Salud

28/5/2023

Kicillof y Kreplak vacían el Hospital de Niños de La Plata en plena epidemia de bronquiolitis

Los trabajadores preparan un cacerolazo.

Hospital de Niños

El Hospital de Niños Sor María Ludovica de La Plata volvió a ser noticia esta semana por las filtraciones de agua que afectaron una parte del equipo informático del tercer piso del nosocomio. Según los profesionales de la salud, “llovió más adentro que afuera”, mojando el piso del Laboratorio y a varias computadoras que no pudieron sacarse a tiempo. Lo ocurrido es otra muestra del estado del abandono de un hospital de excelencia que atiende a las infancias de la ciudad, la región y de toda la provincia de Buenos Aires.

El Niños está en riesgo por la falta de personal médico y de enfermería pero también por las deficiencias del edificio. En plena epidemia de bronquiolitis y circulación del virus (VRS) ya no hay camas para internación en el nosocomio platense.

Realidad mata relato K

En una nota anterior de Prensa Obrera dimos cuenta del ajuste presupuestario al que está sometido el Hospital de Niños de la ciudad capital provincial. El llamado “’éxodo” de los trabajadores de la salud es el producto de los bajos salarios que lindan con la pobreza; por caso, médicos pediatras con 11 años de formación en su especialidad cobran 210.000 pesos, es decir que apenas cubren la canasta básica. Cínicamente las autoridades sanitarias de la provincia tildan la escalada de renuncias -forzadas por los salarios de pobreza- de “falta de compromiso social”, descargando sobre los trabajadores la responsabilidad que les cabe por este vaciamiento.

Colapso y ajuste

Los magros sueldos son parte de un ajuste sistemático a la salud pública llevado adelante por todos los gobiernos provinciales. Por orden del kicillofista Nicolás Kreplak, el gobierno del Frente de Todos suspendió la compra de insumos sanitarios imprescindibles a los que califica de tener “precios excesivos”. Una conducta muy distinta a la que tuvo el Ministerio de salud bonaerense con los sanatorios privados cuando los subsidiaron en pandemia con créditos blandos (y no devuelto) con los fondos del Ioma. Estamos frente a un desmantelamiento que incide directamente en la atención médica de las niñeces porque faltan recursos humanos y materiales para atender las consultas y a los pacientes.

Los datos del ajuste son concluyentes, renunciaron 49 profesionales de distintas especialidades que diezmaron áreas críticas y planteles médicos en neonatología, cirugía, cuidados intensivos y emergencias. Se restringió la capacidad de atención del Hospital en un 40%, y se redujeron las camas de 350 a 200. Como denunciaron los médicos en una solicitada, a las dificultades para poder cumplir con la demanda hospitalaria se agrega el sobretrabajo y el estrés laboral que está afectando a los profesionales en servicio. Un combo explosivo que ahora estalla con la epidemia de bronquiolitis.

Epidemia

El ministro Kreplak y el gobernador Kicillof están dejando que la crisis del Hospital de Niños Sor María Ludovica se agrave sin dar siquiera una respuesta al pedido de reunión urgente que exigen -en la emergencia- el personal médico y de enfermería. Los “nacionales y populares” hacen oídos sordos a los reclamos por salario, equipamiento, infraestructura y presupuesto cuando “estamos frente a la peor epidemia de bronquiolitis de la que tengamos registro” -al decir del propio ministro de salud. En un comunicado se llama a limitar voluntariamente la concurrencia a las guardias por los peligros de contagio, pero en el caso del Niños estas guardias están completamente colapsadas, y como se dijo ya no hay camas de internación disponibles.

Como se sabe, la bronquiolitis amenaza a las infancias tempranas, especialmente a los bebés y menores de dos años que son quienes están más expuestos a complicaciones respiratorias. Una problemática grave porque se vienen los fríos y además porque -al no haber habido circulación de este virus en la pandemia- los nenes no desarrollaron anticuerpos y son por lo tanto más susceptibles a contraer la bronquiolitis que puede derivar en neumonías. Para tener una dimensión de la emergencia, el director del Hospital de Niños Sor María Ludovica cuantificó en un 20% el crecimiento de la epidemia en la provincia de Buenos Aires en la última semana.

Cacerolazo

Para el próximo sábado 3 de junio, los profesionales del Niños convocan a la población a encender las alarmas en sus hogares y a golpear las cacerolas en defensa del Hospital y sus trabajadores. Se trata de una causa popular que merece total respaldo para enfrentar el vaciamiento y para enfrentar el ajuste a la salud pública. La burocracia de ATE se ha dedicado a encubrir al gobierno de Kicillof y no mueve un dedo mientras pacta paritarias de miseria para los trabajadores no profesionales de la 10.430 (recordemos que el enmudecido secretario general de ATE Provincia, Oscar de Isasi, es “trabajador” del Hospital de Niños de La Plata aunque haga años que no lo pisa como laburante).

La Cicop denuncia los bajos salarios, los cargos que están vacantes en las residencias y las renuncias en los planteles estables pero esto es una consecuencia directa del gobierno ajustador. Hay que rodear de solidaridad al Niños. El Partido Obrero en el Frente de Izquierda Unidad llama a defender activamente al Hospital de Niños Sor María Ludovica, a impulsar el cacerolazo en apoyo a los médicos, enfermeras y profesionales de la salud, y a organizar en común la solidaridad activa con esta lucha.

Inmediato aumento de salarios, cobertura de todos los cargos que faltan y mayor presupuesto para equipar y mejorar las condiciones edilicias. Frente a la emergencia sanitaria, el gobierno debe disponer medidas preventivas, garantizar las camas de internación y la vacunación de las niñeces contra las infecciones respiratorias agudas en pleno brote de bronquiolitis.