24/08/2021

José Luis Espert, un bufón desesperado por los votos de la juventud

Con bailes de reggaetón y discursos negacionistas sobre el Covid-19 , Espert quiere venderle pescado podrido a los jóvenes.
Dirigente UJS- Buenos Aires.

José Luis Espert, precandidato a diputado por Avanza Libertad, recientemente declaró que es posible que vaya a una «fiesta clandestina» en señal de «defender la libertad de los jóvenes». Luego relativizó la mortalidad del virus y utilizó el cumpleaños en la quinta de Olivos para justificar que las restricciones sociales fueron un sin sentido. Este mal autodenominado «liberal» carga contra Alberto Fernández y su completa irresponsabilidad, para presionar por una apertura total de la economía en momentos que la variante delta aumenta en su circulación en Argentina. Como se ve, los actos del presidente del país refuerzan posiciones derechistas

Espert intenta hacerse el amigo de la juventud defendiendo las fiestas clandestinas que durante el verano estuvieron en el centro de la atención de los gobiernos de ambos lados de la grieta que buscaron instalar que los jóvenes asistían desenfrenadamente a fiestas clandestinas y así se esparcía el virus. Una falacia para tomar como chivo expiatorio a la juventud y responsabilizarla del fracaso del control de la pandemia de parte de quienes gobiernan. Precisamente el descontrol de la pandemia se dio por una campaña de vacunación que llegó tarde y porque los capitalistas que coinciden con Espert lograron tempranamente en el año 2020 perforar la cuarentena, logrando una apertura precoz, con protocolos que se incumplían en el transporte, en las fábricas y en los lugares de trabajo en general.

Fueron les jóvenes, sumamente precarizades (70% en PBA) quienes más se enfermaron con Covid-19 por ser la población activa y a la vez más desprotegida. El desempleo, el trabajo en negro y la eliminación del IFE (una medida que Espert celebró) empujaron a cientos de miles de pibes a las calles y al virus para ganarse un mango. No fueron las fiestas clandestinas fueron las medidas capitalistas dictadas por el ajuste que Espert reclama sistemáticamente las que hicieron estragos contra la población y la juventud en general, con más de 100 mil muertos y millones de contagios.

Al contrario de lo que Espert quiere, la juventud avanza en su organización colectiva en las barriadas bonaerenses, de la mano de la juventud del Polo Obrero. Nos organizamos por trabajo genuino, por un seguro al desempleo, por computadoras y Wi fi para poder estudiar, por protocolos que garanticen que ir a la escuela o que laburar no sean sinónimo de enfermarnos. Nos organizamos para frenar el hambre, poniendo en pie comedores y ollas populares. Peleamos para que en el país la prioridad sea sacar a la gente de la miseria y no pagarle al FMI.

En definitiva nos organizamos contra todo lo que Espert honra. Este bufón, pichón de facho, quiere que la juventud trabaje de manera precarizada y por dos mangos. Pide palo y plomo para reprimir a la juventud que se organiza y sale a las calles a luchar por lo suyo. Habla de libertad pero se violenta contra quienes hacen uso de su libertad para manifestarse contra el ajuste. En salud y educación su programa es claro: privatizarla. Fantasea con imponer el modelo chileno en educación por el cual la juventud del país trasandino se reveló e inició una rebelión popular que impugnó al conjunto del régimen («no son $30, son 30 años»). Es un defensor acérrimo del aborto clandestino, rechaza que las mujeres decidan sobre su propio cuerpo, es un ferviente luchador contra la aplicación de la ESI.

¿Cómo puede autodenominarse «libertario» sin que se le caiga la cara de vergüenza? Lo hace para confundir a les jóvenes. Detrás del adjetivo libertario camufla un programa y filosofía reaccionaria. Lo opuesto a las aspiraciones genuinas de libertad que tiene la juventud.

Este es el verdadero programa de Espert. Si lo dice muy fuerte la juventud mayoritariamente lo impugnará, por eso se hace el gracioso bailando reggaetón y hablando de clandestinas, quiere aparecer como un «rebelde» explotando la crisis del régimen político social y económico que atravesamos y el enorme desencanto y desprestigio que les jóvenes tienen respecto al Frente de Todos y de la derecha macrista. Ambos responsables del hundimiento en la pobreza de la juventud.

Pero la rebeldía de la juventud es lo opuesto a lo que quiere Espert, nuestra rebeldía es por transformar la realidad, es por hundir al capitalismo que nos oprime y abrir paso a una sociedad verdaderamente libre de toda explotación y opresión, esta rebeldía, la única verdaderamente revolucionaria, es la peor pesadilla de Espert y estos engendros fascistas.