Políticas

8/12/2023

Valorizar YPF mediante un tarifazo de los combustibles

El objetivo del nuevo gobierno de Milei.

¿Garantía para tomar deuda externa?

Las acciones de YPF son una de las pocas “joyas de la abuela” que quedan en manos del Estado. Esto, luego de la compra realizada a Repsol por el gobierno de Cristina Kirchner, operación que es origen de un juicio con sentencia en Nueva York por 16.000 millones de dólares a favor del fondo Burford. El electo presidente Javier Milei prometió vender estas acciones luego de “valorizar” la empresa. Esta valorización mediante la suba de los precios de las acciones sería en directo beneficio de los accionistas de Wall Street.

Como una necesidad inmediata, sin embargo, las acciones de YPF que tiene el Estado también se mencionan como garantía de préstamos que estaría gestionando el próximo ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, para hacer frente a los compromisos de deuda con FMI y los bonistas apenas asuma (Clarín, 3/12).

YPF y Vaca Muerta

YPF ha elevado su producción de petróleo y gas en años recientes. Fue pionera en la exploración y producción en Vaca Muerta y detenta la mayor cantidad de pozos en producción. Entre las empresas que explotan el considerado segundo yacimiento conocido de shale, YPF tiene una posición de liderazgo, con 582 pozos operativos de un total de 1.331; le siguen en importancia Shell (211), Pluspetrol (163), Vista (136), PAN (116) y Tecpetrol (99).

En los últimos tres años la empresa incrementó sus ganancias y redujo su endeudamiento. Las explotaciones de Vaca Muerta comenzaron a dar sus frutos con mayor producción y aumentando las reservas comprobadas. En una nota a comienzos de año la empresa informaba que “la producción total de hidrocarburos (petróleo y gas natural) mostró el mayor crecimiento orgánico de los últimos 25 años” (El Cronista, 9/3).

Según un informe de 2013 de la Agencia de Información Energética (EIA) las reservas de Vaca Muerta alcanzan los 27 mil millones de barriles, lo que significa multiplicar por diez las actuales reservas de la Argentina. Dichas estimaciones le valieron al país ser considerado el segundo reservorio mundial de shale gas (desplazando a Estados Unidos) y el cuarto de shale oil.

La “privatización” de YPF

La venta de las acciones de YPF quedaría como un objetivo más distante (requiere leyes especiales). Lo que se privilegia es la “valorización” que se obtendría con una suba de los precios de los combustibles y priorizando la exportación de petróleo y gas.

El nominado secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo expuso en el Club del Petróleo los objetivos del nuevo gobierno en materia energética sobre YPF, tarifas y sector eléctrico. Uno de las planteos más significativos ha sido que no es un objetivo el autoabastecimiento energético. “Vamos a trabajar sobre medidas de corto plazo y otras de mediano y largo. Como línea general, tenemos que asegurar las condiciones para garantizar el suministro, pero no perseguir el autoabastecimiento interno” (Econojournal, 20/9).

Estos planteos chocan con la Ley 26.741, que dispone en su  artículo 1 “Declárese de interés público nacional y como objetivo prioritario de la República Argentina el logro del autoabastecimiento de hidrocarburos, así como la exploración, explotación, industrialización, transporte y comercialización de hidrocarburos…”

La sociedad con Techint

La designación de un ejecutivo de Tecpetrol como nuevo presidente de YPF, tiene varias lecturas. Techint es un conglomerado de empresas dentro de las que se encuentra Tenaris, una de las empresas más destacadas a nivel mundial como productoras de caños y tuberías para extracción y transporte de petroleo y gas, y cuya principal competencia son fabricas de tuberías de China. La relación con el gobierno libertario le permite a las empresas que dirige Paolo Roca enfrentar la competencia de los fabricantes chinos, los únicos con capacidad de producción que comparten una parte sustancial del mercado global de tuberías.

La relación del nuevo gobierno con Techint es de carácter estratégica en el universo “anticomunista”, que es el disfraz de alineamiento estratégico con Estados Unidos de Milei en sus conflictos con China y Rusia.

Horacio Marín, presidente de Exploración y Producción de la empresa Tecpetrol, será el nuevo titular de YPF durante el gobierno de Javier Milei. Con 35 años en la empresa, fue la llave de la explotación Fortín de Piedra construido en tiempo récord y un el rápido crecimiento de la producción. De allí que “Javier Milei no dudó cuando le acercaron el nombre y dio un paso más: decidió darle todo el poder en YPF, la petrolera que controla el Estado” (Clarín, 2/12), concentrando en una sola figura los puestos de presidente y CEO.

El autoabastecimiento no es un objetivo

El abastecimiento interno de combustibles lo realizan las refinerías que compran el petróleo a las productoras con un precio fijado por el Estado. El crudo “criollo” cotizaba a 56 dólares hasta el 31 de octubre, mientras el precio del barril Brent ahora cotiza a 75 dólares.

Rodríguez Chirillo dijo que no va a “perseguir el autoabastecimiento interno” y explicó: “¿Qué queremos hacer en petróleo y combustibles líquidos? Vamos a alinear en forma rápida y progresiva el precio local de los combustibles en surtidor hacia un equilibrio de paridad de exportación que permita dar señales de precio” (Econojournal, ídem).

Si el nuevo gobierno lo lleva a coincidir con el precio internacional incrementaría el precio de consumo interno en una tercera parte, el 33% de un saque. A ello debería sumarse la devaluación del peso, que según versiones de próximos funcionarios llevaría el dólar a 650 pesos, por lo que se elevaría el precio del crudo hasta ocasionar una suba final en los combustibles (nafta, gasoil y derivados) del 150%.

El alineamiento de los precios internos con los de exportación afectará los costos de la industria y el agro, y elevará los precios del gas industrial y domiciliario y los combustibles líquidos, provocando un gran salto inflacionario directo en transporte de carga y pasajeros.

La suba del precio del dólar sumado a facilitar la exportación de crudo dará un impulso a los beneficios de YPF y el resto de las petroleras. Una gran alianza de los libertarios con las petroleras. La contracara será un mayor precio de los combustibles, sumado a la eliminación de los subsidios al consumo.

El gobierno “libertario” se inicia con devaluación y tarifazos

Para lograr la venta de las acciones de  YPF en manos del Estado debería ser aprobada por el Congreso. Ya que la Ley  26.741 establece en su artículo 7 “A los efectos de garantizar el cumplimiento de los objetivos de la presente, declárase de utilidad pública y sujeto a expropiación el cincuenta y un por ciento (51%) del patrimonio de YPF Sociedad Anónima”. La venta de esas acciones requiere una nueva ley, que no es sencilla de obtener dada la escasa representación parlamentaria del gobierno libertario.

Algo similar ocurre con el planteo mencionado de Milei  de “privatizar Vaca Muerta”, que significaría para anular la prerrogativa de otorgar permisos de explotación de las provincias, y que requiere una reforma constitucional.

Pero además está el juicio con sentencia del juzgado de Loretta Preska por 16.100 millones de dólares, que impediría cualquier venta de acciones sin previamente liquidar la sentencia de su juzgado y que está en condiciones de ser ejecutada exigiendo el pago y produciendo embargos sobre el Estado Nacional.

Como dijo un diputado libertario electo, D’ Alessandro, “Milei nos dijo que las privatizaciones son para más adelante”. Los objetivos inmediatos del nuevo gobierno son “valorizar” a YPF, algo que se obtendrá con devaluación de la moneda, tarifazos y liberación de exportación de combustibles.

Dolarización, baja de impuestos, lucha contra la casta, fueron consignas de campaña. Ahora van a gobernar para pagar a los acreedores de la deuda y al FMI.