Políticas
24/6/2026
SANTA FE
Villa Constitución-San Nicolás: de cordón industrial a capital de la desocupación

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Un problema que se extiende en la Argentina.
En el último informe de Mercado de Trabajo del Indec, que informa los datos de empleo arrojados por la Encuesta Permanente de Hogares para el primer trimestre de 2026, el aglomerado urbano Villa Constitución-San Nicolás encabeza la tasa de desocupación con el 10,4%. Es decir, lo que otrora fue uno de los principales cordones industriales de la Argentina, hoy es la región con mayor desempleo del país. Brutal.
Esto se da en el marco del crecimiento del desempleo interanual y del comparativo trimestral 2025-2026 en todos los aglomerados urbanos (más de 500 mil personas). En el caso del Gran Rosario, la suba interanual fue del 1,1%, pasando del 7,1% al 8,2%; mientras que en el cuarto trimestre de 2025 había sido del 6,5%, por lo que en el periodo arroja un salto aún mayor. Recordemos que para el Indec ocupado es aquella persona que trabajó una hora en la semana, por lo que la distorsión en la medición es sencillamente enorme. La evolución en el Gran Santa Fe fue aún más negativa, ya que la tasa de desocupación pasó del 4,2 al 6,5% (-2.3).
En el caso de Villa-San Nicolás, una unidad económica repartida entre dos provincias, es claro que el impacto parte de la paralización de Acindar y de toda la red de subcontratistas que la rodea. Es el caso de Pisi SRL, firma contratista de Acindar, cuya quiebra acaba de ser decretada por la Justicia por no poder afrontar deudas bancarias, salariales y por dejar un tendal de cheques rechazados.
Es llamativo que el gobernador Pullaro se jacte de que en Santa Fe la obra pública se salvó de la motosierra, mientras que las empresas que proveen insumos básicos para la construcción, como es el acero, son paradas, vaciadas y cerradas, procediendo a retiros voluntarios y despidos masivos. La contradicción parte de que los grupos capitalistas que controlan la producción, como ocurre con ArcelorMittal de capitales indios, actúan sin ningún tipo de regulación por parte del Estado, que hace décadas convirtió a Villa Constitución en una zona franca.
Las quiebras también son un factor de enormes negocios, porque las reestructuraciones capitalistas habilitan retomar la producción con menos personal, con convenios de trabajos más flexibilizados –más aun pos reforma laboral mileísta- financiando los pasivos con créditos subsidiados por el Estado, a lo que se suma todo tipo de ventajas impositivas, dando lugar a nuevos ciclos de negocios que pagan los trabajadores. Parece que es lo que ocurrirá con SanCor, la cooperativa láctea, que se rumorea podría comprar el empresario propietario del Grupo Litoral, un multimedio poderosísimo.
Toda esta ofensiva patronal que significa la descarga de la crisis industrial sobre las espaldas de los trabajadores, mientras los grupos capitalistas desplazan sus capitales a otras ramas de las producción más lucrativas (“se reconvierten”), fue dejada pasar por la UOM, que ahora está intervenida por intereses directamente patronales, lo que deja a los compañeros y las compañeras, así como a ciudades enteras, en el más completo desamparo.
La tarea es recuperar la rica historia de lucha clasista de Villa, recomponiendo las asambleas y cuerpos de delegados, para defender los puestos de trabajo y salir a luchar por un programa obrero que parta de reactivar la producción en beneficio de la mayoría.




