Políticas
29/6/2026
Santilli por Adorni: cambian las figuritas, siguen los delincuentes y las reformas antiobreras
El gobierno encubre al funcionario y busca “relanzarse” redoblando la ofensiva patronal contra los trabajadores.

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La postergada salida de Manuel Adorni del gobierno, ante el escándalo de su indisimulable enriquecimiento ilícito y las excusas fallidas, fue trabajada metódicamente por el gobierno, primero para intentar salvar al funcionario en desgracia y luego para asegurar su impunidad y la continuidad de una agenda reaccionaria del gobierno, ahora con la designación de otro elemento tan o más sucio que su predecesor, Diego Santilli.
Adorni se fue por la puerta de atrás, respaldado hasta último momento por el presidente Javier Milei, quien se negó a echarlo y entregarlo ante la Justicia, reuniéndose con él y pactando previamente su salida “ordenada”, con un encubrimiento del presidente de la Nación, quien insiste en que Adorni sería “inocente”.
La forma no se trata de algo menor: el gobierno que hizo campaña con el fin de la “casta” y el combate de la corrupción, acumula denuncias por todo tipo de crímenes (narcodiputados, criptoestafas, coimas, tráfico de influencias, etc.) y ahora hizo hasta lo último posible para rescatar a un Adorni que emana a enriquecimiento ilícito –con una declaración jurada postergada y trucha- por todos sus poros, y que reconoce un delito de evasión para zafar de otro delito aún mayor.
Esta salida de Adorni del gobierno viene con el sostén del respaldo ante la Justicia implícito: una Justicia federal que viene actuando excesivamente lenta y en favor del acusado, pero que es expedita para perseguir luchadores y activistas obreros. Milei dio por sentado que van a manipular el proceso judicial para seguir respaldando a Adorni, de la misma forma que “intercambian favores” para designar jueces y discuten la impunidad de todo un régimen de corruptos.
En lugar de Adorni fue designado el hombre del Pro y de Mauricio Macri, Diego Santilli, el mismo que vino a sacar del apuro al gobierno cuando estalló el escándalo del narcocandidato José Luis Espert, en una línea que busca reforzar el acuerdo político de gobernabilidad para impulsar la agenda reaccionaria de Milei en el Congreso de la Nación.
La designación de Santilli siquiera expresa un giro en la conducta de este gobierno de criminales, que optó por un hombre que aumentó su patrimonio 3.700% entre 2021 y 2025, pasando de $17 millones a $691 millones, y es ubicado en 14 sociedades offshore que constan en Pandora Paper y otros vínculos comerciales dudosos, como los aportes realizados por Cositorto y “préstamos” por 550 mil dólares de un proveedor del gobierno de CABA, entre otras cosas. En cuanto a cuentas turbias, Santilli no tiene nada que envidiarle a Adorni.
La salida de Adorni tuvo que gestarse para evitar un escándalo mayor en el Congreso, donde una eventual interpelación del ex jefe de Gabinete hubiera representado un pasaje de facturas recíproco y el lanzamiento de carpetazos incluso entre fuerzas aliadas, poniendo de manifiesto una condición estructural del régimen: la corrupción y los negocios de los representantes políticos de los capitalistas.
El gobierno busca destrabar un paquete reaccionario de leyes, comenzando con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada –para favorecer, entre otras cosas, los desalojos masivos y los negociados con las tierras-, con un Congreso que se encontraba “entorpecido” por los idas y vueltas, negociaciones y “favores” respecto a la destitución de Adorni, y que contará ahora con un nuevo capítulo de la alianza de La Libertad Avanza con el Pro, con la figura de Santilli como “intermediario”.
Adorni se va dejando atrás una actuación nefasta en contra de los trabajadores, tanto como vocero presidencial como al frente de la jefatura de Gabinete, pero lo que sigue es la ofensiva general del gobierno contra los trabajadores.
La crisis política del gobierno no es el resultado de los escándalos de corrupción, que salpican por todos lados, sino una consecuencia de su fracaso económico. Para derrotar a todo este régimen criminal y antiobrero se requiere de una movilización de los trabajadores y explotados, que sintetizamos en la perspectiva de la huelga general para echar a todo este gobierno de Adornis sostenido por las fuerzas patronales para redoblar su ofensiva contra los trabajadores.




