21/04/2021
coronavirus

Sigman y el laboratorio Liomont se patean la responsabilidad de la provisión de vacunas

Este jueves 22, acto del FITU frente al Ministerio de Salud por la provisión de vacunas para todos.

Alberto Fernández y el canciller mexicano en los laboratorios Liomont.

El laboratorio Liomont contestó los dichos del empresario Hugo Sigman acerca del acuerdo de producción entre el laboratorio mABxience de Hugo Sigman, la empresa mexicana de Carlos Slim y el Estado argentino. Sigman había declarado que la distribución de dosis, con destino a América Latina, se encontraba retrasada por falta de elementos de envasado en México. A través del diario El País, Liomont se atajó y aclaró que “cuenta hoy con el abasto de todos los insumos necesarios, por lo que está en marcha la formulación y el envasado”.

Los cruces entre ambas empresas son el telón de fondo del intento de desligarse de la responsabilidad de provisión de las vacunas a los países. “La farmacéutica AstraZeneca es quien lleva todo el control y quien cuenta con la información”, afirmaron desde Liomont. De esta manera, se patean la pelota entre las farmaceúticas y los Estados para no dar cuenta de cuándo llegarán las dosis a los países que hoy encaran los distintos procesos en su producción.

No es menor mencionar que las plantas de producción con las que cuenta Hugo Sigman en Argentina fueron en gran parte financiadas por el Estado nacional, ya sea por el otorgamiento de créditos millonarios o por el fomento de negociados con el propio Estado, entre los que se encuentra el monopolio de la venta de la vacuna contra la Gripe A H1N1 y la instalación de megagranjas de cerdos en el marco del acuerdo con China.

Al día de hoy han llegado escasas vacunas de AstraZeneca: solo 590 mil del contrato de 22 millones con el laboratorio, que ya recibió el 60% del pago equivalente a 54 millones de dólares. También llegaron 900.000 el fin de semana pasado, pero mediante el mecanismo Covax.

Con la noticia de que se está produciendo la vacuna Sputnik V en el país quedó en evidencia que los dichos de Sigman acerca de la imposibilidad de terminar las vacunas en laboratorios del país bajo control estatal es una falacia. Argentina cuenta con la tecnología para hacerle frente a una producción masiva; incluso, la producción de Sputnik V a gran escala comenzaría en junio de este año en el laboratorio Richmond. Sin embargo, el anuncio no vino acompañado de la garantía de dosis para la población.

Lo que el gobierno celebra como “soberanía nacional” e “inversión de ciencia y técnica”, tanto en el caso de Sigman como en el de Richmond es en realidad un financiamiento estatal del negociado de las farmacéuticas. Ni siquiera hace cumplir los contratos que el propio Estado tiene con dichos grupos, mientras el número de casos aumenta y los hospitales se encuentran cada vez más colapsados. La campaña de vacunación va a cuenta gotas, con 6,5 millones de vacunas aplicadas y aun 1,5 más por administrar.

La vacunación de la población, que hoy debería ser prioridad, se encuentra claramente relegada frente a la defensa de las ganancias de los pulpos farmacéuticos. Las vacunas retenidas en Argentina deben ser terminadas en el país en los institutos que cuentan con la tecnología y distribuidas en base a prioridades discutidas por expertos en conjunto con la clase trabajadora. Luego, ampliar la producción al resto de los laboratorios del país mediante la liberación de las patentes, de manera que se pueda garantizar la rápida inoculación de la población. Con estos planteos el Frente de Izquierda Unidad realizará un acto frente al Ministerio de Salud de la Nación el jueves 22 a las 15:30 horas por vacunas para todos.

 

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Editorial. Escribe Gabriel Solano