Políticas
6/10/2026
Milei pone en venta la ciudadanía argentina para habilitar la extranjerización de tierras
Capitalistas foráneos reciben trato privilegiado frente a migrantes pobres perseguidos y expulsados.

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El gobierno de Javier Milei habilitó una vía para obtener la ciudadanía argentina mediante un aporte de 350.000 dólares, sin exigir los dos años de residencia previstos para la naturalización ordinaria. La medida, presentada por Luis Caputo en París como una herramienta para atraer inversiones, establece en los hechos una ciudadanía garantizada a quien pueda desembolsar cientos de miles de dólares, posibilidad vedada para miles de migrantes que llegan al país en busca de trabajo y mejores condiciones de vida. Se trata de otro mecanismo para habilitar en los hechos la extranjerización de tierras, cuando la situación aún permanece abierta, con la movilización convocada para el 15 de octubre ante el Congreso.
El Programa de Ciudadanía por Inversión comenzará a recibir solicitudes durante el cuarto trimestre de 2026. El mecanismo contempla un aporte directo y no reembolsable de 350.000 dólares al Tesoro o la suscripción de un título público de 800.000 dólares. También habilita aportes de 100.000 dólares para cónyuges e hijos de entre 18 y 25 años y de 25.000 para menores.
El Decreto 366/2025 ya había alterado la Ley de Ciudadanía para permitir que un extranjero solicite la naturalización, cualquiera sea el tiempo de residencia, si acredita una “inversión relevante” en el país, dejando al Ministerio de Economía la determinación de qué inversiones califican como tales, lo que ahora fue detallado por Caputo en medio de toda la polémica por la habilitación de la Corte para la venta indiscriminada de tierras a los capitalistas extranjeros.
Ciudadanía para ricos, expulsiones para pobres
Mientras el gobierno construye mecanismos especiales para facilitar el ingreso y la permanencia de los capitalistas, durante 2026 ampliaron las causales de prohibición de ingreso y expulsión de extranjeros, ufanándose de expulsar y prohibir el acceso a decenas de miles de migrantes.
Esta orientación contra los migrantes pobres es exhibida como una política de Estado, con megaoperativos de saturación policial y represión en las villas y barrios populares -como la operación Tormenta Negra y operativos similares en CABA-,retenes y deportaciones, cuando los verdaderos delincuentes se encuentran impunes y amparados por el gobierno nacional.
El gobierno ha utilizado incluso la categoría de “terroristas” para justificar su política antimigratoria, mientras establece una vía privilegiada para que los “grande inversores” –sin necesidad de justificar inversión alguna- puedan convertirse en ciudadanos argentinos, lo que los dejaría habilitados para actuar como tales, pudiendo acceder a la compra de tierras estratégicas sin limitación alguna.
La ciudadanía como llave para los negocios
Si bien el reciente fallo de la Corte Suprema habilita la compra ilimitada de tierras locales por parte de extranjeros, se trata de un capítulo que aún no fue cerrado, con una movilización en crecimiento y la convocatoria en Diputados para el próximo 15 de octubre. Milei, por ésta vía, quiere sellar la posibilidad de que los capitales extranjeros puedan acceder a la tierra argentina, a cambio de algunas chirolas. El gobierno está desarmando las restricciones al capital extranjero para realizar negocios en el país, en una política de apertura que alcanza tierras, recursos y activos nacionales.
La medida en cuestión no exige residencia previa, permite una contribución directa al Tesoro y establece montos inaccesibles para la inmensa mayoría de los trabajadores y migrantes. La Argentina solo está “abierta” para los capitalistas.
La ciudadanía pasa a incorporar una vía de acceso express directamente asociada a la capacidad económica. Así, es más sencillo que un narco, un estafador o un “tecnocapitalista”acceda a la ciudadanía, que un laburante que viene a probar mejor suerte ofreciendo su trabajo y habitando realmente el país.




