Políticas

8/9/2022

Nuevo endeudamiento con el Banco Mundial, otro “logro” del viaje de Massa

Se agrava la hipoteca del país con la excusa de financiar proyectos de "tinte social" mientras prima el ajuste.

Reunión de Massa con el director del Banco Mundial.

El Banco Mundial aprobó un préstamo para Argentina de U$S 900 millones, cuyo desembolso se realizará durante los próximos seis meses, que se suma al crédito por U$S 1.000 millones acordado previamente. El compromiso surgió de la reunión que mantuvo Sergio Massa con el director del organismo, Axel van Trotsenburg, en su segundo día de gira por Washington. El ministro se encargó de darle una fachada progresista a este nuevo endeudamiento, argumentando a que iría a financiar programas de salud, infraestructura y asistencia social, cuando lo cierto es que obedece al objetivo prioritario de gobierno, que es cumplir con la meta de acumulación de reservas fijada por el FMI. A su vez, es inocultable que predomina el ajuste sobre las partidas sociales.

Por un lado, cabe destacar que endeudarse con este tipo de organismos multilaterales refuerza la tutela del imperialismo sobre la economía del país y acrecienta el peso de la deuda en dólares. Se le suma además el préstamo contraído con el BID por U$S 1.250 millones hasta fin de año. Sin dudas, cancelar esos vencimientos tendrá como contrapartida una profundización del ajuste sobre el pueblo trabajador.

“De acuerdo a lo especificado, el Ejecutivo nacional volcará este monto en obras de saneamiento de Matanza-Riachuelo, apoyo al sistema universal de salud, financiamiento a la capacitación de trabajadores y del apoyo a niños pobres que reciben la Asignación Universal por Hijo” (Ámbito, 8/9). En ese sentido, debemos denunciar la impostura de un gobierno que pretende justificar el endeudamiento con el Banco Mundial atribuyéndole un fin social, cuando viene descargando un ajuste feroz en cada una de esas áreas.

Sin ir más lejos, Massa acaba de recortar $20 mil millones del presupuesto contemplado para Obras Públicas y $10.000 millones en Salud. A su vez, proclama la realización de auditorías con el objetivo de dar de baja programas sociales, y, lejos de velar por el bienestar de los “niños pobres”, desfinancia partidas destinadas a proteger a la niñez (como los subsidios para los hijos de víctimas de femicidios incluidos dentro de la “Ley Brisa”, los fondos para pagar salarios de cuidadores y la asistencia a los jóvenes que se emancipan de los hogares convivenciales) y ajusta en Discapacidad. Como si fuera poco, en los primeros siete meses del año el monto devengado en AUH perdió 10,7 puntos respecto a la inflación, en términos interanuales.

Por otra parte, salió a la luz, a través de la Auditoría General de la Nación, cómo en los diferentes proyectos financiados por organismos multilaterales reina la subejecución -en algunos casos llega hasta el 90%-; evidenciando que esas divisas, en lugar de verterse en las necesidades sociales, se utilizan para el repago de la deuda externa y la fuga sistemática a manos de la clase capitalista. Con estos antecedentes podemos adivinar el destino que le dará el gobierno al dinero proveniente de los nuevos préstamos obtenidos.

Así como la reducción del gasto público persigue la finalidad de alcanzar la meta fiscal impuesta por el Fondo, los dólares del Banco Mundial irán a cumplir la meta de acumulación de reservas delineada por el organismo. Un sendero de ajuste y de endeudamiento que debemos derrotar en las calles.