Sindicales

15/8/2022

Elección CTA Autónoma Rosario: amplio fraude

Lista Multicolor

Las elecciones de la CTA-A en Rosario culminaron en un escandaloso fraude que motivó el retiro del escrutinio de los fiscales de la Multicolor y la impugnación del triunfo de la actual conducción de la central encabezada por “Cachorro” Godoy-Peidro a nivel nacional, Claudia Baigorria en Santa Fe y Lorena Almirón- Gustavo Teres, en el orden local.

A pesar de que los gremios que integran la Central se encuentran en un ascenso de la lucha por el salario, especialmente el gremio docente, la elección pasó completamente inadvertida para el conjunto de los afiliados, reflejando lo que sostuvimos durante toda la campaña desde la Multicolor: que la CTA – A es una cascara vacía, carente de democracia sindical, que no ha jugado ningún rol como organizador de los movimientos de lucha de la Ciudad, resultado de su seguidismo más general a la burocracia y de la adaptación al gobierno del Frente de Todos.

La cantidad de votantes fue minúscula en el padrón docente (menos de 200 votantes), y marginal en hospitales y dependencias estatales. Sólo tuvo cierta presencia entre los asistentes escolares que son el núcleo principal de ATE en la Ciudad.

Crónica del fraude

Los días previos a la elección ya daban cuenta de las irregularidades de la misma. Ausencia de información de los lugares de votación a menos de 72 horas del acto eleccionario, sin entrega de padrones, lugares de votación que se informaban y luego se modificaban, distintos horarios de votación para urnas similares y todo tipo de irregularidades.

En este marco desde la Multicolor nos concentramos en la fiscalización de algunas urnas donde pudimos constatar el fraude. La urna que agrupaba el padrón de Conicet, Inti y Coad fue fiscalizada desde la apertura hasta el cierre de la misma por nuestros fiscales. En esa urna votaron 18 personas, como pudo verificarse al abrirse la urna por el simple hecho de que en su interior sólo había 18 votos que contaban con la firma de ambos fiscales.

La urna fue trasladada a la sede de ATE por ambos fiscales de la lista, sin embargo a la hora de abrirse había 32 votos de más, con una sola firma en los sobres y con firmas falsificadas de compañeros que conocemos y atestiguan que no concurrieron a votar. Incluso la propia presidenta de mesa perteneciente a la lista oficial reconoció que sólo votaron 18 personas.

La gravedad del hecho no sólo consiste en lo fraudulento de adulterar la voluntad de los trabajadores en una urna, inflando o falsificando el resultado, sino que esto fue realizado en la misma sede de la actual conducción, lo cual hace imposible el intento por parte de ésta de despegarse de este hecho bochornoso.

En las urnas correspondientes a los movimientos sociales que integran la CTA-A (“La Hormiguita”) llegaban urnas con el voto del 100% del padrón, cuando a nivel general llegó ni al 10 % del padrón. Por supuesto la totalidad de los votos fueron para la lista Verde.

En la ciudad de Baigorria y en San Lorenzo se le prohibió el voto a compañeros y compañeras docentes que hace más de una década se encuentran afiliados a AMSAFE, son Congresales por la oposición santafesina en CTERA e incluso ¡fueron candidatos por la Multicolor en la actual elección! Un bochorno.

El incremento fraudulento de la cantidad de votantes es el reflejo de un aparato desesperado, que intenta disimular la ausencia de una estructuración real de la cual carece. La escasa participación electoral y la constatación de la adulteración de las urnas son el reflejo de una Central que se encuentra completamente ajena a la vida de los trabajadores.

La izquierda

La Multicolor encabezada a nivel nacional por Ileana Celotto, en Rosario por Gabriela Meglio y a nivel provincial por Luciano Cáceres, desarrolló una campaña que encontró como límite la falta de interés por una Central ausente de cualquier reclamo genuino de los trabajadores.

La campaña alrededor de la necesidad de un paro general y plan de lucha por el salario, las jubilaciones, contra la precarización laboral y el pase a planta permanente, mostró su asidero en el marco del paro general de estatales en Santa Fe que reclama la apertura de las paritarias, contra la negativa cerrada de Perotti, y que fue arrancado por la bronca de las bases. Fue impulsada fundamentalmente por las agrupaciones Tribuna Docente y la Naranja Universitaria.

Izquierda Socialista que integra la lista a nivel nacional, llamó a votar en Rosario a la lista de Almirón-Teres, responsable del fraude denunciado y constatado por la Multicolor, contra el activismo antiburocrático, combativo y clasista. Un seguidismo orientado a medrar del aparato de la Verde.

Como dijimos en el balance nacional de una elección marcada por el fraude, la tarea de reconstruir la organización sindical, con campañas de afiliación y poniendo en pie listas de frente único para conquistar delegados de sector, juntas internas, y los propios sindicatos, es la tarea fundamental de esta etapa. La estructuración de agrupaciones clasistas en cada lugar de trabajo es una condición necesaria. Para ello, impulsar todas las luchas que crecen al calor del descalabro económico que sufre el país de la mano del FMI y su gobierno.