12/07/2020

Piquetes en la provincia de Buenos Aires contra los cortes de luz

Kicillof deja correr el lockout de las empresas eléctricas

Con el comienzo del invierno, y en pleno pico de la pandemia, estallaron los cortes de luz en la provincia de Buenos Aires. Las denuncias son abrumadoras y dan cuenta de la falta de inversión de las empresas y de la resistencia popular y barrial contra el saqueo de las privatizadas. Los trabajadores bonaerenses son víctimas de un sabotaje patronal metódico que combina las interrupciones reiteradas del servicio, ocasionando daños a los electrodomésticos y aparatos domiciliarios, con los cortes de luz desde la tarde a la madrugada e incluso totales por varios días.

Para muchos usuarios la falta de luz implica también la falta de agua agravando el peligro de contagios y propagación del virus. La reiteración de cortes de un servicio esencial es literalmente un crimen contra la salud y la vida del pueblo trabajador. En José C. Paz vecinos del barrio Concejal de León cortaron las calles y levantaron barricadas por los apagones. En Moreno y Merlo los pobladores de Trujui y Pontevedra denunciaron la responsabilidad de Edenor por los cortes del servicio. Una situación similar se vivió en Bernal Oeste con el antecedente cercano de las decenas de miles de usuarios de Edesur que quedaron sin luz durante varios días en abril y después del temporal. Otro epicentro de esta ola de cortes es la región del Gran La Plata donde se suceden los piquetes contra Edelap.

En la capital bonaerense la interrupción del servicio eléctrico abarcó a la casi totalidad de los barrios de la periferia y la zona norte de La Plata , entre éstos Altos de San Lorenzo, Villa Elisa, City Bell , Abasto, Olmos , Melchor Romero, Villa Alba, Parque Sicardi, Villa Castells, y Arturo Seguí . Un caso extremo fue la brutal represión ordenada por Sergio Berni para desalojar a los pobladores que cortaban la Autopista La Plata-Buenos Aires protestando por luz y comida. Para las privatizadas piratas impunidad y para los trabajadores palos.

En todos los casos, Edesur, Edenor y Edelap culparon a los usuarios atribuyendo los cortes a la explosión de transformadores por “conexiones clandestinas”. Falso y encubridor. Las responsables son las empresas privatizadas que tienen como rehenes a barrios enteros y presionan para que el gobierno libere ya los aumentos de tarifas. La seguidilla de cortes comenzó inmediatamente después de que el gobierno prorrogara la “suspensión” de los cortes del servicio por atraso o falta de pago de las facturas. Estamos claramente frente a una extorsión de los grupos monopólicos eléctricos. Ni bien comenzó la cuarentena, el Foro Regional Eléctrico de Buenos Aires (FREBA), que agrupa a distribuidoras y cooperativas de la provincia, adelantó cuál sería la actitud a seguir al advertir que “la falta de pago de las facturas de electricidad debilita el sistema eléctrico poniendo en riesgo su suministro”. De las amenazas, las privatizadas pasaron al sabotaje y a los cortes de luz deliberados que se suceden desde comienzos de mes.

Esta crisis recurrente en la provisión del servicio es una consecuencia directa de la falta de mantenimiento eléctrico y de la huelga de inversiones de las privatizadas Como ocurre con la mayoría de las medidas de Alberto Fernández y Kicillof la “prohibición” de los cortes es papel mojado y puro palabrerío . La falta de respuesta oficial al lockout eléctrico y su ocultamiento confirma la complicidad de los “nacionales y populares” y de todos los gobiernos con los monopolios de la electricidad; aún cuando fueron estas empresas del sector las que más ganaron en los últimos años con subsidios y tarifazos siderales.

Los tarifazos son también una vía de recaudación confiscatoria de los trabajadores habida cuenta de que el 46% de lo facturado a los usurarios son impuestos al consumo eléctrico. Una cuestión vital para Kicillof que se dispone a firmar un acuerdo leonino con los acreedores buitres de la deuda externa provincial fraudulenta y usurera. Esto explica, entre otras cosas, el sostenimiento de pulpos piratas como Edelap que continúan en funciones a pesar del desastre que provocan en plena pandemia.

Edelap es, como dijimos, un caso emblemático de vaciamiento y saqueo al Estado y a los usurarios. En junio del año pasado, Edelap fue noticia nacional cuando dejó sin luz a casi 100.000 usurarios de la zona norte de La Plata por cinco días. A pesar de este desastre, la empresa siguió en “funciones” a cambio de una multa irrisoria. No sólo Julio Garro, el intendente macrista de La Plata hizo la vista gorda. En plena campaña electoral hacia las PASO el entonces candidato del Frente de Todos, Axel Kicillof coqueteaba con quitarle la concesión a Edelap para desdecirse después. En diciembre, ya gobernador, Kicillof anunció que iba a “revisar” los contratos de las empresas eléctricas, claro está que cuando los capitalistas se habían asegurado previamente un colchón de tarifazos. No hubo rescisión de contrato a Edelap y mucho menos estatización sin pago de los monopolios eléctricos por parte del gobierno nacional y provincial , sólo una suspensión de nuevos aumentos para los “sectores más vulnerables” hasta junio.

La salida de la cuarentena viene preñada de tarifazos en nombre de la recuperación económica post pandemia. El Partido Obrero apoya todas las luchas de los trabajadores y vecinos contra este saqueo- El lockout de las patronales eléctricas es una presión de los capitalistas para acelerar la salida de la “emergencia”, el aumento de tarifas y la potestad de los monopolios para cortar la provisión del servicio ante la mora de los pagos. La lucha por la nacionalización de las empresas eléctricas sin indemnización y bajo control de los trabajadores se integra a un programa de conjunto de reorganización del país y la provincia sobre nuevas bases sociales. No al pago de la deuda externa, impuesto extraordinario a la gran propiedad capitalista industrial, agraria y bancaria para financiar la recomposición del servicio eléctrico abandonado a su suerte por los capitalistas.

 

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