23/06/2021

Interrogantes sobre la paritaria para las trabajadoras de casas particulares

Plenario de Trabajadoras- Apel.
trabajadoras de casas particulares en lucha TCP

El pasado miércoles 16 de junio la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares (CNTCP) acordó un aumento salarial del 42% en cuatro tramos: 13% en junio, 12% en septiembre, 5% en diciembre de este año y finalmente 12% en marzo de 2022. Así también, por primera vez se reconocerá un porcentaje por antigüedad del 1% anual (no su pago retroactivo), algo de lo que gozaban los trabajadores de todas las demás actividades pero no las trabajadoras de este sector. Por último, se suma un 2% adicional por zona desfavorable para el trabajo en provincias patagónicas.

Como se trata de un aumento calculado sobre un salario que está un 20% por debajo de la línea de indigencia (esta calculada en $27.000, salario de TCPs $22.765) definitivamente los festejos de gente con salarios de tres cifras al respecto del porcentaje no es más que un despropósito.

Ahora bien, recordemos que la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares (CNTCP), conforme la Ley, está presidida por el Ministerio de Trabajo y compuesta por representantes de los empleadores y los trabajadores. En dicha Comisión el gobierno tiene la última palabra. Es decir, interviene en la negociación la patronal, los sindicatos burocráticos que no representan a las trabajadoras del sector, y el gobierno como garante de los salarios de hambre que vienen estableciéndose a lo largo del tiempo para las trabajadoras de casas particulares.

El régimen especial existe desde 2013, desde el gobierno de Cristina Kirchner, pasando por el de Macri y terminando en el de Alberto Fernández, los tres sin grietas condenaron al hambre a millón y medio de mujeres trabajadoras.

Hace un año las TCP empezaron a organizarse colectivamente: pusieron en pie una agrupación independiente, Trabajadoras de Casas Particulares en Lucha, que se movilizó en numerosas ocasiones en reclamo de diversas reivindicaciones, principalmente por un aumento salarial del 100%.

Esto forzó a que este organismo emitiera tales resoluciones. Sin embargo, el porcentual de aumento sobre los salarios de miseria que ya establecían las escalas para estas compañeras, no cambia su realidad frente a la crisis.

En esta nota respondemos una serie de interrogantes que surgieron a partir de esta situación. Es de enorme importancia destacar, antes que nada, que habrá que esperar que se publique en el Boletín Oficial la Resolución de la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares (CNTCP) para afinar el lápiz y precisar los detalles de aplicación de las disposiciones que presentan hasta el día de hoy variadas incertidumbres. La información es de carácter provisorio.

¿Cómo se aplica el pago de antigüedad?

Según los detalles que se conocen hasta la fecha, el pago del porcentual por antigüedad comenzará a partir del 1 de septiembre de este año. Reconociéndose dicho 1% a las trabajadoras que hayan comenzado a prestar tareas antes del 01 de septiembre de 2020. Por los datos que se manejan hasta ahora, aunque la deuda de pago de antigüedad persiste desde la creación del Régimen Especial hace 8 años atrás, no se pagaría retroactividad ni ninguna compensación por parte de empleadorxs o del Estado, responsable último de las condiciones contractuales.

Para una trabajadora con 10 años de antigüedad el reconocimiento de la misma sin retroactividad significa que a partir del sueldo de septiembre ellas cobrarán $200 más por mes. A esa misma trabajadora, si se le reconociera la antigüedad, debería pagársele $2.000 más por mes.

¿Qué es el adicional por zona desfavorable?

El adicional por zona desfavorable se abona a las trabajadoras de casas particulares que prestan tareas en las provincias de La Pampa, Río Negro, Chubut, Neuquén, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Antártida y el partido de Patagones, Provincia de Buenos Aires. Con el 2% reconocido suma un 30% en total a calcularse sobre el salario mínimo según escala salarial vigente.

Si me pagan por encima del mínimo que estipula la grilla salarial, ¿me tienen que aumentar o no están obligados?

Es importante resaltar que la escala salarial es el mínimo que la patronal debe abonar. Nada obstaculiza que la trabajadora y su empleador pacten un salario mayor. Ahora bien, si una vez que se aplica el aumento el mínimo salarial de escala está cubierto por el salario que antes era “mayor” efectivamente abonado por el empleador, en principio estaría cumpliendo con el requerimiento legal de lo que debe abonar a esa fecha.

Sin embargo, es un tema debatible en tanto el salario que ha venido abonando resulta un derecho adquirido por la trabajadora y los empleadores tienen vedada la posibilidad de aplicar una reducción de salario sin que ello constituya una injuria laboral. Por lo que se podría argumentar que no aplicar el aumento que se reconoce a todo el resto de las trabajadoras del sector al caso en particular, colocaría a la trabajadora en una disparidad de trato remuneratorio en perjuicio de la misma. Para imponer estos criterios es que es importante organizarse y conformar un sindicato que defienda efectivamente a las trabajadoras.

¿Las cuotas del aumento son acumulativas o se calculan sobre la escala vigente en abril de 2021?

El aumento no será acumulativo. De calcularse tal como el aumento en tramos que se estableció para el Salario Mínimo Vital y Móvil, el aumento calcula todas sus cuotas sobre los salarios mínimos establecidos por la escala vigente al mes de abril 2021. Es decir, los porcentuales no son acumulativos. Por ejemplo: una trabajadora de categoría 5 (tareas generales) con retiro debe cobrar según escala a abril de 2021 $22.765,50. En junio cobrará $25.725,01, en septiembre $28.456,87, en diciembre $29.595,14 y finalmente en marzo 2022 $32.327.

Ponemos el acento en la importancia de que la organización de las trabajadoras de casas particulares no detenga su crecimiento en el proceso de organización colectiva desarrollando la agrupación de Trabajadora de Casas Particulares en lucha y la construcción de un sindicato propio independiente del Estado, como única herramienta de defensa verdadera por el reconocimiento de salarios y condiciones de trabajo dignxs.

Trabajadoras, no esclavas.