20/04/2021

Todos los negocios conducen a Sigman

Las relaciones del dueño del laboratorio que produce la vacuna de AstraZeneca en Argentina.

Hace meses que su nombre aparece en los titulares de los principales medios de comunicación. Sin embargo, recién esta semana el empresario multimillonario Hugo Sigman emitió palabra sobre lo que hoy es uno de los puntos más discutidos de Argentina: la cuestión de las vacunas de AstraZeneca que no llegan, aunque se hayan comprado más de 22 millones y se haya desembolsado 54 millones de dólares.

Hugo Sigman es el dueño de mABxience, laboratorio del Grupo Insud (del cual es fundador junto a su esposa Silvia Gold y accionista mayoritario) que se encargó durante parte del 2020 y el 2021 de producir el principio activo de la vacuna de AstraZeneca “latinoamericana” y luego enviarlo a México, donde el laboratorio Liomont de Carlos Slim -empresario que, a su vez, resulta ser también el vigésimo hombre más rico del mundo- recibe las dosis y comienza con el proceso de envasado y posterior distribución.

Pero el envasado está detenido por falta de elementos básicos, como lo son los filtros, bolsas estériles, viales o excipientes. Hay millones y millones de dosis retenidas tanto en el laboratorio de Sigman como el de Slim. Frente al colapso del sistema sanitario, la llegada del invierno, la proyección de 50 mil casos diarios para las próximas semanas, Sigman tuvo que salir a escena por Twitter para desprenderse de su ligazón con el Estado y del contrato multimillonario que le ofrecieron.

La revista Forbes lo coloca como el sexto hombre más rico del país. Dueño del Grupo Insud, tiene negocios relacionados al desarrollo biotecnológico, el sector agropecuario, salud y medicamentos y hasta la edición y producción cinematográfica. Solo su fracción de desarrollo tecnológico factura 1.500 millones de euros por año y cuenta con 8.000 empleados distribuidos en 46 países. También es uno de los aliados empresariales más importante de Alberto Fernández, y es por eso que influenció en gran medida a su decisión de colocar a Ginés González García en el Ministerio de Salud.

Su introducción en el negocio farmacéutico viene de la mano de su yerno, Roberto Gold. Sigman se insertó formalmente cuando se trasladaron a Barcelona en la década del 70, donde junto con su esposa fundaron Chemo y se expandieron por los mercados europeos y asiáticos sobre la base de las legislaciones difusas sobre las patentes. Para el año 1984, el grupo ya se había transformado en un gigante del mercado.

Hoy el Grupo Insud está compuesto por Chemo (productora de principios activos farmaceúticos), mABxience (planta productora de la vacuna de AstraZeneca), Exeltis (venta de medicamentos) y Elea (laboratorio), aunque Sigman es también accionista de incontables empresas, siendo la más conocida Biogénesis Bagó (importante productor de vacuna antiaftosa con planta en China, su principal mercado).

Está relacionado con el sector agropecuario por la producción de la mencionada vacuna, destinada a bovinos, y por ser el principal accionista de Bioceres, empresa argentina de biotecnología agropecuaria que produjo una semilla transgénica resistente a las sequías. Pero también por sus acciones en Biogénesis Bagó, que es la principal empresa impulsora del acuerdo con China para la colocación de megagranjas de cerdos, fomentando la primarización de la economía argentina, el negociado millonario del grupo empresarial e incluso las condiciones para la generación de una nueva pandemia aquí mismo. El acuerdo cierra por todas partes porque a la vez que fomenta la instalación de las granjas le vendería al Estado nacional las vacunas para el tratamiento antiaftoso para el ganado porcino. Ganancia asegurada sin pérdida con mercantilización de la salud de por medio.

Su imperio no hubiese tenido el mismo desarrollo de no haber contado con el apoyo de los gobiernos argentinos una vez regresado de Europa para trazar sus investigaciones. Sus avances se hicieron en conjunción pública-privada y en colaboración con universidades nacionales, centros de investigación estatales y la participación del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina, sin mencionar el apoyo de los Ministerios de Salud y de Técnica. En este sentido, es sumamente cercano al exministro Manzur, con quien en 2009, respaldado por CFK, acordó la transferencia de tecnología a cambio de la garantía de monopolizar la compra del Estado de la vacuna contra la gripe A H1N1 durante 10 años; también resultó ser el principal aportista de su campaña a gobernador de Tucumán en 2019. En 2008 también compró el 20% de las acciones de Gas Natural BAN, la segunda mayor distribuidora de gas del país y pata fundamental del negocio detrás de la venta del gas licuado a Argentina, mediante un proceso de “nacionalización” de las empresas de servicios públicos impulsado por el kirchnerismo.

 

 

En materia de subsidios y créditos se destaca el entregado por Cristina Fernández en 2012 por $79 millones en el marco del Crédito Bicentenario para inaugurar la planta de Sinergium Biotech ubicada también en Garín. “Querido Hugo Sigman” arranca el discurso de CFK, para luego mencionar que el préstamo era “para hacer industria nacional, pero sobre todo también soberanía de salud (…) porque cuanto mayor grado de autonomía adquiera una sociedad estas vacunas van a ser para todos los argentinos”. Al contrario, hoy la planta es una muestra más de la lejanía de los trabajadores de acceder a la salud y vacunación públicas.

En los inicios del gobiernos de Alberto Fernández, por febrero de 2020, se reunieron para celebrar la inauguración de una nueva planta, la misma que hoy tiene retenidas las dosis. En aquella ocasión el presidente anunció que iba a “maltratar a quienes hicieron la Argentina que hoy padece Hugo”, defendiéndolo íntimamente frente a la carga impositiva de la que se había quejado Sigman porque le era “más barato traer un medicamento de España que producirlo en Argentina”. Entre quienes participaron en aquella oportunidad se encuentran el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk.

En aquel entonces Alberto Fernández celebro que haya muchos más empresarios invirtiendo y generando trabajo. Pero lo cierto es que la trayectoria nacional de Sigman se ha valido del conocimiento y la precarización de científicos del ámbito público, del financiamiento estatal y de sus negocios con los sucesivos gobiernos para hacer crecer su patrimonio personal. Hoy tiene sus propios representantes en el Ministerio de Salud: la jefa de gabinete, Sonia Tarragona, fue directora de la fundación Mundo Sano a cargo de Sigman y Gold. En contrapartida tenemos los institutos nacionales desfinanciados, a quienes no se les ha apoyado en materia económica ni siquiera para desarrollar una vacuna argentina contra el Covid 19.

La noticia de que se está produciendo y envasando la vacuna Sputnik V en Argentina desmiente las declaraciones del empresario por Twitter acerca que sería “imposible” fraccionar y envasar las vacunas en el país porque no hay equipos, insumos ni capacitación para esto, en referencia al reclamo creciente de que cese la exportación de la producción del laboratorio de mABxience a México y se finalicen los últimos pasos en distintos laboratorios del país para de esta manera solucionar el problema de la escasez. Argentina cuenta con el equipamiento necesario, el problema es que no hay voluntad política para tocar en negocio de los capitalistas, incluso aunque esto signifique una menor mortalidad frente al coronavirus y mayor cuidado de la población.

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