Sindicales

26/4/2022

La burocracia sindical se suma a la rosca judicial con una marcha a la Corte

Una medida distraccionista, de frente único con el gobierno que ajusta los salarios.

Hugo Yasky y Pablo Moyano.

Parte de la CGT y ambas CTA´s acaba de resolver su participación en una movilización convocada por distintos sectores kirchneristas contra la asunción del presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, en la presidencia del Consejo de la Magistratura, para el próximo 5 de mayo. La burocracia sindical toma parte en la rosca patronal por el control de la Justicia, mientras hace la plancha ante la caída de los salarios y la crisis económica y social.

La convocatoria a movilizar es el resultado de una reunión que se produjo este lunes 25, donde participaron Pablo Moyano, uno de los secretarios generales de la CGT; Hugo Yasky, dirigente de la CTA  de los Trabajadores; Hugo “Cachorro” Godoy, en representación de la CTA Autónoma y distintos dirigentes de la burocracia sindical, como los pertenecientes a la Corriente Federal de Trabajadores de Sergio Palazzo y Héctor Amichetti.

La consigna de la convocatoria, que además es respaldada por La Cámpora, es “en reclamo de la renuncia de Horacio Rosatti al Consejo de la Magistratura, por el juicio político a la Corte Suprema y por la ampliación de su número, con el fin de democratizar el acceso a la justicia”. Llamativamente, dicho sector carece de movilizaciones a la Justicia en apoyo a las presentaciones judiciales de los jubilados, o por el desprocesamiento de activistas y luchadores, piqueteros y sindicales, que son atacados y judicializados por las patronales y el Estado.

Parte importante de la burocracia sindical, de esta forma, no solo facilita el ajuste que el gobierno viene desarrollando sobre los salarios, las jubilaciones y los ingresos populares, por medio de la inflación los acuerdos a la baja con paritarias cortas y medias, en diversas cuotas, y con bonos de “refuerzo” que solo sirven para disimular esta dinámica, sino incluso dando un apoyo directo al gobierno en la contienda con la Corte y la oposición patronal sobre el control judicial de la hoja de ruta de ajuste del FMI.

La pelea del gobierno y la oposición patronal por el Consejo de la Magistratura, que ahora también se extiende a la propia Corte, está íntimamente ligada a la “auditoria interior” de las medidas de ajuste y los caminos que se emprendan para alcanzar algo que ambos sectores patronales reclaman: el cumplimiento del pacto con el FMI.

La burocracia se cuela en esta interna patronal como auxiliar del gobierno, en tiempos donde las tres centrales obreras no han protagonizado ni una sola medida de acción contra la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y/o el crecimiento del hambre y la miseria. Ni mucho menos contra el pacto ajustador, que dicha Justicia y sus mandantes, sea de paso, facilitan por medio de la persecución de los activistas y luchadores, como está sucediendo.

Un planteo de las centrales obreras a la Justicia debería partir por el cese de la judicialización de la protesta social y las causas contra las y los luchadores obreros y piqueteros, como la que impulsa el propio oficialismo kirchnerista por los incidentes en el Congreso de la Nación. Sumado al planteo de la disolución del Consejo de la Magistratura, para que los jueces sean electos por el voto popular y puedan ser destituidos de sus cargos.