19/11/2020
AJUSTE

17N: una puesta en escena para encubrir el ajuste

La jornada constituyó una nueva expresión de la crisis de la burocracia.
Por Sebastián Rodriguez Comisión interna de Morvillo

Un nuevo aniversario del primer regreso de Perón al país y la votación en la cámara de diputados del “aporte solidario”, mal llamado impuesto a la riqueza, fueron las excusas de las organizaciones sindicales y piqueteras cooptadas para movilizar en apoyo al gobierno. Exigua movilización para los aparatos convocantes.

La jornada transcurrió en momentos donde el ajuste se profundiza al calor de las condiciones que impone el FMI. Bien vista, se trató de una movilización en defensa del ajuste que reclama el capital financiero. La jornada, a su vez, expuso los realineamientos y las crisis al interior de la burocracia sindical, expresión de la crisis general. La disputa por la central obrera sigue en el centro de la escena.

La crisis hace mella también en las organizaciones patronales. Adefa, la cámara de la industria automotriz, acaba de postergar la elección de su dirección debido a la crisis del sector. En la Came, de pymes, la lucha intestina es pública. La burguesía sabe que la salida en sus términos es sobre la base de la destrucción de una parte del aparato productivo. La lucha por la supervivencia se agudiza cuanto más profunda es la crisis.

El apoyo a un gobierno ajustador

El 17N fueron tres marchas distintas en Capital Federal. Y un acto en Santa Fe encabezado por Daer y Caló y del cual fueron parte, entre otros, los camioneros opositores a Moyano. “Los trabajadores somos gobierno” expresó Daer. Kristalina Georgieva aún se está riendo mientras diseña el plan económico para Argentina que garantice el pago de la deuda.

La Cámpora, que viene de militar fuerte el desalojo de los vecinos de Guernica en beneficio de los countries privados, concentró en Congreso a favor del “impuesto a la riqueza”. Demagogia pura.

El Movimiento Evita y la Ctep movilizaron con la consigna “Día de la militancia diciendo no al FMI”. Una contradicción formal. El rechazo discursivo al organismo internacional no le impide apoyar al gobierno que negocia el ajuste con éste y que lo aplica ahora mismo.

Días previos, varios de sus dirigentes objetaron el recorte del IFE. Incluso se aventuraron a plantear que los recursos recaudados con el aporte solidario sean orientados a la ayuda social. El oficialismo no dió lugar a esa petición. Dejó en claro que el aporte está pensado para subsidiar al capital y para garantizar el pago de la deuda: subsidio al gas, a las Pymes, a la “infraestructura sanitaria” y no a los profesionales de la salud en el 60% de su destino expreso.

El resto, aunque vaya a alguna ayuda social, simplemente compensa en una milésima parte lo que se destina a deuda y al capital. Nada de esto le impide al triunvirato piquetero brindar su apoyo al gobierno, y ofrecer su capacidad de movilización y sobre todo, de contención mientras el ajuste avanza.

El Frente Sindical para un modelo Nacional (FreSiMoNa) que encabezan Moyano y Pignanelli fue a Plaza de Mayo. Publicó un documento donde sostiene que “hasta que pase la pandemia, se reactive la economía y se genere empleo, es preciso hallar mecanismos para sostener a los más humildes de la Argentina». Sin embargo, no hace mención al recorte del IFE ni al nuevo índice de movilidad contra los jubilados exigido por el FMI.

En el acto participaron la Corriente Federal de Trabajadores (CFT) y los dirigentes de la Ctep Enrique Castro y Juan Grabois. Vale mencionar que la CFT salió a defender públicamente el nuevo ataque que perpetúa en la indigencia a los jubilados, cuestionando el comunicado de la CGT a través del cuál Daer y Cía reclamaron que se enteraban de las medidas de ajuste del gobierno por los diarios.

Alberto Fernández dijo presente en la jornada. Envió un mensaje grabado desde Olivos destacando que “la militancia es un acto de servicio”. Será por la cantidad de funcionarios pagos entre los dirigentes de la misma. El mismo oficialismo hace 20 días atrás largó una furibunda campaña contra la militancia que se plantó para defender a los vecinos de Guernica mientras las fuerzas represivas arrasaban con todo lo que encontraban en el camino para garantizar tierras para un country y negarselas a los trabajadores.

Paro nacional y plan de lucha

El gobierno oculta que el “aporte solidario”, funciona como taparrabos de una política ajustadora en toda la línea. Su función ha sido tener un punto de enfrentamiento con la derecha macrista lo que busca calmar al activismo que ve el rumbo del gobierno y carga bronca.

El ajuste discurre por varios caminos: el recorte del IFE para los sectores más postergados, el ataque a la movilidad jubilatoria, los tarifazos anunciados (que significaran hasta un 60% de aumento en la luz), la aceleración de la inflación, el retiro de los Precios Máximos, el anuncio de un aumento de las carnes (que llevan al día de la fecha un incremento de precios del 57% interanual), la canasta de pobreza ubicada en $49.911,60 (más de $65.000 para quien alquila), las paritarias a la baja.

La burocracia sindical va de rosca en rosca, y todos sus movimientos son en función de la próxima elección de la CGT y del lugar que pretenden ocupar en la mesa del pacto social.

Los trabajadores tenemos que impulsar un debate en los lugares de trabajo. Debemos reclamar que los sindicatos rompan con el gobierno fondomonetarista y ajustador.

Desde la Coordinadora Sindical Clasista impulsamos una campaña por un paro nacional y plan de lucha para derrotar el ajuste. Para acabar con el régimen de hambre y saqueo. Con estos lineamientos concurrimos a la Mesa del Plenario del Sindicalismo Combativo y desarrollamos una gran campaña en el movimiento obrero, cualquiera sean los acuerdos de frente único a los que lleguemos.

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