Políticas

6/7/2026

Milei y una reforma electoral proscriptiva para capear la crisis

Restricciones y colectoras para manipular un proceso electoral totalmente fraudulento.

Reforma electoral de Milei.

El gobierno de Javier Milei impulsa una nueva reforma electoral presentada como un supuesto avance hacia la “modernización” del sistema político. Detrás de ese discurso se esconde la intención de modificar las reglas del juego para fortalecer al oficialismo, restringir la participación de las fuerzas opositoras y reforzar un régimen político opuesto a las necesidades de las mayorías trabajadoras. Buscan manipular el proceso electoral en función de los intereses de la casta gobernante, incapacitada de dotarse de una estructura política propia.

La reforma incorpora una serie de requisitos adicionales para la oficialización de listas y partidos –mayor número de afiliados, personería en al menos 10 provincias para obtener la legalidad nacional y porcentaje de afiliación nacional- que, lejos de garantizar mayor transparencia, funcionan como mecanismos proscriptivos. Mientras el gobierno se presenta como enemigo de los privilegios de la “casta”, levanta nuevas barreras burocráticas que dificultan la participación de las organizaciones políticas que carecen del aparato económico y territorial de los grandes partidos. Se trata de un nuevo paso en la tendencia a restringir los derechos democráticos y electorales de la población. Un fiasco de los que

La incorporación de un articulado referente al proyecto de “ficha limpia” también habla por sí solo, por parte de un gobierno que no para de perder integrantes, candidatos y funcionarios por la comisión de diferentes delitos y las causas judiciales abiertas en su contra, por vínculos con el narcotráfico (José Luis Espert), enriquecimiento ilícito (Manuel Adorni), coimas (Karina Milei), criptoestafas (Javier Milei), etc.

El argumento oficial de combatir la fragmentación política resulta particularmente cínico. La fragmentación no es producto de un exceso de democracia, sino de la crisis del régimen social y político argentino, incapaz de ofrecer una salida a la inflación, el derrumbe salarial, la precarización laboral y el aumento de la pobreza. Los sucesivos gobiernos capitalistas han fracasado uno detrás del otro, culminando en la actual crisis de los partidos patronales y su atomización, dispersión e integración a armados de última hora. El gobierno pretende tapar la crisis política mediante restricciones administrativas y electorales, subordinando a los bloques y facciones patronales dispersos.

Uno de los aspectos más regresivos del proyecto es la rehabilitación de las denominadas “colectoras”: un mecanismo largamente cuestionado por su carácter distorsivo de la voluntad popular. Las colectoras permiten que distintas listas acumulen votos para un mismo candidato, generando combinaciones electorales que muchas veces resultan incomprensibles para el electorado y alteran el sentido del voto. Lejos de fortalecer la representación, favorecen acuerdos oportunistas entre aparatos políticos cuyo único objetivo es maximizar el rendimiento electoral.

El retorno de este sistema agrava el carácter fraudulento del régimen electoral argentino. No se trata de fraude en el sentido clásico de adulteración material de los votos, sino de una ingeniería institucional destinada a producir determinados resultados políticos mediante reglas diseñadas desde el poder de turno. La “voluntad popular” queda subordinada a mecanismos que privilegian el cálculo electoral por encima de la expresión directa de los votantes.

No es casual que esta ofensiva se produzca en medio de un cuadro de creciente deterioro económico y social. El gobierno descarga un ajuste brutal sobre los trabajadores, los jubilados, la educación pública, la salud y la ciencia, mientras enfrenta un aumento del descontento popular. En ese contexto, procura blindar su gobernabilidad no mediante la satisfacción de las demandas sociales sino alterando las condiciones de la competencia política.

Los distintos gobiernos patronales han apelado reiteradamente a reformas electorales según sus propias necesidades coyunturales. El régimen de las Paso, la modificación de los calendarios electorales, el desdoblamiento de elecciones, la Ley de Lemas en distintas provincias o las propias colectoras han sido utilizados alternativamente por diferentes administraciones para obtener ventajas circunstanciales. Es lo que ocurre actualmente en Salta con la reciente reforma electoral que habilita sublemas truchos para categorías legislativas -al cual paradójicamente La Libertad Avanza se opone; o lo que ocurre hace años en provincias como Santa Cruz o Tucumán, donde la Ley de Lemas sostiene un régimen fraudulento. Milei continúa esa tradición, aunque bajo un discurso que pretende presentarse como una ruptura con la vieja política.

El gobierno aún no tiene seguridad de que pueda obtener los votos necesarios en ambas cámaras, cuando se requiere la mayoría absoluta en Diputados y el Senado, pero desde el oficialismo están trabajando para “cooptar” la voluntad de los gobernadores y la colaboración del peronismo, como lo hicieron en tantos otros proyectos como la Ley Bases y la reforma laboral antiobrera, entre otros.

Los trabajadores no tienen ningún interés en convalidar estas maniobras. La defensa de las libertades democráticas exige rechazar toda reforma que imponga requisitos proscriptivos, limite la participación política o distorsione la voluntad popular mediante mecanismos electorales funcionales al gobierno de turno. Las reglas electorales no pueden convertirse en un instrumento para garantizar la supervivencia de un ajuste rechazado por amplios sectores de la población.

Frente a esta nueva tentativa de manipulación política y electoral corresponde desarrollar una respuesta independiente de todos los bloques patronales. La lucha contra el ajuste de Milei está inseparablemente unida a la defensa de las libertades democráticas y a la construcción de una alternativa política de los trabajadores, con independencia de clase, que hoy se expresa en el Frente de Izquierda Unidad, con la tarea de profundizar este camino con los comités unitarios que se están realizando en distintas provincias del país, para ampliar y consolidar el desarrollo de la izquierda revolucionaria y los trabajadores en todo el país. de los derechos políticos de los trabajadores y de la izquierda.

Milei después de Adorni
Pacto mafioso y reconfiguración política. -
prensaobrera.com
¿Sin gas en ola polar? Exportaciones récord, desabastecimiento y tarifazos
La falta de inversiones y obras provoca restricciones en la industria, desabastecimiento de GNC y amenaza a los hogares. -
prensaobrera.com