Sindicales
18/4/2026
Los trabajadores del Hospital Vilela de Rosario en pie de lucha contra el ajuste de Javkin
La burocracia sindical de Municipales boicotea la lucha.
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Una concentración el 9 de abril exigió ser recibida por el intendente.
El proceso de autoconvocatoria de los trabajadores municipales del Hospital Vilela de Rosario no solo expresa un reclamo salarial, muestra el ajuste que atraviesa al sistema de salud por parte del gobierno municipal de Pablo Javkin, aliado del gobernado Maximiliano Pullaro.
Desde hace más de un mes enfermeros y enfermeras, mucamos y mucamas, médicas y medicos, técnicos y más trabajadores del Hospital de Niños Víctor J. Vilela, en la zona Sur de Rosario, vienen confluyendo en asambleas autoconvocadas para deliberar las acciones de lucha. Este rasgo no es secundario: expresa una tendencia a la organización independiente frente a al sindicato municipal que no solo no organiza el reclamo, sino que lo boicotea abiertamente.
Las movilizaciones del sector frente al Cemar y el Palacio Municipal de Rosario marcaron un salto en ese proceso. El 9 de abril, en una nueva jornada de lucha, se presentó una nota exigiendo ser recibidos por el intendente Pablo Javkin, que hasta el momento no respondió.
Las reuniones con funcionarios del área de salud no modificaron el cuadro. Las respuestas se limitaron a dilatar y remitir el conflicto al terreno paritario -subas del 1% en marzo y 1,9% en abril- sin ofrecer soluciones a una situación salarial insostenible. La base de los trabajadores rechaza la paritaria firmada entre Javkin y la burocracia sindical de Antonio Ratner. Se trata de un acuerdo que consolida salarios por debajo de la línea de pobreza y que fue cerrado sin consulta.
La negativa del Sindicato de Trabajadores Municipales de Rosario a convocar a medidas de fuerza y el esfuerzo del sindicato para bloquear el desarrollo del conflicto, que incluye aprietes a los mismos trabajadores que se organizan para desalentar que hagan asambleas y participen de las acciones de protesta que se vienen haciendo en la puerta de los hospitales, es una orientación de colaboración con el ajuste.
Esta situación es la que empuja el desarrollo de las autoconvocatorias como canal de organización, tal como ocurrió recientemente con la docencia en la provincia, donde las autoconvocatorias enfrentaron el ajuste del gobierno de Maximiliano Pullaro y la complicidad de burocracia de Amsafe.
El Garrahan marca el camino
El 22 de abril habrá una nueva asamblea frente al Palacio Municipal que puede oficiar de punto de apoyo para avanzar en coordinación de los hospitales municipales. La confluencia de los reclamos de los municipales, no solo de los hospitales, es una tarea del momento cuando la precarización laboral horada la vida de los trabajadores y por supuesto la atención de la salud, de las infancias, la asistencia social y un largo etcétera.
El derrumbe del poder adquisitivo no es un efecto colateral, sino un mecanismo deliberado que empuja al pluriempleo y al vaciamiento progresivo de los hospitales. Frente a esto, la experiencia de lucha de los trabajadores del Hospital Garrahan —que mediante asambleas y un plan de lucha lograron arrancar un aumento del 61%— aparece como una referencia concreta. Ese camino, basado en la organización desde las bases y la acción sostenida, es el que puede abrirse paso en Rosario para quebrar la tregua de las burocracias sindicales y conquistar todas las reivindicaciones pendientes.





