16/07/2020

La Junta Interna de ATE INTI elaboró su protocolo Covid-19

Por Lolo Domínguez, Valeria Muñoz secretaries general y adjunta de ATE INTI

La Junta Interna de ATE INTI hizo pública su propuesta de protocolo Covid-19 para el personal esencial de Instituto. Es el resultado de semanas de elaboración, desde una reunión virtual del mes de mayo en que se discutieron los principales ejes y con aportes de los numerosos trabajadorxs del INTI, y bajo la supervisión de referentes médicos y del equipo jurídico de la Junta Interna, el protocolo combina y considera tanto los elementos sanitarios y epidemiológicos necesarios como las disposiciones y normativa legal vigente.

Pandemia y precarización laboral en un organismo vaciado

La situación actual del INTI para enfrentar la pandemia, tanto en su sede central de Miguelete como en las dependencias del interior del país, parte de una realidad compleja. El Instituto sufre hace años un vaciamiento, los edificios presentan serias carencias, daños estructurales y falta de mantenimiento. Se vive un hacinamiento en gran parte de las oficinas, laboratorios y demás lugares de trabajo. Por si fuera poco, el personal médico y el servicio de limpieza, ambos esenciales en este contexto, están tercerizados.

Durante los 120 días de cuarentena que han transcurrido, las actuales autoridades se han mostrado reticentes a volcar los recursos necesarios para que el personal esencial tenga los elementos adecuados para cumplir con su dura tarea cotidiana. Una muda de ropa ha sido entregada pasados 110 días, y es incompleta. El mismo tiempo tardaron en poner a disposición vehículos para el personal esencial. Han negado hasta el día de hoy la realización de test para el personal, debido a su costo. Además mantienen precarizado al personal de limpieza, tercerizado a la cuestionada empresa GRUB, satélite de La Mantovana.

En este marco, lxs trabajadorxs del INTI que pertenecen a servicios esenciales y otrxs que han sido convocados de manera informal para realizar tareas en el transcurso de la cuarentena, estuvieron y continúan expuestos a un sin-criterio, ya que al momento no hay ningún protocolo vigente en el organismo. El borrador que circularon hace meses, además de deficitario, colocaba la responsabilidad del cuidado (y por ende del contagio) en las espaldas de lxs trabajadorxs.

El protocolo de la Junta Interna

El conjunto de medidas que contiene este protocolo intenta reducir el riesgo de contagio a la mínima expresión, proporcionando el mayor cuidado posible a lxs trabajadorxs y sus familias. Se parte de la exigencia de realizar un seguimiento minucioso de cada compañerx, no solo dentro del Instituto sino desde el momento en que sale de su casa. Establece el fraccionamiento de las dotaciones de trabajadorxs en grupos reducidos que solo tendrán contacto entre sí, formando barreras que eviten la propagación del virus en el Instituto. Prevé asimismo medidas integrales con respecto al transporte, comedor, vestuarios, recepción de elementos, provisión de elementos de protección personal, y propone tres tipos de testeos para lxs trabajadorxs.

La presión empresarial y patronal hace que estemos entrando en una etapa de mayor apertura de la cuarentena cuando la cantidad de contagios se multiplica. Esto no responde a ningún criterio sanitario, sino a los intereses de la clase capitalista, que en busca de maximizar sus ganancias expone la salud y la vida de la clase obrera.

La aplicación de todo protocolo debe ser seguida milimétricamente por lxs propixs trabajadorxs, para garantizar su efectivo cumplimiento. La organización independiente de las patronales y la burocracia sindical, en cada lugar de trabajo, es el camino para imponer una salida a esta crisis que no paguemos lxs trabajadorxs.

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