Sindicales
30/6/2026
Elecciones de la CTA: se presentó la lista 6 Multicolor como alternativa antiburocrática nacional independiente y de lucha

Seguir
El lunes 29 se presentaron las listas que competirán en las elecciones de la CTA-A, que tendrán lugar el próximo 20 de agosto. Como alternativa a la dirección tradicional, cuyo secretario saliente es Hugo “Cachorro” Godoy, volvió a conformarse la lista 6 Multicolor. Laura Carboni, actual secretaria general de la Asociación Gremial Docente de la UBA, lidera la lista a escala nacional como referente de una de las principales luchas del período en general y del ala que no se sometió a los compromisos con el gobierno privatizador en particular.
En la Ciudad de Buenos Aires, la Multicolor es encabezada por Soledad Mosquera, secretaria general del gremio docente Ademys. Junto a ella se ubican como adjuntos Ingrid Urrutia (ATE Incaa) y Alejandro Lipcovich (ATE Garrahan). Daremos batalla también en la llamativa novedad de elección por comunas: en la 1 va Federico Puy (Ademys) junto compañeras y compañeros de distintas dependencias estatales. En la 3 va al frente Ileana Celotto (AGD-UBA); mientras que en la 4, “la del Garrahan”, va Gerardo “Pino” Oroz a la cabeza. La 12 agrupa al “corredor norte” de organismos de Ciencia y Técnica, y agrupa a numerosos candidatos y candidatas del Inti, con Daniel “Pollo” Luna al frente junto a activistas de la CNEA.
La provincia de Buenos Aires también contará con una destacada y representativa lista Multicolor, que tiene al frente a Nora Querciade de ATE Sur, acompañada por Juan Cappa (secretario adjunto de Aduns) y los estatales María de los Ángeles Morán Garbino y Hernán García (Astillero). La presentación en Bahía Blanca, una importante regional, agrupó a todas las fracciones independientes de la conducción de la CTA, que oportunamente se apoderó de la seccional mediante un fraude. A diferencia del pasado, en esa importante seccional bonaerense, iremos todos unidos en una sola boleta Multicolor pegada a la lista 6 nacional.
A la vez, la extensión de la lista está impulsada con importantes presentaciones en otras provincias: Santa Cruz, Río Negro, Córdoba, Neuquén y Jujuy.
Contexto de la elección
El vaciamiento de la elección es notorio, y deriva de una larga decadencia que arrastra el “proyecto” de “sindicalismo alternativo” que pretendió encarnar la CTA. Su alejamiento de las bases es directamente proporcional a la creación de nuevas “estructuras” -ahora las “comisiones ejecutivas por comunas”- que no son la expresión de un movimiento real. La debilidad organizativa de la CTA es un subproducto de su integración política en el PJ, que la apartó definitivamente del eslogan “ni de los gobiernos ni de los patrones”. Como si esto fuera poco, la CTA agrupa esencialmente a sindicatos de empleados del Estado, para quienes los gobiernos son directamente sus patrones. Pero la CTA se pone del lado de Kicillof contra los estatales y docentes, por nombrar solo un ejemplo.
En el terreno nacional, la CTA no tuvo actividad independiente alguna más allá de alguna “jornada” testimonial e intrascendente. Fue siempre a la rastra de la política de la CGT, que logró la proeza de evitar una confrontación directa con el gobierno frente a la mayor reforma laboral antiobrera en décadas. Y siguen en esa línea penosa: la portada de la web de la CTA, en momentos de escribir este artículo, reseña una reunión de “las centrales sindicales con la Conferencia Episcopal Argentina”. La frutilla del postre de este derrotero es que la democracia sindical no está ni para decorar: presentamos las listas con reclamos serios sobre padrones -al día de hoy inexistentes- y la distribución e impresión de boletas, un requisito básico que la conducción no termina de garantizar.
La Multicolor, una alternativa
En las reuniones que impulsamos para volver a presentar a la Multicolor hubo acuerdo general con este balance, que se plasmará en una declaración nacional y un programa que incluye el planteo de “paro activo nacional y plan de lucha hasta derrotar a Milei, los gobernadores, y el FMI”, tal cual sostenemos las organizaciones recuperadas que conformamos el polo del Plenario del Sindicalismo Combativo. Nos hemos unido todas las agrupaciones combativas y de lucha que actuamos en los sindicatos de la CTA.
Nuestra trinchera no es testimonial: peleamos por una nueva dirección desde las grandes batallas del clasismo universitario, y peleó en las calles y torció el reciente congreso de Conaduh dejando en minoría a la dirección de la CTA que quería firmar el pacto de los rectores con Milei. Estuvimos en la primera línea de la gran lucha del Garrahan, que tuvo el protagonismo de los sindicatos combativos, mientras las centrales sindicales la miraban de costado. Somos organizadores de las grandes rebeliones provinciales, como las que suceden ahora mismo en Santa Cruz.
Impulsaremos una campaña para que las y los activistas que ven con decepción el derrotero de la CTA se agrupen en torno al clasismo, única variante para expresar consecuentemente un sindicalismo independiente de cualquier variante patronal. Vamos por una nueva dirección en la CTA y en todo el movimiento obrero.




