09/06/2021
Inflación

Súper Cerca: una devaluación de Precios Máximos

El gobierno libera cientos de productos a cambio de 70 bienes etiquetados.

El gobierno nacional anunció este martes el final del programa Precios Máximos y el arribo de un “nuevo programa” denominado Súper Cerca, pactado con las patronales. A cambio del desenlistamiento de cientos de productos, los capitalistas ofrecen 70 productos a precios menores: un nuevo aval a la disparada de los precios.

Precios Máximos ya se encontraba en su estación terminal, ya que el gobierno venía de liberar unas 36 categorías reguladas, atendiendo los reclamos de las patronales. De los 2.400 productos regulados que involucraba el programa anterior -evadidos frecuentemente por los capitalistas- se pasaría a unos 70 (3%), que tendrán precios un 7% inferiores en promedio a la oferta de mayo -es decir que ya vendrán con aumentos incorporados- por unos seis meses en principio. Ello con el “compromiso” de las empresas de garantizar su producción y normal abastecimiento nacional.

Para justificar tamaño recorte, desde el Ministerio de Desarrollo Productivo, de Matías Kulfas, y la Secretaría de Comercio señalan que -a diferencia de Precios Máximos (concluido) y Precios Cuidados (aún vigente), los cuales alcanzan alrededor de un 35% del consumo porque solo se ofrecen en grandes cadenas de supermercados- Súper Cerca llegaría a todos los almacenes de barrio y contaría con un etiquetado de referencia en los productos. Se trata de una nueva puesta en escena ante la población para encubrir un fracaso estrepitoso en contener los precios de los alimentos.

Tampoco existe ninguna garantía de que se garantice un stock suficiente para cubrir la demanda nacional y abastecer los comercios de todo el país, lo cual indica las dificultades que tendrán los trabajadores para acceder a este “beneficio”. El programa vencido demostró precisamente la ausencia de controles sobre cómo asignan la producción las alimenticias, evadiendo la disposiciones oficiales.

Entre los productos seleccionados se encuentran alimentos secos, algunos lácteos, panificados, limpieza, bebidas sin alcohol, perfumería y cuidado personal, combinando alguna marca conocida con productos de segunda y hasta “tercera” línea. Por ejemplo, para la yerba se ofrece Yerba Mate con Palo Ytacua 1 kg $339.

Lo que han quedado fuera de la “cobertura” son las frutas y verduras y las carnes, bajo el pretexto de su estacionalidad y/o particularidad. Se trata de dos alimentos indispensables en la mesa de las familias obreras, que vienen sufriendo fuertes subas por encima incluso de la inflación.

Las consultoras privadas ya miden una nueva suba de los precios para junio, proyectando la primera semana estiman que al final del mes esta se volvería a ubicar arriba del 4%. Con políticas como Súper Cerca, las patronales fijan algunos precios a cambio de un costo menor, ya que los 70 productos alcanzados se dividen entre 24 grandes capitalistas y multinacionales, y a cambio se garantizan que podrán dar rienda a las remarcaciones en otros artículos, en medio de una creciente crisis social y económica, con paritarias con techo y los salarios perdiendo por goleada con la inflación.

Para salir de esta situación necesitamos una recomposición general de los salarios y la apertura de los libros de las patronales de la alimentación y de bienes de consumo masivo, junto a la intervención y el control obrero en toda la cadena de formación de precios, y la nacionalización del comercio exterior para evitar el impacto de los precios internacionales en nuestra mesa.

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