Políticas

23/3/2023

Galperin quiere que vuelvan las AFJP… para hacer negocios a costa de los jubilados

El CEO de Mercado Libre contra los trabajadores.

Marcos Galperin.

Marcos Galperin, el CEO de Mercado Libre, reivindicó este miércoles por la noche, en su Twitter, a las AFJP menemistas, diciendo que con ellas cada uno “tenía sus ahorros jubilatorios en su propia cuenta privada y podía ver la evolución de sus ahorros todos los meses”. Galperin no solo distorsiona la historia, embelleciendo un sistema que fue negativo para los trabajadores, sino que también está haciendo lobby por la privatización del sistema previsional.

Las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) han sido creadas en 1994 bajo el gobierno peronista de Carlos Menem. Fueron empresas regenteadas por grupos capitalistas y bancos (City Bank, HSBC, BBVA, entre otros), que administraron los aportes jubilatorios de los trabajadores incluidos en el régimen de capitalización individual establecido por la reforma previsional de 1993. La burocracia sindical formó parte de este entramado.

Los trabajadores debían elegir una de las varias AFJP disponibles en el mercado y depositar sus aportes en una cuenta individual. Las empresas se quedaban con una comisión de más del 30%, e invertían ese dinero en bonos, acciones, depósitos a plazo fijo y otros activos. Además de reducir el monto de los haberes, la privatización de las jubilaciones liquidó el 82% móvil, redujo los aportes patronales a su mínima expresión (algo que ningún gobierno revirtió), y descapitalizó el sistema estatal de reparto.

Se trató de un sistema de expropiación forzosa de la riqueza producida por los trabajadores; fue clave para la burguesía porque le permitió realizar negocios mediante la especulación bursátil. De este modo, por otro lado, los trabajadores quedaban expuestos a las crisis financieras, los derrumbes de bolsa, o las sucesivas devaluaciones.

Asimismo, cuando llegaba el momento de la jubilación, los capitalistas confiscaban nuevamente a los trabajadores. Esto, porque cada obrero debía contratar a una compañía de seguros que se encargue de pagarle la jubilación todos los meses.

El robo contra la clase obrera que supuso la implementación del sistema AFJP comenzó a verse pronto. Un informe del Banco del Buen Ayre, elaborado en 1995, demostró esta confiscación tomando el caso de una persona que aportó $4.200 a una AFJP entre julio de 1994 y abril de 1995 (incluyendo el medio aguinaldo de diciembre). “De los $4.200 de aporte, la AFJP retuvo $1.260 en concepto de comisiones y seguro, e invirtió 2.960 pesos”.

Como el precio de las acciones y los títulos públicos en que se invirtieron los aportes cayó, el Banco del Buen Ayre estimó que, en mayo de 1995, esos $2.960 se redujeron a $2.534.

Entre 1994 y fines de 2001, los aportes obreros a las AFJP ascendieron a unos 27.000 millones de pesos o dólares. Con la pesificación y la devaluación del gobierno de Eduardo Duhalde, los jubilados de conjunto perdieron cifras millonarias.

La reforma previsional de Menem profundizó el ajuste brutal que sufrieron las cajas jubilatorias bajo la dictadura militar. Martínez de Hoz, el ministro de Economía del régimen de Videla, eliminó los aportes patronales. El “demócrata” Raúl Alfonsín los repuso, pero a niveles inferiores a los del pasado.

Todos los gobiernos capitalistas atacaron a los jubilados en beneficio de las patronales y del capital imperialista. El kirchnerismo mantuvo el régimen de jubilaciones privadas hasta 2008, año en el que Cristina Fernández nacionalizó las AFPJ. Lo hizo para utilizar sus recursos en función del pago de la deuda externa. En 2014, el gobierno de CFK rebajó los aportes patronales entre un 25% y un 50% para las pymes y microempresas, mediante la denominada ley de blanqueo. Al mismo tiempo, vetó la posibilidad de una ley que garantizara el 82% móvil.

El gobierno de Mauricio Macri, por su parte, le robó un trimestre a los jubilados y estableció un mínimo no imponible a la seguridad social que fue de $7.003 en 2019 y se duplicó en 2020. Ni bien llegó al poder, el Frente de Todos suspendió la movilidad jubilatoria y procedió a otorgar aumentos por decreto y a la baja; más tarde, en diciembre de 2020, el gobierno va a desindexar las jubilaciones de la inflación.

Sergio Massa, el ministro de Economía, viene de avanzar en otro ataque contra la Anses, dando lugar al robo de sus activos por parte del capital, financiando la corrida al dólar.

Ni siquiera Javier Milei escapa a esta orientación, ya que él quiere privatizar el sistema previsional y aumentar la edad de retiro. Como se ve, defiende la misma política de robo a los jubilados que ha estado llevando adelante la casta política.

Galperin quiere que vuelvan las AFJP para meterse en el negocio y enriquecerse a costa del empobrecimiento de los jubilados. De hecho, él mismo ataca actualmente a las jubilaciones. Mercado Libre, de acuerdo a sus necesidades, contrata jóvenes por 3 o 6 meses y los echa como si fueran descartables (para pagar menos aportes).

Galperin quiere que se profundice la rebaja de los aportes patronales y barrer con los convenios colectivos de trabajo. Es un negrero que somete a sus empleados a regímenes de trabajo extenuantes. Y, a pesar de todo esto, el gobierno del Frente de Todos lo benefició con la eliminación de las retenciones a las exportaciones de servicios.

La reivindicación de las AFJP hecha por Galperin es una expresión de las presiones de la burguesía argentina e internacional para avanzar en una ofensiva en regla contra las jubilaciones y transformarlas en una mera pensión a la vejez. La clase capitalista toda quiere imponer un aumento de la edad de retiro y de los años de aporte para acceder a los haberes mínimos, en un cuadro de crecimiento del trabajo precario. En Francia, el movimiento obrero ha salido a las calles contra esta política.

Un sistema previsional debería asegurar el cobro diferido del salario del trabajador en el periodo de su retiro. Y tiene que estar sostenido por las patronales. La jubilación ha sido conquistada por la clase obrera argentina mediante importantes luchas y huelgas, como la de 1902. Luchemos por aumentos salariales, por el 82% móvil y por el control de la Anses por parte de trabajadores y jubilados.