Sindicales
29/6/2026
Mirgor presiona para aplicar la reforma laboral esclavista
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La incertidumbre volvió a instalarse entre los trabajadores metalúrgicos fueguinos. En las últimas horas del miércoles 24 de junio comenzó a circular entre el personal de Mirgor un documento interno con los lineamientos de una reforma laboral que la empresa pretende implementar en sus plantas de Río Grande a partir de julio.
Entre los puntos más relevantes, la compañía plantea avanzar con un esquema de "banco de horas", limitar el pago de horas extras, revisar categorías laborales históricas y reducir la estructura de representación gremial dentro de los establecimientos. El texto también incluye la posibilidad de unificar criterios salariales y de categorías entre las plantas de Río Grande y Ushuaia. A esto se suma la evaluación de un programa de retiros voluntarios –un mecanismo para despidos encubiertos– y la revisión de acuerdos vinculados al índice de ausentismo y desempeño del personal.
La gran mentira patronal: "eficiencia, competitividad y sustentabilidad"
Según el documento, los cambios se enmarcan en conceptos como "eficiencia", "competitividad" y "sustentabilidad operativa", en un contexto de caída de la actividad industrial, apertura de importaciones e incertidumbre sobre el futuro del régimen fueguino. Uno de los puntos que mayor preocupación genera es la reducción del número de delegados y la reorganización de la estructura gremial, que pasaría a un esquema más acotado de representación dentro de las fábricas. También se plantea la necesidad de reducir la coordinación previa de las asambleas con la patronal para evitar afectaciones a la producción.
La patronal no se conforma con las contrataciones basura y los PPD (contratos de Personal de Prestación Discontinua), ahora busca legalizar de manera definitiva la precarización laboral. Esto no es bajo ningún concepto "modernización laboral", sino una explícita esclavitud laboral. La industria electrónica es el pilar fundamental de la economía regional, por eso cuando se suceden despidos automáticamente repercute negativamente en toda la provincia, afectando a los comercios, mercados en los barrios, escuelas, y profundiza el debilitamiento de la soberanía de habitar Tierra del Fuego.
Como parte de la ofensiva de Mirgor, ya resolvieron reemplazar desde el 1° de julio la entrega de viandas a los trabajadores por una suma fija de $400.000. Aunque la empresa presenta la medida como una compensación económica, constituye una modificación unilateral de una condición laboral que se suma al conjunto de cambios que pretende imponer sobre el convenio.
El contexto: crisis, despidos y suspensiones
La ofensiva patronal se desarrolla en un escenario cada vez más crítico para la industria electrónica fueguina. La apertura de importaciones impulsada por el gobierno de Javier Milei, la caída del consumo y la incertidumbre sobre el régimen de promoción industrial agravan una situación que ya venía marcada por despidos, suspensiones y una creciente precarización laboral.
En ese marco, BGH anunció la paralización de su producción durante diez días hábiles en julio, medida que alcanzará a unos 600 trabajadores. Si bien la empresa informó que las suspensiones serán abonadas al 100% del salario, la decisión refleja la profundidad de la crisis que atraviesa el sector.
La UOM: cómplice del ajuste
La otra incógnita que se abre es sobre la dirección burocrática de la UOM, que ya demostró su rol lamentablemente cómplice. No solo por haber dejado pasar decenas de despidos encubiertos en medio de un pacto de "paz social" que fue violado sistemáticamente, sino también por haber convalidado durante años la flexibilidad laboral mediante la implementación de contrataciones basura con las normativas laborales espurias de los PPD y el monotributo social en el caso del Grupo Mirgor.
Ahora, frente a este intento de ataque directo al convenio laboral y a las conquistas históricas de los trabajadores, la UOM debe colocarse al frente de un plan de lucha genuino, con asambleas generales permanentes y mandato de base, para rechazar de plano esta reforma laboral esclavista. Si bien la representación metalúrgica se pronunció con un rechazo categórico, es el momento de pasar a las acciones de lucha directa, hasta una gran huelga general similar a la acontecida en el parazo de 9 días que retumbó en todo el país por las reservas de lucha del movimiento obrero metalúrgico.
La experiencia de las grandes luchas protagonizadas por los metalúrgicos fueguinos demuestra que la organización desde las bases y la huelga son las herramientas fundamentales para defender el convenio colectivo y los puestos de trabajo.
Organizar la respuesta de los trabajadores
La ofensiva de Mirgor no constituye un hecho aislado. Forma parte de una política más amplia impulsada por el gobierno nacional y respaldada por las grandes patronales para avanzar con la implementación de la reforma laboral. Situación en la que el gobierno provincial de Gustavo Melella del PJ también es cómplice, aplicando también el ajuste y sosteniendo la flexibilización y la precarización laboral.
Frente a esta situación, el desafío es fortalecer la organización independiente de los trabajadores, impulsar asambleas en todas las plantas y desarrollar un plan de lucha unificado que permita enfrentar los intentos de flexibilización y defender cada puesto laboral y el convenio colectivo de trabajo.




