Políticas
4/8/2026
Milei miente: no va a ser como mascotas de Trump que recuperemos las Malvinas
Es una causa del pueblo contra el imperialismo y la entrega nacional de los gobiernos capitalistas.

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Javier Milei indicó que, en el marco de su interés en materia de seguridad sobre el Atlántico Sur, el gobierno de Donald Trump podría mediar favorablemente en una eventual negociación con el Reino Unido por la soberanía de las Islas. "Necesita un aliado confiable en el Atlántico Sur y nosotros lo somos", declaró. El presidente miente deliberadamente: no es un aliado sino un peón subordinado dentro de los intereses del imperialismo norteamericano, para el cual la soberanía argentina ni siquiera existe.
Para Estados Unidos, el dominio en materia de seguridad está ligado a una política económica de explotación y saqueo en América Latina. Trump busca reforzar la presencia de Estados Unidos en la región con la mira puesta en la guerra comercial que libra fundamentalmente contra China.
Eso implica operaciones militares del Comando Sur, el control yanqui sobre la Hidrovía, la entrega de la minería de uranio y otros activos de la cadena nuclear, poder de veto en materia de telecomunicaciones; la antítesis de toda soberanía. Lo mismo vale para las islas usurpadas.
En las Malvinas hay importantes recursos petroleros que hoy son explotados por un conglomerado empresarial israelí-británico. El negocio de la pesca, su motor económico, también es codiciado por las compañías capitalistas. Al estar ubicadas en el Atlántico Sur, las Islas son clave para ejercer un control sobre las rutas comerciales.
Además, como consecuencia del cambio climático, se estima que en los próximos años el deshielo habilite el acceso a recursos estratégicos del subsuelo antártico: petróleo, carbón, minerales y tierras raras –estas últimas clave para la industria armamentística y tecnológica. La Antártida, asimismo, es un territorio en el que pueden establecerse comunicaciones satelitales importantes para el comercio y la guerra.
La dictadura de Galtieri improvisó la invasión a las Malvinas con un argumento parecido al de Milei, a saber, que Estados Unidos iba a apoyar el reclamo de Argentina sobre las Islas. Caracterizaba que el gobierno de Reagan iba a tener en cuenta el papel de Argentina en la aplicación del Plan Cóndor en América Latina.
Pero pesó mucho más el rol del gobierno británico de Thatcher en la ofensiva antiobrera a nivel internacional y en particular la presión contra la URSS. Con esa estrategia infame, los milicos argentinos no tocaron ninguno de los intereses del Reino Unido en Argentina para forzar una negociación, por no recordar que hasta torturaron a sus soldados en plena guerra.
Milei habla de la "recuperación" de las Malvinas pero permite los negocios petroleros imperialistas-sionistas, no se pronunció contra el paso de un buque de guerra británico sin previo aviso por aguas argentinas y avanza en una política de entrega del país.
Si pasa su reforma de la ley de tierras, burgueses británicos, sionistas y norteamericanos podrán comprar hectáreas por el equivalente a pueblos enteros y avanzar en negocios que intensificarán el saqueo del país. Hace poco, asimismo, trascendió que Israel quiere instalar un consulado en Ushuaia, donde Estados Unidos busca poner en pie una base militar.
La recuperación de las Malvinas solo puede provenir de una acción histórica de los trabajadores argentinos en unidad con los pueblos de América Latina. Fuera Estados Unidos, Israel y Reino Unido de la Argentina y de toda la región. Abajo Milei.





