Políticas
14/5/2026
Editorial
Lo que la Marcha Federal Universitaria nos dejó
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Secretaria General de AGD-UBA
Foto: Federico Imas
Cuando esta nota estaba ya escrita, en la madrugada del jueves 14 de mayo, se confirmaba una noticia bomba que corrió a toda velocidad entre el activismo de la educación: la seccional Matanza del Suteba era recuperada por el Frente Multicolor-Azul y Blanca y Romina Del Plá será su nueva secretaria general. En un marco de progreso antiburocrático en varias decenas de seccionales bonaerense, este golpe al sindicalismo peronista que se somete al ajuste de Kicillof constituye una bocanada de oxígeno para todos los que luchamos a fondo contra el régimen de Milei y el ajuste de los gobernadores. Las múltiples luchas de la docencia en distintas provincias se refuerzan con estos resultados electorales. Los sindicatos están para luchar.
Cómo se gestó la cuarta marcha federal universitaria
El martes 12 de mayo finalmente se llevó a cabo la 4ta Marcha Federal Universitaria. La fecha es propuesta por el CIN y acordada con federaciones, luego de que las negociaciones entre rectores y gobierno hayan fracasado. En gran parte, ese fracaso se debe a la férrea oposición por parte de los trabajadores y estudiantes universitarios de que se negocie a sus espaldas y encima condiciones a la baja. La modificación de la Ley de Financiamiento Universitario pretendía conformar con un 12,3 % de aumento y 3 cuotas, la última a cobrar en septiembre. La ley que debería estar vigente nos otorgaría más del 50% de aumento salarial, un abismo. Esa modificación, incluso, habría sido acordada por Santiago Caputo y la UBA. El asesor estrella se reunió con Yacobitti -según Clarín- a principios de este año, una reunión saludada por un sector del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN): tanto rectores del peronismo como radicales.
Por su parte, Greco (rector de la Unsam y del bloque peronista) y Bartolacci (rector de la Universidad Nacional de Rosario y actual titular del CIN), en representación del CIN, también participaron de una reunión con Torrendell (secretario de Educación) y Álvarez (subsecretario de Políticas Universitarias) en febrero, para avanzar en los mismos términos. Ambos salieron de esa reunión con expectativas.
Entre la voluntad de lucha de los trabajadores universitarios y los enfrentamientos de la camarilla del gobierno que provocó que Santiago Caputo caiga en desgracia, finalmente ese proyecto de modificación no llegó a tratarse en el recinto, aún cuando Milei lo intenta una y otra vez.
En marzo, esa posibilidad se vio aún más golpeada por una cautelar (segundo fallo judicial) del Contencioso Administrativo Federal, que le imponía al gobierno liberfacho aplicar la Ley de Financiamiento Universitario. En esto mismo se apoyaron, tanto los rectores como la burocracia sindical, para boicotear cualquier plan de lucha de conjunto y contundente, ahora depositando expectativas en el sistema judicial. No faltaron las amenazas de descuento (y en algunas universidades nacionales, como Cuyo, fueron efectivizadas) así como el llamado a las “aulas abiertas” para defender la universidad.
En paralelo se empezaban a destapar los escándalos de las propiedades adquiridas por el jefe de Gabinete, así como el crecimiento exponencial de su patrimonio desde que es funcionario del gobierno de La Libertad Avanza. Adorni, que aún está dibujando su declaración jurada, tiene que dar muchas explicaciones al respecto.
Golpeado por las causas de corrupción ($Libra, Adorni, causa Andis y coimas) y también por los embates de la crisis económica -cuyos efectos negativos solo se descargan sobre las espaldas de los trabajadores: una inflación que no cesa y va en aumento, altísimos índices de desocupación, cierre de fábricas con el caso emblemático de Fate, despidos masivos-, el gobierno no logra hacer pie mientras va perdiendo agenda. Incluso luego de aprobar, sin mayores inconvenientes y pautando con gobernadores y la CGT, una reforma laboral esclavista.
Las inversiones no llegan ni regalando las condiciones laborales, ni los dólares salen del colchón por mucho que el "Toto" Caputo agite.
En todo este cuadro de descomposición del gobierno liberfacho es que se produce la 4ta Marcha Federal Universitaria.
La marcha
La marcha fue de dimensiones muy importantes y se replicó en todo el país: Córdoba, Rosario, Corrientes, Santa Fe, Mendoza, Salta, San Salvador de Jujuy, Mar del Plata, Bahía Blanca, Tucumán, Bariloche. En la Ciudad de Buenos Aires, las columnas ingresaron por todas las arterias hacia la Plaza de Mayo, donde se leyó el documento central a las 17:00 horas.
Desde el escenario se escucharon discursos encendidos y combativos que contrastan fuertemente con el operativo de desmovilización por parte de las burocracias sindicales docentes y no docentes (no hubo paro nacional) o estudiantiles. Los rectores mantuvieron las universidades abiertas y con clases, otro guiño al gobierno. Luego de proclamar “si no cumple con la ley de financiamiento, que se vaya”, no plantearon ninguna perspectiva. Es lógico, la movilización deviene para ellos en un instrumento para sentarse a negociar nuevamente pero con este plafón de base. Que les quede claro que trabajadores y estudiantes estamos alertas y no vamos a permitir que entreguen nuestras condiciones laborales o salariales.
Sin embargo, la marcha fue un canal de expresión de diversas luchas. Por supuesto y de manera directa, las de las universidades y la educación en general (docentes y estudiantes de todos los niveles), seguidas por las de todos los sectores que tienen relación con las altas casas de estudio como es el caso de Conicet, Servicio Meteorológico Nacional (que está enfrentando 140 despidos), el Inti (con otros 700 despidos en puerta), Inta, Cnea; todos organismos de Ciencia y Tecnología que luchan contra el desguace de Sturzenegger. Pero no faltaron los trabajadores de Fate, Cabot, Georgalos, Morvillo, jubilados, el movimiento piquetero y un amplio arco de trabajadores que luchan contra el ajustazo y recorte de Milei. Hasta las mismas centrales (CGT-CTAs) se hicieron eco de la convocatoria, también como una forma de lavarse la cara cuando son las que permiten que el gobierno avance con la motosierra.
También se dieron cita muchos trabajadores no agrupados o “de a pie” que vieron en ese canal la forma de decirle a este gobierno que no va más. Y no es un dato menor, la caída en imagen del gobierno crece a la par del aumento de la miseria que atraviesa al pueblo trabajador. Es por eso que las patronales, el círculo rojo y algunos inversionistas ya empezaron a tantear un recambio. Macri y Bullrich, cada uno a su tiempo, se prueban la ropa que van a dejar.
De esto también toman nota las fuerzas políticas del régimen: el peronismo, el radicalismo, el PRO. Muchas de estas usaron la bandera de defensa de la universidad para desmarcarse de un gobierno en ocaso y abonar en la carrera de cara a las elecciones 2027. Por citar algunos casos, Pullaro en Santa Fe (que viene de descontarle días de paro a los docentes que luchan por su salario), Kicillof, La Cámpora, Massa, y todo el arco radical que estrenó una enorme e impoluta bandera de Franja Morada cuando hace años desapareció de las calles. Todas estas fuerzas colaboraron con Milei por acción directa (votando las leyes antiobreras o evitando pisar la calle con reclamos, por ejemplo), o indirecta (permitiendo que haga el trabajo sucio y avance contra conquistas históricas).
Desde el Partido Obrero colocamos, como perspectiva para ganar, el paro universitario por tiempo indeterminado. La continuidad del plan de lucha se impone más allá de esta movilización. Las patronales y la burocracia hicieron y hacen lo propio para evitarlo a como dé lugar. A esto oponemos: asambleas en todas las universidades y facultades, intergremiales e interclaustro a partir del día 13 de mayo.
Frente a eso, y entendiendo la oportunidad que como alternativa tenemos en este escenario político, el Frente de Izquierda tiene el desafío de encarnar el ¡Fuera Milei! Por una salida de los trabajadores. La convocatoria a una asamblea del FIT-U abierta a todos los sectores en lucha servirá para organizar políticamente esta perspectiva.
Esta cuarta marcha nacional universitaria deja planteada la cuestión de la huelga general universitaria y más en general, la irrupción popular con una huelga general de todos los trabajadores a la cabeza.
Es Milei o la universidad pública. Es Milei o los trabajadores. Es ¡Fuera Milei!



