Políticas

1/11/2023

Reunión Massa-UIA: “unidad nacional” contra los trabajadores

Massa junto al presidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja.

El ministro de Economía y candidato a presidente de la coalición peronista, Sergio Massa, se reunió este martes con la plana mayor de la Unión Industrial Argentina (UIA). La crema de la burguesía nacional decidió emblocarse detrás de una de las dos fuerzas políticas que competirán en la segunda vuelta electoral.

En representación de la UIA concurrieron a la mesa Daniel Funes de Rioja, su titular; e industriales como Adrián Kaufmann (Arcor), Eduardo Nogués (Ledesma), Isaías Drajer (laboratorios), Luis Tenlarz (textil), Marín Cabrales (Cabrales), Martín Rappallini (Cerámica Alberdi), entre otros.

Por el gobierno, escoltaron al ministro-candidato José Ignacio de Mendiguren (secretario de Industria), Lisandro Cleri (vicepresidente del Banco Central) y Leonardo Madcur (jefe de Gabinete de Economía).

Massa concurrió a la reunión para exhibir su programa de gobierno. Su objetivo principal es ganarse el respaldo de más sectores capitalistas. Ya consiguió el de la Cámara de Comercio, el de importantes grupos energéticos, el de banqueros e incluso el del sojero Bernardo Grobocopatel.

Allí, planteó que implementará una devaluación, créditos a tasas negativas para los empresarios, incentivos a las exportaciones (minería, energía y campo) y un ajuste del gasto público (reducción de salarios y jubilaciones, despidos, recortes en los presupuestos de salud y educación, etcétera). Es una política de profundización de la ofensiva capitalista en curso.

Los representantes del gobierno peronista y de la UIA discutieron sobre el Presupuesto 2024. Se trata de un tópico clave. El proyecto de presupuesto propone un 1% de superávit fiscal.

Massa afirmó que negociará un nuevo acuerdo con el FMI. El organismo imperialista ejercerá una tutela sobre el país para garantizar la aplicación de las reformas estructurales reaccionarias. Asimismo, señaló que aprovechará “el bajo volumen de vencimientos que tiene en 2024 para generar algún adicional (deuda en dólares) que permita que el que tiene bonos argentinos más largos pueda hacerse de alguna rentabilidad anticipada a cambio de generar un nuevo instrumento” (La Nación, 1/11).

Para tentar a los capitalistas, ha dicho que conformará un gobierno de unidad nacional. O sea, los ministerios estarán integrados no solo por peronistas, sino también por radicales y elementos del PRO. A los industriales de la UIA los invitó a formar parte de este esquema, en órganos de contralor (superintendencias, bancos, superintendencias de seguros). Un menemismo sui géneris. El candidato peronista necesita un gobierno fuerte para ir hacia una modificación de las relaciones de fuerza entre las clases en beneficio de la burguesía.

Massa no solo contaría con la banca de una parte de la oposición derechista, sino también de la CGT, las burocracias de los movimientos sociales, la Iglesia y de sectores importantes de imperialismo.

Los exponentes de la clase capitalista nativa aprovecharon la ocasión para presionar por sus demandas. Manifestaron su preocupación por la deuda comercial por importación de bienes que mantienen con sus proveedores. Esta asciende a 55.442 millones de dólares, un monto que supera el del préstamo que contrajo el Estado argentino con el FMI. Y pugnaron por una reducción de impuestos; un planteo que esconde también un pedido de reducción de aportes patronales.

La UIA se reuniría también con Javier Milei. Los intereses que priman en su interior son muy contradictorios. Cabrales fue hasta hace poco un bullrichista acérrimo, ¿se pasa ahora con armas y bagajes al campo de Massa? Lo que sí está claro, con todo, es que la mayor parte del establishment capitalista se inclinó a favor de la candidatura del ministro.

Los trabajadores debemos deliberar y prepararnos para enfrentar lo que se viene, independientemente de quién gane las elecciones.