22/11/2021

Neuquén: idas y vueltas de Ley de Carrera Sanitaria

Lo que falta es un plan de lucha.
diputada provincial FIT Partido Obrero

Un proyecto de Ley de Carrera Sanitaria fue presentado por SiProSaPuNe (el sindicato de profesionales de la Salud de Neuquén) en 2019 y fue puesto en cuarentena por los presidentes de las comisiones donde debía tratarse. Pero en el 2021, en plena huelga autoconvocada de salud que había ganado un gran apoyo popular, el bloque del MPN consideró oportuna la fotografía con la dirección de SiProSaPuNe, anunciando el inicio del debate de dicho proyecto.

Esta foto le venía muy bien al oficialismo que estaba siendo golpeado y aislado por los huelguistas y con la dirección de ATE superada en su capacidad de contención. La maniobra del gobierno ante su crisis abierta se complementó con la complicidad de la burocracia de ATE que convocó a un paro y movilización, no en apoyo de la huelga, sino a favor de un endeudamiento para pagar los aumentos de salarios reclamados.

El gobierno responsabilizaba a la gran huelga de salud de desequilibrar el presupuesto. Tras varios meses de tratamiento en comisión y próximos a las elecciones generales, ATE exige el archivo del proyecto de carrera sanitaria con un paro y movilización.

A renglón seguido, la comisión legislativa resolvió el archivo, a moción de Mariano Mansilla del Frente de Todos, gran colaborador del MPN y abogado de la CTA-ATE-ATEN. Lo acompañaron el MPN y sus partidos aliados.
SiProSaPuNe, por su parte, reaccionó ante el pase a archivo del proyecto votando varios días de paro y movilización a Legislatura, lo que finalmente ocasionó el desarchivo en la sesión del 17 de noviembre.

Ya hemos desarrollado en Prensa Obrera el alcance de la disputa entre las direcciones de ATE y SiProSaPuNe, como los límites y continuidades en el proyecto de Ley de Carrera Sanitaria, de lo más precarizador del Convenio Colectivo de Trabajo vigente para el sector, que ATE y UPCN firmaron año atrás.

Inmediatamente después de votado el desarchivo, el presidente del bloque del MPN, Maximiliano Caparroz, anunció la convocatoria del gobernador Omar Gutiérrez para ese mismo día a las direcciones de todos los sindicatos (ATE, UPCN, SiProSaPuNe y el SEN) y las presidencias de todos los bloques, a una reunión para acordar la continuidad del asunto. La reunión fracasó apenas fue anunciada y fue levantada antes de la hora convocada.

Tras el ruinoso acuerdo salarial de principio de año por 12%, $3.500 mensuales en negro y un bono de $15 mil en cuotas, las y los elefantes en una huelga autoconvocada acorralaban al gobierno. Para el gobierno fue importante que SiProSaPuNe y el SEN no se sumaran a la huelga, ni la apoyaran más allá de acordar con algunos puntos. Y aunque el gobierno ha utilizado a su antojo el reconocimiento de sindicatos de simple inscripción como SiProSaPuNe y el SEN, que, si bien no son reconocidos como paritarios a la hora del tratamiento del convenio colectivo o el salario, donde solamente participan ATE y UPCN, ante la huelga y ante el desarchivo del proyecto, los termina convocando.

El gobierno provincial no quiere pasar nuevamente por la derrota que le infligió la huelga de salud, por su método de lucha, su programa, su independencia política de los gobiernos ajustadores y por el apoyo popular recibido.
Entonces trata de armar ahora un bloque sindical, donde vuelve a «reconocer» a todos los sindicatos para concertar un pacto a espalda de los trabajadores, habida cuenta que el CCT suscripto por las burocracias de ATE y UPCN y el proyecto de ley desarchivado que sostienen SiProSaPuNe y SEN mantienen puntos de contacto de flexibilización laboral.

Desarchivar el plan de lucha

Gutiérrez pretende quedar indemne de la responsabilidad estatal en el desfinanciamiento de la salud pública, la superexplotación laboral en salud, jornadas extenuantes, la magra incorporación de personal y la rebaja salarial que ya se debate en la Ley de Presupuesto para 2022.

El Ejecutivo posa de mediador entre la postura del sindicato de profesionales que plantea una ley de carrera profesional por fuera del convenio colectivo de salud, el cual mantiene los resortes del convenio que defiende ATE, donde continúan cláusulas de precarización laboral como la figura del trabajo eventual.

El proyecto de SiProSaPuNe establece diferencias de salarios entre trabajadoras/es que realizan la misma tarea (enfermería por ejemplo) por tener o no tener título de grado. Esto es como si en la docencia propusiéramos una ley de carrera docente para quienes tienen título universitario dejando fuera de ella a títulos de nivel terciario. Además, recarga las horas de trabajo sobre las espaldas de residentes y recién ingresados al sistema. Por eso es necesario apuntar a un gran congreso de bases del sector salud y votar un plan de lucha por un proyecto sin concesiones al ajuste en marcha.

Nuestra posición

Nuestra posición respecto a la Ley de Carrera Sanitaria ha sido clara: luchamos por un convenio colectivo único de todo el personal de salud, el cual sintetice la unidad de los trabajadores de una rama, la cual es la mejor herramienta para la defensa de los derechos ante los ataques del Estado-patrón. Por ello, las modificaciones a los convenios deben ser discutidas en asambleas y sus paritarios deben ser electos en esos ámbitos.

Junto con ello, defendemos un programa: se debe eliminar el período de prueba de doce meses como establece el CCT firmado por ATE-UPCN. También eliminar la figura de trabajo eventual que permite la generalización de la precarización laboral. Por el contrario, se debe incluir las seis horas de trabajo en salud y la recomposición salarial acorde a la canasta familiar.

Lo que está ausente en medio de este intríngulis entre los bloques patronales y las direcciones sindicales son las asambleas y el plan de lucha para lograrlo. Incluso para impugnar la Ley de Presupuesto, que apunta a una rebaja salarial y desfinanciamiento del sistema de salud para el año 2022.

Lo que pretende tapar el gobierno, es que se vence la última cuota del 52% de aumento salarial, ganado con huelga y piquetes de las/os autoconvocadas/os de salud.

Hace falta retomar el programa y los métodos de la victoria. Esta es la perspectiva que defiende el Partido Obrero y el Frente de Izquierda.