09/10/2020

Dolores: colapsa el Hospital San Roque por los contagios de coronavirus

El intendente Etchevarren sigue echando la culpa a los vecinos.

Al momento de escribirse esta nota, en la ciudad de Dolores hay 180 casos activos de Covid-19 y 16 fallecidos. El propio intendente Camilo Etchevarren reconoció en una conferencia de prensa que las camas del Hospital Municipal San Roque llegaron a su tope máximo, de la misma manera que se llegó a la saturación en los sanatorios privados.

El jefe comunal ataca directamente a los vecinos, adjudicando la escalada de contagios a las reuniones familiares y al incumplimiento del aislamiento de quienes están en contacto con personas que contrajeron el virus. Pero es el Estado el que nos expone, como mostró la campaña del municipio sumándose al lobby para reabrir las escuelas, que no están en condiciones de cumplir con el más mínimo protocolo sanitario. En este punto se evidenció que no había grieta entre el intendente de Cambiemos y la política del gobierno nacional y provincial.

Etchevarren ataca cínicamente a la población para ocultar su propia responsabilidad, ya que en estos meses de cuarentena no se ha invertido para abastecer al Hospital San Roque del presupuesto, los profesionales y los equipos necesarios para evitar un colapso. Los trabajadores de la salud no dan abasto ni en el ámbito público ni en el privado, por lo que se les exige un trabajo a destajo y por ende una exposición altísima al virus, que ha llevado a varios contagios de médicos y enfermeras dolorenses.

Con un discurso calcado del presidente, el intendente intenta responsabilizar por el rebrote de coronavirus a los trabajadores y trabajadoras de todos los rubros, monotributistas y pequeños comerciantes, a quienes no se les garantizan las condiciones para realizar una cuarentena efectiva.

En este sentido, y para reunir los recursos necesarios para abordar la crisis sanitaria y la crisis social, propusimos desde el Partido Obrero la implementación de un gravamen a los grandes terratenientes y grandes empresas radicadas en el distrito, como la cadena hotelera Howard Johnson. Ello hubiera servido por ejemplo para proveer los elementos básicos de protección al personal de salud y la habilitación de nuevas camas para evitar el colapso.

Junto con ello, insistimos en la necesidad de organizar comités de seguridad e higiene de los trabajadores del Hospital Municipal San Roque y de los dos sanatorios privados, así como en todos los lugares de trabajo, para imponer la aplicación estricta de protocolos sanitarios debatidos por el propio personal, con poder de suspender la actividad en caso de riesgo cierto o incumplimiento por parte de la patronal.

Urge a su vez la centralización del sistema de salud, público, privado y de obras sociales, para concentrar todos los recursos bajo control de los trabajadores en función de enfrentar la pandemia. Es un programa que levantamos desde el primer día de decretada la cuarentena. Alertamos -desde Prensa Obrera, nuestras páginas de redes sociales, hasta en los medios de comunicación locales- acerca de la inminencia de un colapso sanitario si no se revertía la política oficial.

La gestión del combate a la pandemia debe quedar en manos de los trabajadores de la salud y de delegados electos en cada barrio por los vecinos y vecinas dolorenses, para entre otros puntos proveer de recursos a los centros de salud, asistir con elementos de higiene a los hogares y la aplicación de testeos masivos. Esa es la salida que plantea el Frente de Izquierda – Unidad.

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