Políticas
25/6/2026
Editorial
El “caso” Adorni desenmascara a los opositores
Vamos por una alternativa de los trabajadores y la izquierda.

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La oposición patronal salió al rescate de Adorni.
La consigna “Adorni es Milei” volvió a funcionar. El Parlamento se las arregló para que la situación del jefe de Gabinete no aparezca en el debate en las cámaras. En Senadores decidieron pasar todo para el 2 de julio, y en Diputados dejaron sin quórum la sesión especial del martes 23 convocada para que se resuelva la interpelación a Adorni. Lo presentan como una “tregua” para que Milei resuelva cómo se saca de encima a “un muerto político”. Milei insiste en sostenerlo contra viento y marea aunque el escándalo crezca y afecte su imagen. El Congreso objetivamente lo acompañó en esa decisión. Lejos quedaron las indignadas declaraciones de macristas, radicales, peronistas, incluso de libertarios como el historiador de Milei -el facho Nicolás Márquez-, o de los periodistas afines al gobierno, entre tantos otros, que reclamaron que lo echen o que renuncie. A la hora de los bifes salieron a salvar a Adorni, con el aporte invalorable de la mayoría de los gobernadores. Pullaro, de Santa Fe -que se lo “fumó” en el acto por el Día de la Bandera en Rosario-, declaró que si él tuviera a Adorni en su gobierno ya lo hubiera echado; al día siguiente sus diputados no dieron quórum para habilitar ¡una interpelación! Así y todo la crisis no está cerrada.
No solo el Parlamento acompaña la “tozudez” de Milei, la Justicia también a pesar de las abrumadoras muestras y evidencias de enriquecimiento ilícito, mentiras flagrantes y contradicciones bochornosas que ya hay en el expediente y que siguen apareciendo. El juez Lijo ni siquiera lo llamó a indagatoria; es el mismo juez que este miércoles 24, en horas de la madrugada, detuvo en su domicilio a un joven trabajador campesino jujeño, Franco Oscari, por haber “osado” opinar en Facebook contra Patricia Bullrich.
Milei es Adorni y Adorni es Milei
La protección a Adorni es en realidad una protección a Milei. Los mismos que no dieron quórum para la interpelación sí lo hicieron al día siguiente para darle media sanción al Súper Rigi que, junto al Rigi, otorga beneficios extraordinarios, eliminación de imposiciones tributarias, previsionales, etc. sobre todo a los monopolios mineros, petroleros y las nuevas tecnologías.
El sostenimiento de Milei -que involucra a todos los partidos capitalistas- parte de la necesidad de no entorpecer la implementación de la reforma laboral y fundamentalmente avanzar contra la organización obrera, meter los sindicatos por empresa, impedir las asambleas, establecer un régimen laboral de semiesclavitud y terminar con la ultraactividad; o sea, la destrucción de los convenios colectivos.
¿Qué partido capitalista osaría poner en peligro la denuncia de más 800 convenios colectivos y obligar a negociarlos en el momento en que la clase obrera aparece más debilitada por los despidos, la destrucción de puestos de trabajo y el colaboracionismo de la burocracia sindical? El comportamiento de los bloques patronales en el Congreso es coherente con los intereses sociales que defienden: los de los capitalistas, los de los explotadores; la mayor preocupación está dada en que la defensa incondicional de un impresentable como Adorni agregue más repudio a Milei y abone una irrupción popular en un cuadro de agravamiento de la situación social.
Pretenden que Milei entre en razones antes de que sea tarde, porque la situación económica le da precariedad al gobierno. Lo “micro” no cierra pero lo “macro” tampoco: el acceso al mercado de capitales no está despejado, el “equilibrio fiscal” es un dibujo que no resiste una crítica objetiva, la industria y la construcción profundizan su derrumbe, y el superávit de la balanza comercial está determinado por la variación de los commodities -sobre todo el petróleo por la guerra en Irán- y por la caída de las importaciones debido a la menor compra de maquinarias, insumos y tecnología para la industria. O sea, dos componentes explosivos.
La precariedad en lo económico se traslada a lo político, Milei cae en las encuestas como resultado de un rechazo popular creciente por lo que su reelección corre peligro. Un estallido de la política económica va a requerir del salvataje del imperialismo, en un cuadro donde el propio Trump se encamina a perder las elecciones de medio término. Todo esto es lo que sacude a la interna dentro del oficialismo y la búsqueda por parte de los sectores capitalistas más concentrados de un reemplazo de Milei que asegure las conquistas obtenidas con el mileísmo.
Los costos del colaboracionismo
Lo sucedido en el Congreso indigna, pero no asombra; ha sido la conducta desde que Milei asumió, incluso cuando estaba en una franca minoría en el Parlamento. Así logró la Ley Bases, la baja de la edad de imputabilidad, la reiterancia, el Rigi, la reforma laboral, la modificación a la Ley de Glaciares, o sea, ataques a los trabajadores, entrega y negociados a costa del derrumbe de la salud, la educación y las obras públicas vitales.
Por su ascendiente sobre los trabajadores, por posar como un opositor, el peronismo ha jugado el principal papel de colaboración. Y lo ha hecho -con matices- desde todas los fracciones. El kirchnerismo y la propia Cristina Fernández de Kirchner acompañaron el uso de la motosierra en el Estado cuando pasaron de un “Estado presente” a un “Estado eficiente”, o cuando defendieron la “modernización laboral” –término que les robó Milei para propagandizar la ley esclavista-, y lo hace ahora con la reglamentación: un burócrata de su confianza como Pignanelli del Smata firmó en el convenio de Mirgor el “banco de horas”, que liquida las horas extras y legaliza la jornada de 12 horas.
Los gobernadores peronistas del NOA estuvieron a la cabeza de la colaboración con la reforma de la Ley de Glaciares (la ley que CFK no quería implementar cuando fue aprobada) por mandato de las multinacionales mineras depredadoras, o con la defensa de regímenes como el Rigi o Súper Rigi de saqueo y entrega. Y todos los gobernadores, desde Kicillof a Sáenz, aplican en sus provincias el ajuste que Milei aplica en Nación.
El papel más importante lo juega la burocracia sindical que deja pasar los despidos sin lucha, que ha permitido que el salario de los trabajadores formales comparando noviembre de 2023 con mayo de este año cayera en el sector público (léase salud, educación y empleados del Estado) entre el 17,2% y el 18,3%; en el sector privado registrado la pérdida de poder adquisitivo se ubica en un 3,5% real y el Salario Mínimo, Vital y Móvil tiene una pérdida acumulada del 39,3%. Todo esto teniendo en cuenta un índice inflacionario que no contempla en términos reales el peso de las tarifas de los servicios, por ejemplo, que son las que más aumentaron por la liberación de los precios en favor de los pulpos energéticos. Las jubilaciones mínimas en Argentina acumulan una pérdida de poder adquisitivo de entre el 10,3% y el 20% desde la asunción de Javier Milei según estimaciones privadas de consultoras económicas e institutos de investigación hacia mediados de 2026; a lo que hay que agregar la quita de medicamentos gratis del Pami, el deterioro de la atención de la obra social, el retraso en la resolución de las demandas judiciales y la anulación de la moratoria. La pérdida de puestos de trabajo según el Centro de Economía Política Argentina (Cepa) alcanza a 327.813 empleos en unidades productivas, a los que se suman más de 29.000 bajas en el régimen de casas particulares, totalizando una destrucción de 357.044 puestos privados registrados en la economía general. En el empleo público los recortes y planes de reestructuración del Estado implicaron la baja de aproximadamente 111.000 puestos de trabajo públicos.
Este es el costo de la colaboración de la burocracia sindical con el gobierno de Milei y con los gobernadores, que en realidad es el resultado de la defensa de los intereses patronales en las organizaciones obreras. Y esta política de la burocracia no admite diferenciaciones de fondo, el Fresu que se plantea como una oposición a la dirección de la CGT no solo no convoca a la lucha sino que ni siquiera levanta la derogación de la reforma esclavista. El peronismo domina las centrales obreras (incluidas las CTAs) con el programa de la burguesía nacional. El resultado está a la vista.
El desafío del FIT-U
En este cuadro debe entenderse el ascenso de la izquierda en la consideración popular. El crecimiento de Myriam Bregman y del FIT-U en las encuestas es la expresión de la valoración de la presencia y el impulso de las luchas. La resistencia activa al gobierno provino de las organizaciones combativas en los sindicatos –como la lucha de Fate, entre otras-, en las universidades, en la defensa de los reclamos de los jubilados, en la salud (¡Garrahan!), en la defensa del ambiente y los recursos naturales, en la oposición a la guerra imperialista, en la defensa del pueblo palestino, en la oposición del sometimiento al imperialismo. En todo ello estuvieron los partidos que componen el FIT-U, con la bandera de la independencia política de los partidos patronales y el Estado.
Este crecimiento le plantea al FIT-U organizar el repudio al gobierno partiendo de que la derrota de Milei no es en 2027 como dice el peronismo, mientras lo deja hacer, sino ahora. Las consignas “Fuera Milei – Huelga General” expresan claramente el norte del agrupamiento que debemos producir. Junto a ello mostrar un programa y una estrategia para que el giro a la izquierda abra una alternativa de los trabajadores y la izquierda, o sea un programa que sobre la crítica al capitalismo dé una salida a la crisis capitalista y sus guerras, al derrumbe nacional y a la situación degradante que viven los trabajadores. Es decir un programa obrero y socialista.
Para ello es que impulsamos comités unitarios convocados por el FIT-U que “tienen, a nuestro entender, el desafío de combinar todas las tareas señaladas: impulsar la acción directa contra el gobierno y la clase capitalista; profundizar el debate sobre la estrategia y el programa; y avanzar en la construcción de una fuerza política de la clase obrera y de la izquierda que luche por un gobierno de los trabajadores” (del Manifiesto del Partido Obrero. Contribución para el desarrollo de la izquierda y el socialismo en la Argentina).
Este sábado 27 comenzamos con comités unitarios que hemos armado en acuerdo con Izquierda Socialista en La Matanza, en Hurlingham, en La Plata y uno de estudiantes de la UBA en la Facultad de Sociales; el próximo 4 de julio será el turno de los docentes de CABA en Ademys, entre otros; mientras seguimos insistiendo en que sean de los cuatro partidos.
Este lunes 29 en el auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA será el primer Foro de Debate público del FIT-U para abordar el programa y la estrategia con que debemos intervenir. Invitamos a participar y a sumarse a la construcción de comités unitarios en apoyo al FIT-U.




