Políticas
19/8/2026
Llaryora pacta con Milei: crece el derechismo del peronismo de Córdoba
Una dupla antiobrera de ajustadores y pro yanquis.

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La crisis del gobierno del facho Milei ha desembocado en nuevos episodios de acercamiento político a los gobernadores. Santilli arregló con Llaryora un adelanto de coparticipación (préstamo) de $450 mil millones, y el gobierno nacional autorizó un crédito de 120 mil millones de dólares del Deutsche Bank, tomado por la Municipalidad de Córdoba con el aval de la provincia. Sobre este entendimiento financiero, durante la semana pasada se produjo la visita a la provincia de los ministros mileístas “Toto” Caputo y Alejandra Monteoliva. En dos actividades organizadas por la Bolsa de Comercio de Córdoba, los funcionarios nacionales y sus pares provinciales marcaron la creciente cercanía política de Llaryora con Milei. Luis Juez ni siquiera asistió a las actividades y el diputado Bornoroni hizo conocer su malestar.
Milei y Llaryora
El acercamiento de Milei y Llaryora no es nuevo ni mucho menos. Llaryora y Schiaretti firmaron el Pacto de Mayo y le votaron todas las leyes de entrega y ajustazo a Milei; como así también fueron integrando el gabinete nacional con distintos funcionarios, que incluso se mantienen en la actualidad. Pero este nuevo acercamiento se da justo en momentos donde se está definiendo el cuadro electoral de 2027. Milei pretende una reforma política que elimine las Paso (primarias obligatorias) y proscriba a la mayoría de los partidos políticos, con el objetivo de establecer una polarización con el PJ y más específicamente con el kirchnerismo. En ese punto especula que el PJ local postule una alternativa contraria al peronismo nacional, al estilo de Provincias Unidas de 2025.
El acercamiento tiene como objetivo que el PJ cordobés apoye la reforma política mileísta o al menos la suspensión de las Paso. Las monedas de cambio estarían en el rescate financiero de la provincia y en un esquema electoral provincial que facilite la reelección de Llaryora, a expensas del juecismo y el radicalismo. De esa forma el peronismo local se sumaría, una vez más, al operativo rescate de Milei y sería cómplice de una chance reeleccionista.
La complicidad y el colaboracionismo del peronismo cordobés con el gobierno de Milei forma parte de un rumbo derechista más general de Llaryora, que disputa la representación política reaccionaria de la burguesía y el imperialismo en el distrito. Un nuevo episodio en ese sentido es la intención de Llaryora de replicar, en Córdoba, la denominada “Oficina de la Fe” del fascista Donald Trump. Esa Oficina de la Fe en Estados Unidos establece que cada dependencia estatal tenga un “enlace religioso”. Se busca no solo atraer a los votantes religiosos, particularmente de las iglesias evangélicas, sino algo más profundo que es la integración de esas iglesias en el Estado y en el gobierno provincial.
Ya existe el primer proyecto en ese sentido, impulsado por el pastor evangélico e intendente peronista de Santiago Temple, Marcos Ferace, quien obtuvo financiamiento de $1.500 millones aportados a través de la Universidad de Santander de México con acuerdos con entidades reaccionarias como la “Red de gobiernos con valores” y el “Consejo de Investigación Familiar” -que se opone en Estados Unidos al aborto legal, el divorcio y los derechos de las disidencias sexuales.
Vamos por comités unitarios del Frente de Izquierda
Contra toda esta descomposición derechista y complicidad del peronismo con Milei, es fundamental desarrollar al Frente de Izquierda en la lucha por una alternativa de las y los trabajadores. En Córdoba tenemos un proceso de luchas muy importantes en la actualidad. Pasamos de la huelga docente a la huelga judicial, con 30 días de paro en lo que va del año y donde se decretó una truchísima conciliación obligatoria. Han sido masivas las movilizaciones de marzo, en la universidad, el 3J y la última contra la ley de propiedad privada mileísta. Ayer UEPC logró un triunfo central, recuperando en la justicia las licencias gremiales que le fueron cercenadas por el gobierno y la burocracia.
Para abordar todo este escenario, planteamos los comités unitarios del FIT-U en los distintos frentes de lucha y en toda la provincia, y una asamblea nacional del Frente de Izquierda. Es fundamental convocar a todo el activismo que pelea a desarrollar esa alternativa política, impulsando la lucha y la huelga general para derrotar a los gobiernos ajustadores y represores.




