociadas en la oferta para dos áreas: Corralera Noroeste y Corralera Noreste. Cosas de la vida del oscuro entramado de negocios y especulación con los acres y el recurso del subsuelo.
Por su parte, Continental Resources es una empresa independiente de EEUU con sede en Oklahoma City (aliada incondicional a la estrategia global de Donald Trump) que hace poco, a partir de una sociedad con GyP S.A. (que es la petrolera estatal de Neuquén y la que convocó a esta ronda licitatoria en Houston), ingresó en las áreas Coirón Amargo Sur Este, Aguada Cánepa y Bandurria Centro.
Para ese ingreso el gobierno provincial autorizó modificaciones contractuales y cesiones de participación (Río Negro, 14/5/2026). Lo cual ocurría en el preciso momento en que se lanzaba la ronda licitatoria en Houston en la cual Continental fue el oferente estrella. Casualidades que ocurren.
Fuera de la oferta de estas dos petroleras “medianas”, no han mostrado interés las gigantes empresas internacionales, algunas de las cuales ya estuvieron en Vaca Muerta y vendieron sus activos, pero tampoco empresas que sin ser las “majores” son de envergadura y están dentro del lote de las 20 principales de EEUU. El resto de los “nuevos” actores de esta licitación son empresas muy pero muy menores para un “player de nivel mundial”.
Por ejemplo una es Patagonia Energy que un mes antes que se lanzara la ronda licitatoria en Houston fue comprada por Central Puerto S.A. Otra es Selva María Oil, ligada a los empresarios Vila-Manzano, que tuvo rescisión de contratos de parte de Petrominera S.E. en Chubut. Otra es Bentia Energy, presidida por el exfuncionario de Macri Javier Iguacel y creada hace un par de años y que ya opera nada menos que dentro del área provincial protegida Auca Mahuida. Otra que puede ser adjudicada es JPM Energía (creada el año pasado) como un grupo de profesionales y que como por arte de magia recibió de Pluspetrol la cesión del 80 % en el bloque Los Toldos I Sur y del 50 % en el área Pampa de las Yeguas I. En JPM con origen en EEUU figura como presidente Gustavo Nagel, ex funcionario de gobiernos provinciales y exdirector de Exploración y Explotación de hidrocarburos de GyP S.A., la empresa que convocó a la licitación.
Luego hay empresas dedicadas a la provisión de recursos humanos como Ingeniería Multipiping o Patagonia Resources.
Aventureros, empresas con incumplimientos contractuales y rescisiones, empresas sin experiencia en operar un área petrolera ni equipamiento para tal fin, y todas absolutamente de una magnitud liliputense (aún las de mayor porte) para un real desarrollo de inversiones y productivo.
Por lo que no se exagera si afirmamos que esta ronda licitatoria sobre 15 áreas de Vaca Muerta es un fracaso. Ya la demanda de pliegos y el peso de las empresas que los habían demandado anunciaba ese escaso interés de las grandes empresas por áreas que están en una zona de Vaca Muerta en pleno desarrollo.
El “hub norte”: lo que está en juego
Las áreas de la zona norte de Vaca Muerta ofrecidas en la licitación son vecinas de otras que ya están en pleno desarrollo productivo en el llamado “hub norte” de Vaca Muerta.
Por ejemplo las áreas Bajada del Choique-La Invernada operada por Pluspetrol y Narambuena operada por YPF S.A. han dado en junio pasado un salto productivo del 38,94% y del 25%, respectivamente. Y el conjunto de áreas de esa zona norte tiene actualmente una producción que si fuera una provincia, sería la tercera productora en volumen de petróleo.
Se trata de una serie de áreas que evacuarán su producción por un nuevo oleoducto que se conectará, a partir de Allen (Río Negro) con el caño que va a Bahía Blanca y Puerto Rosales (para exportar) y al Vaca Muerta Sur que llega hasta el puerto de Punta Colorada en la costa atlántica rionegrina. Asegurando así poder colocar el petróleo que se extraiga en los mercados internacionales. Por lo tanto, hay que buscar una explicación a ese aparente desinterés.
Ahora y hace nueve años
La actual licitación ha puesto como condición que la titularidad del área se mantenga en manos de GyP S.A., y que las oferentes se asocien a la empresa del Estado neuquino. Este punto puede ser un obstáculo en la medida que ese “carry” con GyP S.A. constituya un factor que impacte en el rango del lucro al cual aspiren petroleras que no tienen la espalda financiera de las gigantes.
Otra condición es que deben hacer una oferta por un aporte efectivo en dólares. Una especie de bono por ganar la licitación respectiva. Y también el porcentaje de regalías que propongan sumará puntos para la adjudicación, lo cual contrasta con la rebaja de regalías que la provincia acaba de otorgar a YPF S.A. y sus socias para el proyecto de GNL. Esta especie de competencia “desleal” desalienta la competencia.
Tal vez esto explique el contraste de la actual licitación con las anteriores, cuando el desarrollo de Vaca Muerta recién se iniciaba. En esa época se realizó una gira por EEUU y Canadá en la cual se ofertaron siete bloques para la V Ronda para “atraer inversores” convocada también por GyP S.A. Se presentaron empresas de la talla de Statoil, Chevron, Pampa Energía. Según el titular de entonces de GyP S.A. el ciclo de Rondas licitatorias iniciado en el 2010 concluyó concluía con la quinta: “ese modelo está concluído” dijo. En ese momento no sabía que nueve años después se reiniciarían las Rondas licitatorias lanzadas desde Houston. Solo que esta vez no hay gigantes del sector interesados en los pliegos. Esto cuando Vaca Muerta produce cuatro o cinco veces más petróleo que en el 2017.
Es evidente que el retaceo de inversiones de parte de quienes deben licitar, la falta de infraestructura en el corto plazo para evacuar un aumento de producción, el riesgo de una economía que no junta los dólares para pagar su deuda con el FMI y la advertencia de Georgieva que no habrá más dólares del organismo abre un nivel de incertidumbre que los grandes no corren en otros lugares donde saquean, y que las empresas más pequeñas tampoco están entusiasmados en correr ese riesgo.
Es un dato que en los próximos cuatros años se necesitan invertir más de U$S 20.000 millones en infraestructura para no frenar el crecimiento de Vaca Muerta. También es un dato que el 16% de las Pymes que giran en la actividad sobre Vaca Muerta despidió personal y que el 44% frenó tomar nuevo personal (Econojournal 7/8/2026). Y en estos días las contratistas locales de Halliburton fueron intimadas por la empresa multinacional para bajar un 23% las cotizaciones de sus contratos de servicios. Y que “la ocupación de los set de fractura se desplomó al 50% de su tiempo disponible” (LMN, 18/8/2026). Esto quiere decir que perforan pero no fracturan a la espera que se invierta o se terminen obras de evacuación. Pero el nivel de actividad lo miden la cantidad de fracturas que realizan las Halliburton que hoy extorsionan a sus contratistas de servicios.
Nadie se juega a poner más inversión a pesar de los anuncios exportadores. Si esto no es una huelga de inversiones ¿Qué es?. That is the question.




