09/09/2020

Los trabajadores bancarios y la pandemia: audiencia pública con Gabriel Solano

Miércoles 23 a las 19hs, en la Legislatura porteña.
Por Corresponsal Tribuna Bancaria

Desde Tribuna Bancaria, llamamos al conjunto del gremio y afines a participar de la audiencia pública convocada por el legislador Gabriel Solano, del Partido Obrero en el Frente de Izquierda Unidad, el miércoles 23 de septiembre a las 19:00hs. La misma denunciará el riesgo al que somos expuestos trabajadores y usuarios del sistema financiero en este contexto pandémico, ante la ausencia total de controles de cumplimiento del protocolo y una línea 0800 para denunciar al empleador que no funciona. Y dará visibilidad a todas nuestras reivindicaciones para así poner en pie un plan de lucha que nos permita resguardar nuestra salud y las condiciones de trabajo.

La situación en el gremio

Los contagios en el gremio bancario al día de hoy superan los 700 casos positivos. Además, hay 4 muertes.

Durante la primera etapa desde el inicio de la cuarentena la actividad bancaria con atención al público no estaba incluida como actividad esencial. Sin embargo, trabajadores de los sectores de tesorería, áreas centrales, carga de cajeros automáticos, etc., debieron prestar servicios sin protocolo vigente, con extensión de jornada, siendo obligados a trabajar sábados y domingos. La deplorable postal del 13 de abril, que dejó a su suerte a miles de jubilados expuestos y agolpados en las puertas de las entidades bancarias, culminó con la salida de Alejandro Vanoli, titular de la Anses. Pero no se ha resuelto el problema de fondo.

Del otro lado del mostrador, los trabajadores bancarios nos vemos, al igual que todos los trabajadores esenciales, totalmente expuestos y desprotegidos, en términos de seguridad e higiene y también es importante remarcar, en nuestras condiciones laborales. Las jornadas se ven extendidas por la sobrecarga operativa, en muchos casos no hay rotación de personal, y en otros la rotación no se cumple para los trabajadores de limpieza y seguridad, indispensables para nuestra labor, y sobre quienes los bancos no se responsabilizan ya que forman parte de la gran masa de tercerizados del sector.

La amplia mayoría de sucursales tanto del sector público como privado no cuenta con ventilación en los sectores de tesorería y cajas de seguridad, no se cumple con la provisión de barbijos, ni de guantes para quienes se desempeñan en el sector de caja. En muchos bancos aún no cuentan con mamparas, señalización de distanciamiento, y otras medidas preventivas como control de temperatura en los ingresos. El sistema de control de turnos (saturado) dispuesto por el BCRA no resuelve la desmedida demanda del público. En su mayoría, personas que acuden para cobro de IFE, jubilados, pensionados y otros subsidios que no pueden esperar un mes para ser atendidos.

Bajo un insólito blindaje mediático los bancos operan sin condiciones seguras para trabajadores y usuarios. Hemos recibido denuncias de compañeros que alertan sobre algún caso confirmado, donde la patronal maniobra para aislar al caso y mantener la sucursal abierta a como dé lugar, sin testear ni aislar a los contactos estrechos.

Otro agravante del contexto se da con el avance patronal sobre nuestra estabilidad laboral, crecen los casos de traslados arbitrarios, retiros voluntarios, profundizan la orientación hacia la polifuncionalidad y flexibilización, cualquier excusa es buena para presionar con ventas y productividad aún a la cartera más golpeada de clientes, monotributistas, trabajadores que perciben ATP, en fin, la gran mayoría de la población que padece una crisis económica agudizada con la pandemia.

Las áreas que deben prestar servicio remoto (teletrabajo) a raíz del aislamiento no están exentas de los embates patronales. En muchos casos, siguen faltando los elementos provistos por el empleador para poder llevar adelante la jornada en el hogar. Los compañeres, en gran parte de los casos, deben atender al cuidado de niñes, adultos mayores, además de poner la conexión propia al servicio del banco. Asimismo, ven reducido o suprimido su tiempo de descanso, siendo requeridos sus servicios fuera del horario laboral habitual e incluso fines de semana. Hubo supresión de comisiones. Hubo casos de traslados de trabajadores de áreas centrales a sucursales y presiones para llevar adelante tareas fuera de su expertise y sus funciones habituales. Muchos fueron obligados a hacer uso de vacaciones en vez de extender el plazo por la pandemia. Hubo eliminación y no reconocimiento de licencias por cuidado de menores o siendo población de riesgo. Además, las patronales aprovechan el contexto de pandemia para negar las licencias por estudio y día femenino.

El sindicato

El sindicato hizo la vista a un lado desde el primer día a todas estas situaciones, argumentando que la responsabilidad de nuestra seguridad laboral es de cada trabajador, haciendo caso omiso a las denuncias por incumplimiento de protocolo, entre otros atropellos al convenio colectivo.

Una conducción sindical que dejó lejos y olvidado el reclamo por el impuesto al salario, cerrando una paritaria a la baja que no llega al 26%, como asegura, ya que se calculó sobre el salario de diciembre 2019. Que es parte de la dirección de la Corriente Federal de Trabajadores, totalmente asimilada al gobierno de Alberto Fernández, desde su campaña, augurando que “había 2019”. Los trabajadores fuimos y somos testigos de esta orientación que nos condujo a una pérdida brutal de nuestro poder adquisitivo, despidos encubiertos en retiros voluntarios, traslados arbitrarios, polifuncionalidad y sobreexplotación.

Reforzar los reclamos

En vez de poner sus recursos al servicio de mejoras en los accesos a la banca digital, asesoramiento online, más cajeros que dispensen efectivo, mejoras en infraestructura para beneficio de los usuarios, los banqueros que jamás han resignado rentabilidad alguna, ya están maniobrando y especulando con la ansiada reforma laboral del FMI. Que implicará mayores penurias para las masas trabajadoras y la destrucción de los convenios colectivos de trabajo.

Otro sector muy golpeado en este contexto, y por el cual siempre hemos y seguiremos reclamando son los tercerizados de Link, ProvinciaNet, Banelco, Fintech, personal de seguridad, limpieza, y de áreas de sistemas, entre otros, quienes deberían estar -por las características de su labor- dentro del convenio colectivo bancario. Son en muchos casos contratados fuera de convenio, o bajo el devaluado convenio de comercio. Exigimos su pase a planta y el cumplimiento de su jornada sin extensiones ni abusos patronales.

Este 23, para reforzar la lucha por todos los reclamos, te esperamos en la audiencia pública.

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