01/03/2021
CABA

Municipales: Larreta y Sutecba acuerdan el techo salarial de Alberto Fernández

Firman una paritaria que continúa la miseria salarial y la precarización.

En los días pasados Rodríguez Larreta y el dirigente del gremio municipal Sutecba, Amadeo Genta, firmaron una nueva paritaria para los trabajadores del Gobierno de la Ciudad. El acuerdo consiste en una actualización salarial del 30% para todo 2021, un porcentaje que va en línea con el techo salarial establecido por el gobierno nacional.

Se pagará en tres cuotas de 10% cada una, a cobrarse en los meses de marzo, julio y octubre. Incluye a trabajadores de planta permanente, transitoria y contratados. Dentro de esta paritaria está incluido el personal de enfermería, que pelea por terminar con la discriminación e integrar la paritaria de los profesionales de la salud que, como con la docencia, tiene una negociación propia. Junto a la actualización de distintas sumas, el acuerdo contempla el pase a planta permanente de 500 trabajadores de la planta transitoria y una cláusula de revisión salarial en octubre.

Prohibido innovar: se perpetúan los salarios de miseria

La línea bajada por la burocracia de Sutecba, y la de ATE Capital, es que esta paritaria es un avance porque supone un porcentaje mayor a la anterior con sumas remunerativas. Pero cualquier trabajador es consiente de que estamos ante una disparada inflacionaria, acicateada por la especulación agraria y los tarifazos oficiales. Nadie cree el cálculo de una inflación anual del 30%. Ni el propio gobierno nacional, que ofrece a los especuladores bonos del Banco Central atados a la inflación, con un cálculo del 50% para 2021. Como se ve, hasta en las previsiones inflacionarias hay un régimen VIP.

Frente a un más que seguro retraso del salario municipal ante la inflación de 2021, la respuesta, nuevamente tanto de Sutecba como de ATE Capital, es que hay una cláusula de revisión salarial en octubre. Se trata de una concesión muy grande al gobierno de Larreta que en 2020 suspendió la paritaria durante nueve meses, pagó en cuotas el aguinaldo, e incumplió el segundo aumento firmado en la paritaria docente.

En estos términos el salario municipal se dirige a un nuevo hundimiento. Entre 2015 y 2019 el retroceso fue de un 25%. En 2020, el acuerdo de un 23% (según la contabilidad creativa de Amadeo Genta) contrastó con un 36,1% de inflación. Acumulado, más de un tercio de pérdida salarial en los últimos cinco años. El pacto antisalarial de Larreta y Sutecba ha llevado, por ejemplo, al sueldo de una enfermera por debajo de la línea de pobreza. Mientras quienes le ponen el cuerpo a la pandemia tienen hoy un ingreso inicial de $44.027, el Indec calcula en $56.459 la canasta básica. Sin un plus ni bonificación especial para enfermería, esta línea se profundiza. Los encasillamientos de atención al ciudadano, emergencias, gestión gubernamental, servicios generales y mantenimiento, entre otros, corren la misma suerte.

Paritaria exprés: Alberto metió la cola

Si el cierre paritario no innovó en materia de miseria salarial, sí lo hizo en duración. Mientras la negociación de 2020 se extendió nueve meses, este año se liquidó en un par de días. El cierre acelerado y clandestino, cuando muchos aún están de vacaciones, muestra una voluntad compartida para que la paritaria no transcurra entre la deliberación de los trabajadores. El factor decisivo para esta confluencia es la fuerte intervención en las paritarias del gobierno de Alberto Fernández para instalar un cepo del 30%, que se tradujo en un acuerdo con distintas alas de la burocracia sindical. Un “pacto social” que vale tanto para el cegetista Genta como para Daniel Catalano de ATE Capital, que ingresó a la paritaria por un fallo judicial. A pesar de toda la prédica contra Larreta, con la firma de esta paritaria su agrupación verde y blanca queda colocada en los hechos como socia menor del ajuste en la Ciudad. La razón de ello está, de nuevo, en su subordinación al gobierno nacional.

Nada que festejar para los contratados

La conducción de ATE Capital hizo correr la idea de que esta paritaria sería un gran avance para los trabajadores contratados, porque el porcentaje acordado abarca a sus salarios. Esto sería producto del ingreso de ATE a la paritaria que, a diferencia de Sutecba, afilia contratados. Pero si los salarios municipales de planta están por debajo de la línea de pobreza, mucho más abajo están los de la mayoría de los contratados, que para colmo en enero sufrieron una nueva recategorización que los obliga a pagar más ante la falta de actualización de las tablas de monotributo. Tener el mismo acuerdo que los trabajadores de planta sólo cristaliza esta diferencia. En este acuerdo ni uno de los aproximadamente 18 mil contratados que tiene el GCBA pasa a planta permanente. Son ellos quienes también están más expuestos a las arbitrariedades, la sobrecarga laboral y a la presión por tomar tareas presenciales sin condiciones, todos elementos que golpean el salario.

Un programa en defensa del salario y las condiciones de trabajo

Este cuadro de situación presenta la necesidad de una extensa deliberación de los trabajadores municipales para organizar un programa de reivindicaciones en defensa del salario y las condiciones de trabajo. Para ello es preciso avanzar con asambleas por lugar de trabajo y sin distinción de afiliación ni de contratación. Pero también desarrollar una alternativa independiente de los gobiernos frente a la cooptación de las conducciones sindicales.

Abajo el cepo del 30% para las paritarias. Recuperación del 13% perdido en 2020. Incremento del básico en un 63%, para empatar la inflación del año anterior y la previsión del actual, con actualización trimestral por inflación. Salario mínimo equivalente a la canasta familiar, calculada por ATE Indec en $85.590. Básico de $100.000 pesos para los trabajadores de la salud. Basta de aprietes, refuncionalizaciones arbitrarias y presencialidad sin condiciones. Prohibición de despidos y pase a planta permanente de personal contratado y en planta transitoria.

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