Políticas
14/8/2026
La "donación" de Starlink: Milei y Elon Musk estafan a las escuelas rurales
El gobierno libertario entregó la conectividad de 6.000 escuelas rurales a la multinacional del magnate estadounidense, en medio del ajuste a la educación.

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En un nuevo acto de sumisión al capital internacional, el gobierno de Javier Milei oficializó un convenio con Starlink Argentina, la empresa del magnate imperialista Elon Musk, para brindar internet satelital a 6.000 escuelas rurales. La maniobra, presentada bajo el engañoso ropaje de una "donación con cargo", oculta un multimillonario negocio privado: el servicio costará entre 160 y 170 dólares mensuales por establecimiento, casi el triple de los 60 a 70 dólares que cobra la estatal Arsat.
El esquema huele a rescate y subsidio encubierto para el monopolio estadounidense. Tras dos años iniciales en los que el Fondo del Servicio Universal (administrado por el Enacom) desembolsará 12 millones de dólares para la instalación, equipamiento y mantenimiento -financiamiento público directo que compensará las deudas impositivas de Starlink-, la factura pasará a ser pagada directamente por los presupuestos provinciales y municipales.
Es decir: el Estado liquida recursos públicos para instalar los equipos de Musk y luego obliga a las provincias, con presupuestos ya diezmados por el ajuste feroz de Milei y los gobernadores, a pagar una tarifa corporativa usuraria e inflada.
La farsa de la "donación" y la estafa del Servicio Universal
El mecanismo contractual es un compendio de opacidad y favorecimiento patrimonial. Se adjudicó a dedo a Starlink sin ningún tipo de licitación ni compulsa pública, impidiendo evaluar alternativas tarifarias y tecnológicas competitivas. Peor aún, las resoluciones oficiales ni siquiera fijan especificaciones técnicas básicas: no hay parámetros mínimos de velocidad garantizada, ni topes de consumo de datos, ni la nómina concreta de los establecimientos beneficiados.
La famosa "donación con cargo" no es más que una trampa contable. Mediante este artilugio, Starlink utiliza las erogaciones como crédito fiscal para descontarlas del aporte obligatorio del 1% sobre los ingresos brutos que todas las licenciatarias de telecomunicaciones deben realizar al Fondo del Servicio Universal. En criollo: Musk no dona un solo centavo. La empresa instala sus parabólicas, cobra por el servicio con fondos estatales y compensa sus obligaciones fiscales. Un modelo perfecto de parasitismo capitalista.
Vaciamiento de Arsat
Mientras se abren las puertas al monopolio de Musk, el gobierno acelera el desmantelamiento y vaciamiento de Arsat. La empresa estatal brinda conectividad a más de 1.800 escuelas del país a un costo sustancialmente menor. No solo eso: el propio Estado nacional mantiene con Arsat una deuda superior a los 60 millones de dólares por servicios de conectividad educativa prestados anteriormente y no cancelados.
Esta política responde al objetivo de desmembrar y rematar los activos del país en favor de los fondos de inversión extranjeros y los pulpos del sector. De hecho quien visitó las instalaciones de Arsat en medio de versiones para quedarse con activos clave de las telecomunicaciones en Argentina es otro empresario trumpista, el facho Peter Thiel.

Starlink, espacio y militarismo
La entrega del mapa satelital argentino a SpaceX no es un hecho aislado, sino un acto de entrega ante un monopolio planetario.
La proliferación de la constelación de satélites LEO (órbita baja) de Starlink representa una privatización y apropiación privada de la órbita terrestre. Un puñado de billonarios imperialistas está cercando el espacio exterior para convertirlo en su feudo de ganancias corporativas y control geopolítico.
Lejos de la narrativa filantrópica de "conectar a los desconectados", la infraestructura de Musk es una columna vertebral de la militarización espacial y la infraestructura belicista estadounidense. Como han revelado investigaciones sobre la alianza entre SpaceX y el Pentágono, los mismos satélites que hoy se venden para aulas rurales forman la base de Starshield, el programa militar dedicado a la inteligencia, guiado de drones kamikaze y despliegue bélico en teatros de operaciones imperialistas (como el frente de Ucrania o las agresiones en Medio Oriente).
Ajuste y entrega
La entrega del sistema de conectividad rural a Starlink tiene consecuencias directas sobre la educación. Mientras los salarios docentes están por debajo de la línea de pobreza, las infraestructuras escolares se derrumban y los comedores escolares sufren el recorte presupuestario, el gobierno transfiere millones de dólares a un gigante monopolista extranjero.
Es la consumación de una política colonial que subordina la infraestructura estratégica nacional al beneficio de un puñado de billonarios capitalistas aliados a Trump y al imperialismo mundial.
El caso de Starlink refleja en escala aspectos centrales del programa libertario: privatización y entrega de las riquezas del país al capital financiero e imperialista a costa del pueblo trabajador.




