Sindicales

2/6/2022

Estatales: UPCN y ATE firman otra paritaria por debajo de la inflación

El 60% en 5 cuotas terminará de cobrarse en abril del 2023.

UPCN y ATE firman paritarias a la baja

Finalmente, luego de una secuencia de varios cuartos intermedios donde se simuló una “pulseada” entre el gobierno  y ambos sindicatos oficialistas, se firmó el acuerdo del 60% (punta a punta) en cinco cuotas, tres de ellas en 2022 (junio, agosto, octubre) y dos en 2023 (enero y marzo), así como la cláusula de revisión prevista para octubre.

El acuerdo se suma al pelotón de paritarias que cerraron en torno al 60% punta a punta (sin anualizar), techo que fue inaugurado por el gremio bancario hace un mes. Sin embargo, el aumento de los precios ha confirmado que este año la inflación se ubicará por encima del 60%: la inflación general de los últimos 5 meses, anualizada, corre al 80% y al 100% en alimentos. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado, difundido por el BCRA, arrojó el 65,1% para 2022.

Salarios por debajo de la línea de pobreza

En el convenio Sinep (el mayoritario pero que no abarca a toda la administración pública), se acordó un 10% adicional en las Unidades Retributivas, lo cual es presentado por las burocracias de ambos gremios como un aumento del 76%. Sin embargo, las cifras son contundentes: las categorías más representativas, D0 y C0, están en $55.589 y $63.494 de bolsillo desde el 1 de junio, respectivamente; recién al 1 de abril de 2023 alcanzarán los $97.836 y $111.749 (cuando la línea de pobreza al 30 de abril de 2022 ya estaba en $95.260). Para entonces el inicial del Sinep, hoy en $43.930, alcanzará la irrisoria cifra de $77.316.

Otro indicador del atraso salarial es el aumento en concepto de viáticos para trabajadores que deben viajar por sus tareas, que alcanzó el 140%. Fue omitida de la negociación un pronunciamiento respecto del teletrabajo y la bimodalidad, aspecto que ha sido un eje de campaña de ATE Nacional y ATE Capital, y de numerosas Juntas Internas, incluidas varias que participan de Interjuntas. Esta omisión abre un interrogante sobre esta modalidad: una posibilidad es que pueda ser incluido en un acta complementaria finalizada la elección nacional de UPCN.

“Cachorro” Godoy levanta la mano a favor del ajuste

El acompañamiento de UPCN, de la mano del dueño de caballos y Secretario General Adjunto de la CGT, Andrés Rodríguez, se inscribe en el marco del acompañamiento de la CGT al gobierno de Alberto Fernández. En el caso de ATE Nacional, venía de convocar a un paro fantasma de la CTA Autónoma, que terminó pariendo una movilización oficialista junto a agrupaciones como “Soberanxs”, en la que se destacan Amado Boudou, Alicia Castro y Daniel Catalano, Secretario General de ATE Capital.

En el acta paritaria, ATE señala que: “sin perjuicio de considerarla insuficiente, acepta la propuesta del Estado Empleador”. Una confesión que consta en actas de que ha firmado una nueva paritaria por debajo de la inflación. ¿Por qué? La conducción nacional de ATE se ha integrado al gobierno nacional y desde diciembre de 2019 ha firmado todas las paritarias a favor del gobierno: el retraso salarial desde esa fecha es absoluto, si comparamos los aumentos con la inflación acumulada (154% solo hasta el 30 de abril).

Esta connivencia queda incorporada en el acta paritaria con la continuidad del “aporte solidario” que afecta a los trabajadores no afiliados con un descuento compulsivo del 0,5%, una masa millonaria que lubrica la cooptación de las direcciones sindicales de ambos sindicatos con el estado empleador, con este gobierno como con el que venga en el futuro.

El activismo y el paro nacional: organizar el rechazo al acuerdo

Por lo bajo, se escucha el rechazo a la paritaria: la cantidad de cuotas, el porcentaje y los niveles salariales en relación a la Canasta Alimentaria. Por eso, ATE firmó la paritaria sin ningún tipo de deliberación, ni asambleas, ni plenarios.

ATE Capital, que ha resuelto su incorporación a la CTA de los Trabajadores, procede de la misma forma: días antes, Daniel Catalano fue recibido por Alberto Fernández y difundió la foto como un triunfo, un acto desesperado de figuración que se inscribe como una señal de que la Verde y Blanca, junto a ATE Nacional y a UPCN, también forma parte de la connivencia con el gobierno.

El activismo nucleado en Interjuntas ha intervenido atomizado en esta etapa. Ha sido correcta la adhesión a la marcha federal, última acción realizada en el Indec, pero contrasta con la movilización protagonizada el año anterior, lo cual expresa lo límites del activismo en esta etapa.

Están dadas, sin embargo, las condiciones para impulsar una intervención que busque abrir un canal de lucha. El rechazo a la firma de ATE, mediante asambleas en las dependencias y un plenario, incluso convocado por las Juntas Internas, mediante una intensa campaña dirigida a la base del gremio, planteando la ruptura con el gobierno que lleva adelante el ajuste del FMI, así como la necesidad de un paro nacional de todo el movimiento obrero.

El correcto programa que viene levantando el espacio es una base para la acción: reapertura de la paritaria, 60% en una sola cuota para recuperar lo perdido, actualización mensual por inflación para no seguir perdiendo, mínimo equivalente a la Canasta Familiar ($154.000) y pase a planta permanente. Manos a la obra.