10/02/2021 | 1615

Rechazamos el falso acuerdo de precios y salarios

Defendamos el ingreso de los trabajadores.

PH Willy Monea / Ojo Obrero fotografía

En un cuadro de inflación creciente, con las patinadas del gobierno respecto de los “acuerdos” de precios, la cuestión salarial se coloca entre las principales preocupaciones de los trabajadores junto al crecimiento de los contagios de Covid-19.

Pero la importancia del tema salarial crece también para las patronales, que tienen interés en seguir bajando el “costo laboral”, y para el gobierno, que viene deprimiendo los salarios como parte del ajuste que diseña con el FMI. Así es cómo las negociaciones paritarias del período 21/22 irán ocupando un lugar de peso en la situación política, con un potencial explosivo debido a la carestía galopante y con un gobierno que, andando a los tumbos, se esmera por sostener una contención social mientras teje los acuerdos con el capital financiero.

Mientras intenta remontar la “mesa del hambre”, y echa lastre apelando a la maniobra del impuesto a las ganancias comandada por el derechista Sergio Massa, el gobierno de los Fernández intentará avanzar en un mini pacto social, aunque se negocie gremio por gremio. A la salida de la reunión en el Museo de la Rosada, del gabinete con la burocracia sindical, el mensaje fue “no hay techo”. Dime de qué te jactas y te diré de qué adoleces.

 

Bancarios y comercio

Así ya arrancó con los bancarios, que firmaron el primer acuerdo paritario de peso para el 2021, cumpliendo a rajatabla con la pauta del gobierno del 29%, la mágica cifra del Presupuesto 2021 y haciéndole un favor para marcar la cancha de las negociaciones futuras.

Por su parte, la federación de empleados de comercio que lidera Armando Cavalieri, acordó una revisión del período 20-21 que, por su peso específico de más de un millón de trabajadores, tiene un impacto en el conjunto de las paritarias, y da cuenta de que el interés de la burocracia lejos está de la recomposición de los salarios. El acuerdo que suma un 21% en tres cuotas no remunerativas para los meses de enero, febrero y marzo consagra un aumento que va de abril 2020 a marzo 2021 de un 35% según reconoce la propia federación, quedando varios puntos por debajo de la inflación (que en ese período no bajará del 40%), y quedando lejos de recuperar los más de 20 puntos perdidos en los últimos años del macrismo. Por otro lado es fundamental el carácter no remunerativo de los importes, porque se trata de un subsidio del Anses (léase de los jubilados) a las patronales que no ponen un peso de aportes previsionales ni obreros ni patronales. Este “acuerdo” inconsulto, por supuesto, como es tradición en el gremio, se dio sin ningún tipo de lucha ni deliberación entre los trabajadores de comercio. Lo mismo ha ocurrido en Bancarios: gordos y kirchneristas tienen los mismos métodos.

Todos a la mesa del “techo” salarial

De todos modos, el gobierno apuesta a un “acuerdo de precios y salarios” que fije un techo a las paritarias con el fin de “desindexar” la economía con salarios que no superen la inflación (más bien que estén por debajo) como justificó el gobierno en la ley-saqueo de movilidad jubilatoria. Con el objetivo que todas las vertientes de la burocracia pongan las huellas digitales en esta nueva entregada salarial, el gobierno convocó junto a la CGT, a los Moyano, Palazzo, Yasky y Peidró (CTA Godoy) a la mesa del “acuerdo”.

A nadie se le escapa el rol clave que ha tenido la burocracia sindical como cómplice de la pérdida salarial de los últimos años, por ello Fernández los quiere sentar a todos en la mesa, y que no haya grietas en la malla de contención social.

Héctor Daer, de la CGT, ya se había pronunciado en favor de encaminar estos acuerdos, y los Moyano, que primero pegaron algún grito, también participaron. Hugo Yasky, por su parte, responsable de una caída histórica de los salarios docentes en el 2020, anticipó su predisposición a consagrar una nueva rebaja al declarar que los salarios este año deben aumentar “por lo menos 4 puntos por arriba de la pauta inflacionaria del 29%”, es decir reclama un 33% cuando la inflación se estima en los 50 puntos para este año. Según el diputado del Frente de Todos, de ese modo se recuperaría lo perdido durante el macrismo. Las declaraciones encubridoras y embusteras de Yasky (palabra más palabra menos, Carlos Acuña, Antonio Caló y Andrés Rodríguez repitieron lo mismo) son una expresión de la nueva entregada salarial que prepara la burocracia sindical. Peidrós del degennarismo se sumó: “Estamos de acuerdo en aumentos por encima de la pauta inflacionaria” (La Nación, 10/1). Cuando dicen no hay techo es que el techo es tácito, cuando dicen que le ganarán a la inflación es a la inflación prometida: 29%. A pesar que el propio Banco Central marcó redondo, brutal, un 50% en el último relevamiento (REM). La confirmación de esta estafa verbal nacional y popular es que se oponen furiosamente a cualquier cláusula que garantice, al menos el costo de vida. De eso ni hablar.

Los trabajadores deben intervenir en defensa del salario

En este marco, las negociaciones paritarias configuran un escenario turbulento donde los trabajadores deberán intervenir en defensa de su salario. Frente a esto planteamos que se abra la deliberación en todo el movimiento obrero, gremio por gremio, fábrica por fábrica, con asambleas de base y plenarios de delegados que discutan y resuelvan un plan de acción en defensa del salario. Aumento de emergencia y paritarias sin techo, salario mínimo igual a la canasta familiar y actualización automática como mínimo trimestral según el IPC, abolición de todo impuesto al salario, deben ser todo un eje para intervenir en este terreno. Los paritarios tienen que ser electos por los trabajadores y tener mandato de asamblea.

Rechazamos toda forma de pacto social que maniata a los trabajadores, como este falso acuerdo de precios y salarios donde lo único que se cumple es el cepo a los salarios. Exigimos la ruptura de las centrales con el gobierno, que se convoque a las bases para decidir. Plan de lucha por el salario, las jubilaciones, los puestos de trabajo y la salud de los trabajadores.

 

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