Sindicales

12/8/2023

Elecciones ATE: la Verde ratificó su dirección nacional en un comicio plagado de irregularidades

Candidato a Secretario General de ATE por la Lista Multicolor

En varios lugares del país hubo desempeños para destacar de la Multicolor como oposición clasista

Las elecciones de ATE concluyeron, como era esperado, con la proclamación de Rodolfo Aguiar (Lista Verde) como secretario general. Con relación a los consejos directivos provinciales, la Verde Anusate se adjudicó el triunfo en 21 provincias, mientras la Verde y Blanca retuvo las tres restantes (CABA, Santa Fe y Neuquén). La lista Multicolor, por su parte, dio pelea a las dos fracciones de la burocracia sindical.

Es significativo que, al momento de escribir este artículo y habiendo pasado más de 24 horas del cierre del comicio, no existan datos concretos acerca de los votos obtenidos por cada lista a escala nacional. Desde luego, la ausencia de un escrutinio transparente no responde a un problema técnico, sino a la manipulación de numerosos resultados provinciales, en el marco de una elección con grandes irregularidades. Además, por el desinterés completo de la dirección sindical en ilustrar la real participación de un gremio vaciado tras la integración al gobierno de Alberto Fernández. La presentación que nuestra apoderada realizó ante la Junta Electoral Nacional fue contundente: entre otras cosas, hubo boletas cambiadas deliberadamente para confundir al electorado y restar votos a la oposición clasista (como en Escobar), manipulación extemporánea de padrones (en tantísimos lugares, por ejemplo Economía) e incluso la lisa y llana desaparición de la papeleta electoral que el sindicato debía garantizar. Esto último ocurrió en la provincia de Río Negro, de donde proviene el nuevo secretario general. La elección desde las primeras horas sin las boletas multicolores que la propia ATE debía garantizar, bajo el argumento inaceptable de que “es problema de ustedes”. En otra provincia patagónica -Chubut-, decían exactamente lo contrario, impidiendo la reposición de boletas que las compañeras habían impreso por cuenta propia. El hilo conductor era impedir la democracia sindical de uno u otro modo. El escándalo recorrió las propias internas de fracciones de la burocracia, como denuncias cruzadas en Santa Cruz (ambas listas pegadas a la de Aguiar) e incluso la aclaración en Mendoza de que el comicio “transcurre con total normalidad”, como dice el meme. Esto, tras dos declaraciones de la junta nacional con distintas firmas, una suspendiendo y otra habilitando la elección mendocina.

Este cuadro de descomposición se corresponde con una falta estructural de democracia sindical que cada elección vuelve a resaltar: no existe el derecho a minorías ni representación proporcional en ningún órgano de ATE. Reformaron el estatuto entre gallos y medianoche sin tocar este punto, e introdujeron una paridad de género trucha, que en la práctica usaron como cupo masculino para obstaculizar listas con mayoría de compañeras. Solo la Multicolor denunció esta situación.

La Multicolor dio pelea

En varios lugares del país hubo desempeños para destacar de la Multicolor como oposición clasista. En Santa Cruz, bajo el impulso exclusivo de compañeras y compañeros de la Naranja, se hizo una gran campaña en varias localidades. Los votos obtenidos en Punta Loyola dejan planteada la recuperación de la Junta Interna del emblemático YCRT (Yacimientos Carboníferos de Río Turbio), una empresa que está bajo la mira del ajuste y los despidos. En Neuquén, hubo destacadas votaciones en varios hospitales, que fueron oportunamente protagonistas del “elefantazo”. En la Comarca Andina se hizo una gran elección, que llegó al 30%.

La provincia de Buenos Aires también fue escenario de maniobras fraudulentas importantes. En ese contexto adverso (cambio de padrones, pactos con los municipios, intento de impugnación de urnas), pudimos celebrar la defensa de las dos seccionales recuperadas de la zona sur (Brown-Perón y Lomas de Zamora).

En CABA hubo una extrema polarización entre la Verde y Blanca y la Blanca Verde Negra, que fue pegada a la candidatura de Aguiar y reagrupó a los elementos díscolos del Consejo Directivo saliente con fracciones de la Verde. Por escaso margen (91 votos), triunfó Daniel Catalano. El frente entre la Blanca Violeta Granate y la Multicolor no salió indemne de esa polarización, y retrocedió si consideramos la suma aritmética de los votos de 2019 (cuando fuimos en listas separadas). Habrá que precisar un balance más detallado, pero es evidente que el retroceso en la organización que impuso el sindicato al integrarse a la patronal como nunca en la historia afectó a la izquierda, que por diversos motivos no pudo superar ese cuadro. Sin embargo, existen diversos organismos donde se ratificaron las posiciones antiburocráticas. En el Hospital Garrahan, por ejemplo, fue la primera elección de una confrontación directa entre la Multicolor y la Verde, que ganamos holgadamente (129 votos a 80). También se derrotó a la burocracia en Trabajo y el INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales); en el Conicet, hubo una importante votación multicolor. En cualquier caso, la concreción de un frente único entre todas las agrupaciones de izquierda, combativas e independientes del sindicato es un importante paso adelante para reforzar la acción coordinada del activismo.

Lo que viene en estatales

La concepción de la elección como una rutina para revalidar su mandato por parte de la burocracia no se le escapaba a nadie. Sin embargo, la pretensión de que todo continúe con “total normalidad” se va a chocar con una realidad frente a la cual las direcciones de ATE no están a la altura. La integración de ambas fracciones al gobierno ajustador de Fernández llevó al sindicato a un vaciamiento sin precedentes de su funcionamiento y capacidad de organización. Ni siquiera el nivel actual de ajuste llevó a romper a esa integración, y terminarán haciendo campaña por Massa “con el caballo cansado”. La ofensiva sobre las y los estatales, sin embargo, está en la agenda de toda la política patronal, gane quien gane. Debemos prepararnos para enfrentarla con organización. Corresponden asambleas generales y plenarios de delegadxs para deliberar al respecto.