06/12/2020
PARQUE LEZAMA

Gran asamblea de las trabajadoras de casas particulares

Con la Agrupación de Trabajadoras de Casas Particulares en Lucha y la Unión de Trabajadoras y Trabajadores Domésticos y Afines (UTDA), se resolvió una movilización el 17/12.

Las trabajadoras de casas particulares siguen organizándose por sus derechos, luego de que la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares del Ministerio de Trabajo resolviera recientemente un aumento miserable del 28% en 3 cuotas.

La actividad contó con la presencia de Vanina Biasi, delegada de APUBA y dirigente del Plenario de Trabajadoras, Matías y Renata de UTDA y las compañeras del Polo Obrero y de la Agrupación de Trabajadoras de Casas Particulares en Lucha, Angélica y María del Carmen.

En su intervención, Vanina destacó la enorme organización creciente del sector y remarcó que “es hora de que se empiece a hacer sentir el gremio más grande del país con más de 1.4 millones de trabajadoras que no son vistas como tales”, haciendo referencia a que el gobierno y los sindicatos como la CGT y la CTA defienden los intereses de las patronales y dan la espalda a uno de los sectores más precarizados del país.


En esta línea destacó que UTDA ha sido el único gremio que no ha firmado la paritaria de hambre y que “tenemos que ser muy conscientes de que es el gobierno a través de la Comisión
el que determinó que el salario quede por debajo del salario mínimo, estableciendo un techo para estas trabajadoras, para dejar los salarios aplastados, para que los ingresos de las TCP no impacten en las cifras del Indec y seguir profundizando el ajuste”.

Como representante de UTDA, Matías expuso las condiciones de las TCP reflejando un cuadro que es desesperante y que se vio agravado por la cuarentena que a su vez desnudó la absoluta precariedad: “elaboramos en septiembre desde el sindicato un informe que dio cuenta de
400 mil compañeras despedidas, la mitad no cobró salario, alrededor del 75% trabajan en informalidad, el 50% trabajó durante el ASPO a pesar de estar eximidas de tareas y también el 50% no cobraron el IFE”.

Escenario que el gobierno tildaba de alarmista y más tarde admitió a través del INDEC reflejando que se perdieron 600mil empleos y que el 60% no cobró el IFE.

Asimismo, Matías señaló que ley de empleadas domésticas sancionada en 2013 discrimina a las compañeras: “el kirchnerismo se llenó la boca diciendo que habían equiparado la situación de las TCP al resto de las trabajadoras que se desempeñan en el ámbito privado, pero es mentira ya que la ley discrimina y les da muchísimos menos derechos en materia de protección, seguridad social, asignaciones familiares, enfermedades, acceso a la justicia,
jornada laboral, entre otros”.

Esto se vio reflejado en la reunión de la Comisión para “negociar” los salarios donde finalmente decide un sector por todas las trabajadoras ya que “el Estado participa con una proporción mayoritaria, sancionada por el Ministerio de Trabajo en 2015, resolviendo lo que se les antoja a los gobiernos y a los sindicatos entreguistas”.

El nuevo aumento representa una suma de $14 por hora, perpetuando un salario muy por detrás de la canasta básica y condenando a las trabajadoras a la pobreza. Es de destacar que si no hubiera sido por la movilización en distintas oportunidades para exigir la convocatoria de la Comisión, no se hubiera llamado a la paritaria en medio de la pandemia. Así lo reflejaron las distintas intervenciones de la asamblea, destacando la organización y los métodos de lucha que vienen llevando a cabo las trabajadoras. Angélica, representante de la Agrupación
de TCP en lucha señaló: “durante décadas estuvimos calladas y opacadas ante el sueldo miserable mientras los sindicatos como UPACP hacían sus negocios, ahora nosotras nos organizamos y no vamos a parar. Este es el inicio de una lucha que nos tendrá movilizándonos para conseguir nuestros derechos”.

María del Carmen, por su parte, ligó la lucha de las TCP a la del conjunto de trabajadores del país relatando que “hace rato que venimos con la vaca flaca, los sueldos no alcanzan a la canasta básica, los maestros reciben un sueldo miserable y los critican diciendo que no trabajan, los enfermeros cobran miserias y no les sacan la profesionalidad, los médicos no tienen insumos y para nosotras el salario es una miseria que no alcanza ni para comprar un medicamento”.

En ese sentido remarcó que el impuesto a la riqueza que plantea el gobierno no es ni aporte ni solidario “porque lo que les sacan a los ricos no es para la clase trabajadora mientras el suelo es miserable y nos dan la espalda”.

Particularizó además en el rol del ministerio de las mujeres que brilla por su ausencia ante el gremio más feminizado del país al decir que “la ministra ignora que somos jefas de familia y que estamos todo el día afuera de
nuestras casas sin poder estar con nuestros hijos a los que ni siquiera podemos mantener porque no nos alcanza ni para comprar el pan”.

La asamblea contó también con un saludo del dirigente del Polo Obrero, Chiquito Belliboni, y diversas intervenciones de compañeras que dieron cuenta de su situación laboral y cómo la organización de las trabajadoras es un canal para pelear frente al hambre y la crisis.

Finalmente, la jornada concluyó con la votación de una importante campaña para luchar por los derechos del sector que incluye una movilización el 17/12 al Ministerio de Trabajo con un pliego de reivindicaciones y la pelea por un bono de fin de año.