Políticas
11/8/2026
La Neuquinidad no se opuso ni se opone a la extranjerización de la tierra
La demagogia de Rolando Figueroa.
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Como todos sabemos, el pasado 16 de julio era la fecha en que el gobierno de LLA y sus aliados pensaban votar la ley de "Inviolabilidad de la Propiedad Privada", que incluía la entrega sin límites de la tierra a capitales extranjeros junto a otros rubros nefastos como la modificación del manejo del fuego (ligada al punto anterior como forma de quemar para luego implantar desarrollos inmobiliarios, por ejemplo) y el capítulo dedicado a la posibilidad de desalojos de inquilinos y de ocupaciones de fábrica o recuperación de tierras por parte de las comunidades de pueblos originarios. Ese día, la senadora de "La Neuquinidad", que reconoce como su único jefe político al gobernador Rolando Figueroa (RN, 9/8), estaba formando el quórum necesario para tratar el proyecto de Milei-Sturzenegger y, a tono con sus votaciones anteriores de apoyo a los proyectos del gobierno nacional, terminaría votando en el mejor de los casos con algún retoque la ley del oficialismo.
Pero el día anterior, la Selección Nacional le dio vuelta el partido a Inglaterra y levantó aquel "trapo" sobre las Malvinas que impactó de lleno en millones de argentinos, creando un clima adverso para el tratamiento de la ley que pretendía el gobierno liberfacho. Por lo que en la sesión del 16 de julio del Senado, la bancada libertaria anunció pasar a cuarto intermedio para el 6 de agosto. No había ambiente político para votar la extranjerización.
La sesión del 6 de agosto y el proyecto de "La Neuquinidad"
Con el ambiente social y político adverso al gobierno nacional, el gobernador de Neuquén prefirió fingir estar del lado opositor a la ley de "Inviolabilidad de la Propiedad Privada" y hacer demagogia de poca monta sobre su rechazo a la extranjerización de la tierra. Incluso presentó un proyecto a la Legislatura provincial que restringe la venta o arriendo de tierras fiscales solo a personas jurídicas o físicas argentinas.
Pero estas demagogias, al ser masificadas como propaganda en los medios, terminan por sacar a luz su esencia. En el marco de la campaña por travestir en opositora una posición absolutamente alineada con el gobierno nacional, la senadora Julieta Corroza de "La Neuquinidad" afirmó que su voto negativo a la extranjerización de la tierra en la sesión del 6 de agosto se debió a que "no tiene sentido elevar el cupo cuando en el país ni siquiera se alcanzó el porcentaje permitido. En Neuquén, según datos del Conicet, el 54% del departamento Lácar y el 11% de Catan Lil están en manos extranjeras. Había margen suficiente dentro de la ley actual" (RN, 9/8).
Más claro imposible. No se opone a la extranjerización en sí misma, sino que, en todo caso, cuando se alcance el límite del actual cupo legal, habrá que analizar la situación. En tanto, la senadora del jefe político Rolando Figueroa avala que se pueda entregar territorio a manos extranjeras hasta alcanzar el cupo legal que autoriza la ley vigente (564.000 kilómetros cuadrados o 56 millones y medio de hectáreas).
Ni hablar de que tampoco se opone, ni ella ni su jefe político, al acaparamiento de la tierra por parte de grandes capitalistas que "sean personas humanas o jurídicas argentinas" (proyecto del gobernador). Como si eso impidiera la extranjerización. Por ejemplo, "el emir Tamim bin Hamad Al Thani es uno de los protagonistas principales... a través de la empresa Baguales Acquisitions S.A., en la que figura el extenista argentino Gastón Gaudio, que adquirió cerca de 10.000 hectáreas en la cordillera de Río Negro, en las inmediaciones del río Villegas" (Letra P, 21/4/2025). La empresa está constituida el 30/10/2017, inscripta como persona jurídica argentina bajo el Nº 51771, posee CUIT, está inscripta en Ganancias y tiene sede en La Plata.
En tal caso, "La Neuquinidad" no tiene reparos ni de venta ni de arriendo. Aunque el gobernador agite para la tribuna que "las tierras neuquinas solo podrán ser vendidas a argentinos" (Minuto Neuquén, 3/8).
El golpe de nocaut
Que el proyecto de "argentinidad" del gobernador se trata de demagogia pura lo prueba también una creación de su propia autoría. El 24 de abril de 2025, la Legislatura votó la ley Nº 3502 de promoción de inversiones. Los destinatarios de los cuantiosos beneficios estatales son "todas las personas humanas o jurídicas, y/o contratos asociativos de cualquier tipo integrados por aquellas que realicen inversiones en la provincia", con el único requisito de "estar domiciliada legalmente en el país. Cuando se trate de personas jurídicas y/o contratos asociativos, deben estar constituidos en la República Argentina conforme a sus leyes" (artículo 12º).
Capitales o sociedades como Baguales Acquisitions S.A. cumplen con esos requisitos y pasan a gozar de los siguientes beneficios: "a) Acceso a inmuebles de dominio privado del Estado. b) Exención de impuestos provinciales. c) Acceso a financiamiento con condiciones preferenciales. d) Acceso a los beneficios del Fondo de Garantías del Neuquén (Foganeu). e) Apoyo en la obtención de las certificaciones de calidad, que sean definidas por la autoridad de aplicación. f) Subsidios en las prestaciones de servicios de: energía eléctrica, gas, agua y comunicaciones, de acuerdo con los convenios. g) Asesoramiento y financiamiento para la exportación de productos neuquinos" (artículo 14º).
Con toda justeza, en el debate legislativo se tildó a este proyecto del Poder Ejecutivo como "el Rigi neuquino".
Todo lo cual constituye la prueba de que "La Neuquinidad" está fingiendo no apoyar el proyecto nacional sobre la "propiedad privada", mientras fomenta la entrega con superbeneficios de las tierras del Estado, sean a capitales nacionales o extranjeros que constituyan sociedades en el país.
Por lo pronto, el 54% de las tierras del departamento Lacar (San Martín de los Andes) está en manos extranjeras. Y en toda la provincia hay 214.600 hectáreas en manos de capitales de EE.UU., 70.000 hectáreas en manos españolas y 55.400 hectáreas en manos francesas, por tomar los casos más relevantes (6° Informe del Observatorio de Tierras).
La realidad mata al relato.




