29/04/2021
Primer balance

Salud Neuquén: una huelga triunfante que continúa

Continúa la lucha contra los descuentos y sumarios. Poner en pie juntas internas en los hospitales, el gran desafío.

La lucha de los trabajadores/as de salud de Neuquén, con piquetes en toda la provincia, paros y asambleas, ingresa a la historia y comienza una nueva etapa. La huelga representa la superación de la burocracia sindical como chaleco de contención y conquista dos hechos importantísimos en el actual escenario provincial y nacional. Primero, logró una reapertura de las paritarias para todos los estatales ante el pacto del 12% que firmó la burocracia sindical, y segundo, un aumento al básico superior al 50% pagadero en el año 2021. Ahora, continúa el piquete en Villa la Angostura y la batalla contra los descuentos, la prohibición de sumarios, causas penales y el “control obrero” en el pase a planta de los eventuales.

La rebelión en salud

El pacto entre el gobierno provincial y la burocracia de ATE, que dirige el kirchnerista Carlos Quintriqueo, parió una rebelión en salud, poniendo de manifiesto la enorme bronca de años de atropellos y superexplotación laboral. El año 2020 pandémico, los tuvo en la primera línea con interminables jornadas laborales, sin recomposición salarial, recursos, insumos y poniendo el cuerpo a un sistema de salud vaciado. Firmada el acta del bochornoso 12% de aumento, más de 40 hospitales rechazaron la propuesta oficial y desde allí se desplegaron una extraordinaria cantidad de iniciativas. A las dos semanas, empezó la primera maniobra para desactivar la lucha: la burocracia firma un 15%, es decir un 3% más, junto al aumento de recargos y guardias. Esto es ilustrativo, porque el gobierno pretendía que se perpetúe lo que impera en salud: el pluriempleo y la recarga laboral.

Luego, ante el fracaso de este primer episodio, el gobierno y la burocracia leyeron que el desarme del conflicto pasaba por el desgaste, utilizando a esos fines las armas de los descuentos y sumarios. Sin embargo, otra vez fracasaron estrepitosamente.

Asimismo, el punto de inflexión del conflicto fue el corte de Arroyito del viernes santo de abril. Es que el Estado y la burocracia entendían que esa acción era la última medida y, desde allí, la bronca se disiparía. Sin embargo, ocurrió lo contrario y la lucha se fortaleció porque la huelga derrotó el intento de tercerizar el desalojo en manos de “turistas”, muchos de ellos militantes del MPN. Y a partir de allí comenzó a expresarse en forma activa el apoyo popular, con los caravanazos, primero en Zapala y luego en toda la provincia.

Más tarde, la lucha se trasladó en fuertes piquetes en Vaca Muerta. Arrancaban muy temprano, finalizando en horas de la tarde. Aquí, la constante fueron las órdenes de desalojo, donde otra vez las compañeras de la primera línea se plantaron contra las fuerzas represivas y la justicia.

Así las cosas, llegaron los piquetes en Vaca Muerta, en Cutral Có, Zapala, Junín de los Andes, Picún Leufú, Senillosa, Rincón de los Sauces y Villa la Angostura. Indudablemente, los de Vaca Muerta concentraron toda la atención provincial y nacional, al paralizar la principal industria de la provincia.

Ante estos cortes, la ministra de Salud deslizó que los trabajadores/as de salud no durarían más de 2 días allí. El improperio desconoce la larga experiencia de los trabajadores de salud de dormir en cualquier lugar en las guardias y las extendidas jornadas de trabajo. Como decían, las compañeras: “nos bancamos una pandemia, mira si no nos vamos a bancar semanas en el piquete”. Y así fue  que soportando todas presiones los cortes se mantuvieron hasta que se conquistaron los aumentos en los básicos y en cuotas que sean para este año. Toda una victoria.

Además, hay que anotar en los logros de esta huelga que puso de relieve en todo el país las desigualdades de Vaca Muerta: por un lado, los grandes monopolios petroleros esquilmando los recursos, como expresión de un régimen de entrega. Por el otro, la falta de hospitales y servicios como el agua, en un lugar que utiliza ese recurso de millones de litros para el fracking.

El primer balance de una lucha que sigue

La huelga victoriosa de salud representa una de las experiencias más importante del último período. Es que la misma fue un choque directo y una superación de la burocracia de UPCN y ATE, máxime esta última que hacía gala de su capacidad de contención en los estatales. Es un ejemplo profundo y concreto de que se puede derrotar el pacto social contra los salarios con los métodos de la clase obrera: la huelga, el piquete y la asamblea. El proceso de autoconvocatoria que superó a la burocracia, se demostró asimismo, como un canal de expresión de la enorme convicción de lucha y no que se colocó como un grupo de presión que le exige una determinada acción a la burocracia.

Nuestro partido, presente en cada etapa y piquete, puso todas sus energías en el triunfo de esta huelga. Señaló, como aporte, dos orientaciones claves. Por un lado, después de Arroyito, el desenvolvimiento de la pueblada como una forma de presionar al gobierno y rodear de solidaridad a salud en momentos que los gremios de Sejun (judiciales) y Aten (docentes) habían cerrado sus paritarias. Y con la orientación de la huelga general, no como una consigna que sirve en cualquier etapa, sino como una herramienta de agitación en lugares de trabajo en momentos que los gremios de Aten, Sejun, Viales y Legislativos se vieron obligados a lanzar paros de solidaridad. Junto con ello, impulsamos multisectoriales o encuentros de trabajadores que en lugares como Zapala y Cutral Có reunieron a gran parte del movimiento obrero.

Desde el Choconazo, pasando por el Cutralcazo, las grandes luchas de los ceramistas, las huelgas docentes y 25 años de lucha del movimiento piquetero, el Elefantazo de salud forma parte del rico patrimonio del movimiento obrero neuquino. Ahora, a continuar la lucha contra los descuentos y los sumarios, dejando como gran tarea el vibrante desafío de expulsar a la burocracia sindical, comenzando por construir las juntas internas en los hospitales y cuerpos delegados.

Todos/as al Primero de Mayo convocado por la interhospitalaria, el cual será toda una postal de los tiempos que se viven.

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