06/05/2021
Salarios adeudados

¡Garbarino no paga!

Concentración de trabajadores autoconvocados en las puertas de la emblemática sucursal de Belgrano.

En el día ayer se realizó la segunda concentración de trabajadores autoconvocados de Garbarino, en las puertas de la emblemática sucursal de Belgrano. Allí decenas de trabajadores de las sucursales de CABA, se acercaron para reclamar el pago inmediato de los salarios adeudados y la reincorporación de los 1200 compañeros suspendidos, entre otros reclamos.

Garbarino fue adquirida en Junio del 2020 por Carlos Rosales, pro tesorero del Club San Lorenzo y presidente de la aseguradora Grupo Prof. Desde la adquisición de la empresa, Rosales comenzó una política ajustadora sobre los trabajadores.

Garantía del ajuste

De entrada la estrategia de la empresa para “abaratar costos” y “reconvertirse” fue el cierre de más de 30 locales en todo el país (Junín, Venado Tuerto, San Francisco y Río Cuarto en Córdoba, Puerto Madryn y hasta el local de Garbarino de Florida, entre otros.) Seguido de estos cierres masivos, que por supuesto ocasionaron enormes pérdidas de puestos laborales, vino el ajuste sobre los salarios de los compañeros y compañeras, con pagos de salarios en cuotas y modificando la forma de comisionar, colocando objetivos personales y por sucursal completamente inalcanzables.

Finalmente en el mes de marzo, con la venia del sindicato de comercio, Rosales decidió suspender a 1200 trabajadores a nivel nacional (de los 4300 en el país) e iniciar una política de retiros voluntarios “de palabra”, donde los empleados debían renunciar con la promesa de que la empresa les iba a pagar un resarcimiento en cómodas cuotas. Demás está decir, que ese acuerdo también fue incumplido.

Seguidamente, la empresa discontinuó el pago de los salarios, a tal punto que los suspendidos solo cobraron el 25% de su salario en el mes de marzo y quienes aún continúan trabajando el 75%, adeudando la totalidad de los sueldos de abril y ahora mayo. Esta política de ajuste motivó la reacción y la organización de los compañeros de forma independiente, elevando los reclamos a la empresa y al sindicato. Sin tomar medidas y tratando de aplacar los reclamos, la burocracia de la Azul, conducida por Cavalieri, firmó un acuerdo con la empresa para el pago (nuevamente) en cuotas de los sueldos de marzo. Dicho acuerdo, como denuncian los compañeros, hasta la fecha no se ha cumplido. Desde la Naranja de Comercio y la Coordinadora Sindical Clasista, hemos participado de la acción de lucha y nos ponemos a disposición de los compañeros para llevar adelante todos los reclamos. Por el pago inmediato de los salarios adeudados. Por la reincorporación de los compañeros suspendidos. NO al cierre de las sucursales. Restitución de las comisiones por venta.